TIERRA DE BABEL

Jorge Arturo Rodríguez

Si te lo perdono seguro que lo olvido…

Más sabe el diablo por viejo que por diablo, quizás; más santo que el Papa, pos ahí se las dejo. No sabemos dónde se esconde el conejo que sale de la chistera ni por donde entró. El chiste es creer o no creer tanta maña, artimaña y cinismo de nuestros políticos, de todos los lados y latitudes, de todos los colores, incoloros e inodoros. No sé si reír o llorar, enojarme o encabronarme –no es lo mismo-, perdonar, olvidar y san se acabó… a chingar a su madre a otra parte. Así de fácil. Y no pasó ni pasa nada. La vida sigue igual. No logro entender el mesianismo de Amlito, sólo le faltó la sotana y, al final, la bendición: “Vayan en paz, la misa ha terminado”.

Así lo dijo: “El mal no se puede enfrentar con el mal, ni la violencia con la violencia. No creo en esa máxima de ojo por ojo, diente por diente. No creo en la ley del Talión, porque si nos queremos acabar entre nosotros, nos vamos a quedar chiumuelos o tuertos. El mal hay que enfrentarlo haciendo el bien. La paz y la tranquilidad son fruto de la justicia”. Hasta aquí ‘ta güeno, suena a Gandhi mezcla Jesucristo.

Expresó: “Y estar dispuestos a perdonar. Yo lo dije en la campaña y lo repito ahora, coincido con los que dicen que no hay que olvidar, pero sí estoy a favor del perdón. Respeto mucho a quienes dicen “Ni perdón ni olvido”, yo digo: “olvido no, perdón sí”, por eso es muy importante que iniciemos este foro aquí en Ciudad Juárez.” Es aquí donde la puerca torció el rabo. El dolor no se olvida, el perdón quizás llegue algún día, pero ¿y la justicia? He ahí donde la autoridad se esfuma, ¿dónde quedó la bolita? Lo que queremos es justicia, luego el perdón y luego el olvido, tal vez.

Amlito dijo: “Todo lo que le convenga al pueblo de México se va a llevar a cabo, no tenemos compromisos con grupos creados, nada más tenemos como amo al pueblo de México; entonces tienen ustedes todas las libertades para que se analicen todas las opciones. No es que no lo podamos hacer porque no le gusta a un gobierno extranjero, ¡no nos importa! Si es bueno para el pueblo de México se va a llevar a cabo.” Creer o no creer. México sufre y nosotros nos la llevamos de foritos en foritos (¿qué metodología están aplicando?), y las propuestas y cuestionamientos y planteamientos, al final, ¿a la basura? Ojalá no más desaparecidos, torturados, asesinatos, decapitados, desmembrados, fosas clandestinas… Ojalá no más palabrería, ahora impregnada de mojigatería y santería.

Javier Risco, en su columna “La Nota Dura”, tituló su reciente entrega “El perdón”, y comenta: “Ayer alguien les dijo que perdonaran, pero ¿cómo perdonas sin verdad y sin justicia?, ¿perdonar a quién?, y ¿cómo evitas que la lista de víctimas y victimarios que requieran “perdón”, deje de crecer? A una ciudad

[Ciudad Juárez] que hace unos días fue primera plana por un fin de semana de 30 asesinados, 11 de ellos torturados, ya no le basta discursos de mágicas soluciones, en la realidad que viven, los abrazos no los protegen de los balazos.” (elfinanciero.com.mx, 08-08-18).

Y lo que nos falta, Chato. Ya siendo bendecido constitucionalmente como Presidente de la República Mexicana, ¿hacia dónde irán los feligreses? ¿Acaso no somos ciudadanos antes que lo que gusten? Ciudadanos de primera, de segunda, de tercera… en esta “transformación de cuarta”, según un comentarista.

