Bolsas de Asia y Europa campean un lunes negro

Las acciones chinas se desplomaron más de 8%, en una ola de ventas por pánico que contagió al índice Nikkei de Japón, que cayó 4.6%; Europa también retrocedió, golpeada por la crisis del dragón

SHANGAI, China, ago. 24, 2015.- Las acciones chinas se desplomaron más de un 8 por ciento el lunes en una ola de ventas por pánico, en que los principales índices rompieron niveles de soporte clave y registraron sus mayores pérdidas porcentuales de un día desde los momentos más álgidos de la crisis financiera global de 2007.

El desplome, que borró lo que quedaba de ganancias en el mercado este año, se produjo por la decepción de los inversores de que Pekín no anunciara medidas de política monetaria de respaldo esperadas durante el fin de semana después de que los principales índices del mercado chino perdieron un 11 por ciento la semana pasada.

El índice de acciones líderes CSI300 cayó un 8.8 por ciento, a 3,275.53 puntos, mientras que el índice Shangai Composite perdió un 8.5 por ciento, a 3,209.91 unidades, que lo dejó de vuelta a donde estaba a comienzos de 2015.

Todos los contratos futuros alcanzaron el límite diario de desvalorización de un 10 por ciento, reflejando el desplome del precio de las acciones y apuntando a más días malos por delante.

“Es difícil juzgar si los inversores están sobrerreaccionando o si el mercado está cerca de su punto más bajo”, comentó Alex Kwok, analista de China Investment Securities en Hong Kong, que observó que los fundamentos económicos continúan débiles y la confianza de los inversores, golpeada.

“Esto ya es un desastre a pequeña escala en el mercado de acciones. Cualquier rebote, si hay alguno, podría ser sólo técnico”, agregó.

Dado que los principales índices cayeron bastante por debajo de los mínimos del 9 de julio -alcanzados durante los peores momentos de un reciente desplome del mercado-, los inversores minoristas están desilusionados.

“Lamento no haber salido del mercado la semana pasada”, dijo una inversora minorista que se identificó sólo por su apellido, Zhang.

“Con el mercado cayendo así, no hay esperanzas. Ya es un mercado pesimista y el Gobierno es responsable”, agregó.

Al final del día, sólo 16 compañías que cotizan en Shangai y en Shenzhen acabaron con sus acciones al alza. Más de 2,000 títulos, o un 80 por ciento del total, cayeron en el límite diario de 10 por ciento, según cálculos de Reuters.

Japón sigue el camino amarillo

En tanto, las acciones de Japón registraron el lunes su mayor caída en más de dos años y el promedio Nikkei cayó a un mínimo en seis meses por temores a una depresión económica liderada por China.

El promedio bursátil Nikkei cayó un 4.6 por ciento, a 18,540.68 puntos, por debajo de su promedio móvil de 200 días por primera vez desde octubre.

El índice más amplio Topix perdió un 5.9 por ciento, a 1,480.87 unidades, con un volumen de transacciones que superó los 4 billones de yenes por primera vez desde marzo.

Ambos índices han perdido más de un 10 por ciento desde sus máximos en varios años que tocaron en 2015.

El índice de volatilidad del Nikkei, que mide las expectativas de los operadores sobre qué tan volátil será el mercado, saltó más de un 35 por ciento y alcanzó su mayor nivel en dos años.

Foto: AP

El dragón quema las acciones europeas

Las bolsas europeas caían con fuerza el lunes en la apertura, cuando uno de los principales índices alcanzaba mínimos de siete meses, en una jornada en la que el descenso en los mercados chinos arrastraba a los parqués de todo el mundo.

El paneuropeo FTSEurofirst 300 caía un 3.6 por ciento, la mayor caída en un día desde septiembre de 2011.

Las preocupaciones sobre China golpearon al índice la semana pasada, cuando registró su mayor caída semanal desde agosto de 2011. El lunes abría con el mayor descenso desde enero.

Los mercados asiáticos retrocedieron a mínimos de tres años el lunes por el éxodo de los activos más arriesgados, mientras el temor a una ralentización mundial encabezada por China azotaba a los mercados de todo el mundo.

Los mercados caían después de que Pekín no diera pasos políticos el fin de semana para apoyar las bolsas, como se esperaba tras la caída de un 11 por ciento la semana pasada.

“Otra fuerte caída en Asia está de nuevo extendiendo el miedo por los mercados financieros al comienzo de la semana, poniendo la presión sobre el Banco Popular Chino para que inyecte algo más de estímulo y frene la fuga”, dijo Craig Erlam, analista de mercado de OANDA, en una nota

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