Mie. Sep 18th, 2019

Al estilo Mathey

Cansada de crear…

Gustavo Cadena Mathey

Buen día apreciado lector:

Más tarde que temprano pero el escabroso asunto de la Espada de Damocles que pendía sobre el ex ocupante del edificio de los eternos conflictos finalmente le cayó encima y obvio, nadie cree que “sólo es temporal”.

No en la forma diplomática que se hubiera querido, pero hasta se advierte hay más contentos y son más los que festejan lo que le pasó al W, que los enojados por el presunto atropello legal.

Pues ya todo mundo lo esperaba ¿no?, e incluso aguardan otro por ahí.

Aun así no deja de causar sorpresa la audacia y decisión del diputado Presidente de la Diputación Permanente José Manuel Pozos Castro quien asumió el liderazgo del Congreso al encabezar decididamente, la asonada, perdón, la sesión del inminente castigo.

Insisto, el polémico caso visto desde los diversos ángulos de la conveniencia o de la ley, hay quienes consideran que no se hicieron bien las cosas, pero que finalmente se tuvieron que hacer así porque el tipo no quiso entender por la buena y que el mismísimo Presidente de la República dio a Don Cuitláhuac la señal del pulgar hacia abajo, para proceder, con todo el respaldo popular.

“Se utilizó a la mayoría para privilegiar la venganza y no la justicia”; “¡¡Golpe a la Constitución!!, qué precedente tan negativo se escribe en Veracruz otrora cuna del constitucionalismo”, advirtieron dos prominentes veracruzanos, aunque de los panistas surgieron auténticos aullidos de dolor.

Lo cierto es que nunca se esperó que los morenistas actuaran de esa manera, de la manera, ¿quién no lo sabe?, como en sus respectivas oportunidades actuaron como gobierno priístas, panistas y hoy, quién lo dijera, también los de la izquierda, los morenistas.

A propósito y por lo que se ve, queda un pendiente. En un artículo que aparece en el portal NTR Periodismo Crítico publicado por el prohombre del morenismo Ricardo Monreal Ávila con fecha 28 de febrero de 2013, en el que critica “la utilización de la justicia con fines de venganza política” recuerda: “Cuentan que después del Quinazo, en enero de 1989, y ante las crecientes movilizaciones de la disidencia magisterial, Jongitud Barrios pidió una cita urgente con el entonces presidente Carlos Salinas. “Tengo un mensaje urgente que darle, de manera personal”. El mensaje fue concreto: “Señor Presidente: yo con dos cachetadas tengo. Aquí le entrego el sindicato”.

Ni modo, el changarro se tiene que cuidar; aquí, como escribía Froylán Flores Cancela, “la historia, cansada de crear, se repite”.