‘Botes salvavidas’ en medio de los incendios forestales del mundo

El incendio Delta en el Parque Nacional Shasta-Trinity en California el mes pasado. Cuando los incendios finalmente ceden, los refugios será esenciales para la recuperación del bosque.

Los bosques se han quemado de manera impresionante este año. Desde California hasta Colorado, de Portugal a Grecia, los fotógrafos han capturado imágenes aterradoras de infiernos que se elevan hacia el cielo y se extienden por el horizonte.

Los incendios dejaron escenas de destrucción y cenizas, pero no arrasaron con todo. Esparcidas por los paisajes destruidos se encontraban islas de árboles, arbustos y pasto que sobrevivieron intactas.

Es fácil pasar por alto estos restos, que los ecólogos llaman refugios para incendios. Sin embargo, pueden ser vitales para el bienestar a largo plazo de los bosques. Estas zonas seguras pueden proteger a las especies que son vulnerables a los incendios. Después, pueden ser el inicio para la regeneración del ecosistema.

“Esos árboles son botes salvavidas”, comentó Meg Krawchuk, ecóloga especialista en incendios en la Universidad Estatal de Oregon.

En un artículo reciente publicado en la revista BioScience, Krawchuk y sus colegas argumentaron que es urgente entender mejor los refugios para incendios, porque quizá estén en grave peligro durante las próximas décadas a causa del cambio climático. Sin ellos, muchas especies podrían verse amenazadas y a los ecosistemas circundantes quizá les tome más tiempo recuperarse de los incendios forestales.

A lo largo de los años, los ecólogos se han referido a los refugios de muchas maneras: sombras para el fuego, islas intactas, franjas, tirantes. Sin embargo, no fue sino hasta la década de los noventa que los científicos comenzaron a poner atención realmente al papel ecológico que desempeñan los refugios para incendios en los bosques y los pastizales.

En el noroeste del Pacífico, por ejemplo, hay incendios forestales todos los años. No obstante, algunos refugios para incendios quedan intactos durante siglos. Los árboles que son vulnerables al fuego, como la tsuga occidental y el abeto del Pacífico, prosperan en estos santuarios sombríos. Además, estos árboles protegen a animales como el búho moteado del norte, que luchan por sobrevivir en los bosques donde suele haber incendios.

Estas islas intactas podrían ser esenciales incluso para especies que normalmente viven afuera de ellas. Mientras el incendio se extiende, los animales buscan refugio dentro de estas zonas. Conforme el bosque se regenera lentamente, pueden regresar a los refugios para obtener alimento o anidar.

Refugios en abril de 2015, después del incendio Big Cougar cerca de Lewiston, 
El área recreativa nacional del lago Chelan en el estado de Washington en 2012, donde se observan parches intactos o vegetación ligeramente quemada dentro del espacio donde ocurrió un incendio forestal en 1994C. 

Los árboles que sobreviven en un refugio también podrían a ayudar a acelerar la recuperación del ecosistema circundante. Sus semillas flotan a lo largo del paisaje calcinado y producen nuevos cultivos de plantas.

En los primeros estudios de los refugios para incendios, los ecólogos recorrían los bosques y los pastizales, inspeccionando islas que sobrevivieron a los incendios circundantes. Ahora, los investigadores están analizando los refugios para incendios desde el espacio. Con casi cincuenta años de datos satelitales, están comenzando a armar la historia reciente de estos santuarios.

Después de que un incendio arrasa con un bosque, los refugios para incendios destacan como joyas verdes esparcidas en toda la tierra ennegrecida. Según el bosque, hasta el 25 por ciento de las especies podría sobrevivir en los refugios, calculó Krawchuk.

A veces, el refugio de un bosque sobrevive a un incendio en particular gracias a la suerte. “Podría haber un cambio en la dirección del viento, se enfría de noche, y el fuego quizá no llega hasta ese tramo de bosque”, comentó Arjan Meddens, ecólogo especialista en incendios de la Universidad de Idaho y autor principal del artículo en BioScience.

No obstante, cuando los investigadores observan las imágenes satelitales de otros años, ven que algunos refugios son diferentes. “Hay ciertos lugares en el paisaje que parecen evitar el fuego una y otra vez”, explicó Krawchuk.

“Lo más interesante es saber por qué”, agregó. “¿Qué hace que ese lugar verde no sea afectado?”.

Quizá hay muchos factores involucrados. En el hemisferio norte, los costados norteños de las montañas son lugares propicios para los refugios. Las plantas reciben menos luz del sol que sus equivalentes en el lado sur. A menudo retienen más agua en sus troncos y raíces, y crecen en el suelo húmedo, que puede frenar los incendios.

Los refugios para incendios no tienen que sobrevivir durante siglos para ser ecológicamente relevantes. Incluso uno momentáneo puede ser importante para la biodiversidad local.

 Bomberos trabajando en el incendio Roosevelt cerca de Bondurant, Wyoming, el mes pasado

Los pastizales pueden incendiarse todos los años, y los tramos que sobreviven un año generalmente se queman al siguiente; para las mariposas que habitan estos lugares, los refugios momentáneos para incendios pueden ser esenciales para sobrevivir. Mientras que algunas puedan encontrar un lugar seguro donde esconderse del fuego cada año, las especies sobrevivirán. Si los pastizales se quemaran por completo todos los años, las mariposas se extinguirían.

En su reseña, Meddens, Krawchuck y sus colegas argumentan que los refugios momentáneos tienen mucho en común con los antiguos espacios donde hay bosques que han existido durante muchos años.

“Intentamos vincularlo todo y decir: ‘Es la misma idea’”, comentó Meddens. “Podemos empezar a pensar en estos temas de manera más organizada”.

Actualmente, los refugios para incendios enfrentan muchas presiones, como especies invasivas y brotes de pestes. Sin embargo, en el futuro, el cambio climático podría plantear una amenaza mucho más grande.

Las temperaturas globales están aumentando. En muchos sitios, esto ha provocado olas de calor y sequías, que pueden convertir las plantas en combustible. En los próximos años, los refugios podrían convertirse en lugares menos comunes conforme los incendios se vuelvan más intensos.

Los ecólogos aún no saben lo suficiente sobre los refugios para idear una estrategia amplia con el fin de preservarlos. “Eso requiere identificar dónde están y por qué creemos que son importantes”, comentó la especialista.

Si los investigadores pueden llegar a un acuerdo al respecto, dijo, serían capaces de construir un atlas de refugios de incendios a partir de imágenes satelitales y estudios basados en análisis de campo. “Esa sería una suerte de santo grial”.

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