El camino es el pensamiento crítico; claro, el amor y la paz también. Pero tengamos cuidado en la arena movediza de la política mexicana. De que somos, somos; de que nos dejamos, nos dejamos. Hagamos un México despierto. ¿Cuándo? No sólo fue el voto, ¿y ahora? Ahí se las dejo.

Con eso de Amlito, recordé la canción “Es más, te perdono”, de Noel Nicola:

“Te perdono el montón de palabras que has soplado en mi oído desde que te conozco.

Te perdono tus fotos y tus gatos, tus comidas afuera,

cervezas y cigarros, es más,

te perdono andar como tú andas, tus zapatos de nube, tus dientes y tu pelo.

Te perdono los cientos de razones, los miles de problemas, en fin, te perdono no amarme.

Lo que no te perdono es haberme besado con tanta alevosía. Tengo testigos: un perro, la madrugada, el frío, y eso sí que no te lo perdono, pues si te lo perdono seguro que lo olvido.

De cinismo y anexas

Para pensar y disfrutar, no se suiciden –¿es pecado?:

*El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón. (Refrán). *A falta de perdón, deja venir el olvido. (Alfred de Musset). *No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón. (Juan Pablo II). *La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón. (Juan Pablo II). *Conceder el perdón es el más alto grado de vanidad o de miedo. (José Luis Coll).

*El asesinato es lo único que elimina a la persona que hiere, de modo que la sociedad debe ocupar el lugar de la víctima y exigir en su nombre la expiación o conceder el perdón. (W. H. Auden). *El paso del tiempo condena al olvido la memoria de un país. (Arthur Miller).

Ah, nos vemos en Teocelo, en la fiesta “Identidad Teocelana. Orgullo de todos”, del 11 al 15 de agosto del presente. No falten.

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

 

Jorge Arturo Rodríguez

La solución es sencilla

Lo difícil no es pensar ni hacer política, sino acariciar al leproso contagiado de política. Puedo escribir esta noche… y mañana también. Pero de lo que se trata es de enderezar el barco. A la gente le gusta escuchar la melodía más bella del mundo. He aquí que nuestros oídos están hechos pa’ escuchar pura mierda. Entonces, ¿cómo pedir agua en el desierto? Empecemos por nosotros mismos. Cuánto tienes, dime, y te diré lo que vales. Porque si a esas vamos, diría que el mundo es horizontal. Aunque, pensándolo bien, mejor aquí nos decimos adiós.

Aún mueve la colita el sistema de Carlos Salinas de Gortari: no se seca. Pasarán mil años y los dinosaurios estarán todavía ahí. Huele a salinato… Hace unos días anunció Amlito que Manuel Bartlett se hará cargo de la dirección general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Luego entonces, digo, no es lo que diga ni decida “el pueblo” embelesado, sino su pinche dedito. Ya lo pasado, pasado… Ahora manda él, ¿o no? Hasta lo defendió dizque porque es muy chingón pal puestecito. Y los senderos se bifurcan. Tatiana Clouthier lo dijo clarito, clarito: “Había mejores opciones”, lo cual siempre será así, puesto que detrás de un pénjamo viene otro. Pero lo que me causó escozor fue lo siguiente que declaró: “Los consejos en la vida no sirven, si sirvieran tendríamos una institución que vendiera consejos, yo proveo información y el señor (Andrés Manuel López Obrador) decide”. ¿Así o ya valimos, ¡otra vez!, madres? Empieza a caer la esperanza y la ilusión.

Y “la calor” sigue. Arde la tierra. Los demonios andan sueltos. Amlito los defiende. ¡Jesús, María y José! ¿Hubo pacto con el diablo?

Mientras tanto, según Valérie Gramond del WWF, vinculada al Global Footprint Network, este primero de agosto es la “fecha en la que habremos utilizado todos los árboles, el agua, el suelo fértil y los peces que la Tierra nos puede aportar en un año”. Añadió que “también habremos emitido más dióxido de carbono del que los bosques pueden absorber”. En la máuser. Pero no entendemos.

