Lun. Nov 18th, 2019

Al estilo Mathey

Lo que siembras

Gustavo Cadena Mathey

Buen día apreciado lector:

De entre los temas que tardíamente sacó a relucir el huésped más famoso del Reclusorio Norte de la CDMX, consta a muchos que siendo diputado local Miguel Angel Yunes Márquez, al edificio del congreso llegaban dos patrullas de la policía federal para protección del cachorro. Una se quedaba afuera y otra se metía hasta el estacionamiento.

Aunque eso de que él propuso la genial idea de homologar las elecciones locales con las federales y que la elección del 2016 fuera sólo para dos años, está raro, ¿por qué?

Porque resulta que, como ya por ahí lo adelantó este reportero hace algunos meses, fue en su última visita antes de diciembre de 2014, precisamente cuando subía las escaleras del avión presidencial (el único honesto de aquel gobierno porque “no se vende”, dicen los malquerientes) Peña Nieto volteó a verlo y delante de varios testigos le dijo: ¡”No lo olvides, será de dos años!”.

Y en descargo de aquella derrota electoral que el propio Javier Duarte propició contra el priísmo y Héctor Yunes Landa, en eso tiene mucha razón y esas “revelaciones” son lo que mejor le pudo pasar al hoy diputado federal al quedar claro que efectivamente Héctor se había desligado totalmente del duartismo y confirmó su ruptura histórica con el gobernador Duarte.

HY no pretendía dividir a su partido y se insiste, esta declaración en letra de Javier lo confirma absolutamente. Sin embargo, en cuanto a Javier Duarte la historia, la sociedad y la justicia ya dictaron sentencia, solo hay que estar pendientes del desenlace.

En cuanto a los que usurparon, gozaron, utilizaron el poder y se burlaron de muchísima gente la justicia divina comenzó a alcanzarlos. Se cosecha lo que se siembra.

Sin embargo, leo por ahí que esta ley no concierne tanto a la justicia divina, sino más bien a la ley de la encarnación, ya que cada persona crea su realidad, aquellos que siembran semillas de maldad en el futuro cosecharán maldad, mientras que los que siembran infortunios terminarán cosechando desgracias.

La cosecha empezó con el W y sus adláteres; vienen los que están en el partido azul, en el propio congreso donde sólo los ciegos no podrán ver que habrá cambio de coordinador y de posiciones y hay otro también muy importante por ese mismo rumbo del poder legislativo.

El W no es como por ahí se dice, “el último reducto”, todos saben dónde está y por sus obras es conocido.