Y arroja Gramond: “Haría falta actualmente el equivalente de 1.7 planetas Tierra para satisfacer nuestras necesidades”.

Sereno, moreno; tranquilo, Camilo; calmado, Amado. Porque hay que recordar que el pasado 30 de julio fue el Día Internacional de la Amistad. Ojo, nada que ver con el día del Amor y la Amistad.

A según la ONU, esta fecha (la de la Amistad) busca “que la amistad entre los pueblos, los países, las culturas y las personas puede inspirar iniciativas de paz y presenta una oportunidad de tender puentes entre las comunidades”. En su

página afirma que el mundo está de la chingada, dizque enfrenta muchos desafíos, crisis y fuerzas divisorias como la pobreza, la violencia, y las violaciones de los derechos humanos, que amenazan la paz, la seguridad, el desarrollo y la armonía social entre los pueblos del mundo. ¿A poco?

Dizque la solución es sencilla: atajar las causas que los provocan, fomentando y defendiendo la solidaridad, que puede manifestarse de muchas maneras, como por ejemplo, la amistad. Enhorabuena, amigos.

Por cierto, este viernes 3 de agosto es el Día de la Cerveza. ¿Quién dispara las primeras… y las penúltimas? Sean solidarios, amigos.

De cinismo y anexas

El escritor iraquí Muhsin Al-Ramli, en una carta a su hija Sara que tituló “El silencio es de oro”, dice:

“Mucho de lo que quiero decirte está en mis libros y en los demás libros. En cada uno hay algo que quería decirte. Así que, por favor, si no quieres hablarme tanto, no dejes por lo menos de leer.

“Ya sabes lo mucho que te quiero, pero lo que no sabes es que eres mucho mejor que la hija que he soñado tener en toda mi vida.”

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

Jorge Arturo Rodríguez

Un mundo raro… e incomprensible

“Y usted, ¿se ha preguntado cuándo fue la última vez que hundió las manos en la tierra, en el agua fría

de un riachuelo o se perdió por un sendero verde?”

No pasaron ni dos años, y las propuestas y promesas se cayeron, como es posible, ¡otra vez!, que no pasen ni seis años y las ilusiones del cambio y mejoría para el México enfermo se conviertan en cadáveres. Cada día me despierto con el deseo de recibir buenas noticias; las recibo aún: trabajo, salud y amor me sonríen; la familia, bien; los amigos y compañeros ahí la llevan; los enemigos al acecho –¿al asecho también?-, pero todos estamos más o menos. Sin embargo, testarudo que soy, me volteo tantito y veo que no todos estamos bien. Las malas noticias se acrecientan y ahora más con las falsas noticias (aunque estas han existido desde tiempos inmemoriales, y algunas tan memorables que han cambiado el curso del mundo), que nos llegan a velocidad atroz, el correcaminos se queda atrás.

La situación está de la chingada, por dondequiera que se le vea y de las dimensiones que guste, pa’ todos hay: de chile, de dulce, de mole… de despilfarro, soberbia, intolerancia y un chingo de valemadrismo. ¿Quién parará el desbocamiento humano? Si nos somos nosotros mismos, ¿quiénes? Insisto: vamos derechito al abismo. Insistamos, Luis Cernuda:

“No es el amor quien muere, somos nosotros mismos. Inocencia primera Abolida en deseo, Olvido de sí mismo en otro olvido, Ramas entrelazadas, ¿Por qué vivir si desaparecéis un día? Sólo vive quien mira Siempre ante sí los ojos de su aurora, Sólo vive quien besa Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara. Fantasmas de la pena, A lo lejos, los otros, Los que ese amor perdieron, Como un recuerdo en sueños,

Recorriendo las tumbas Otro vacío estrechan. Por allá van y gimen, Muertos en pie, vidas tras de la piedra, Golpeando la impotencia, Arañando la sombra Con inútil ternura. No, no es el amor quien muere.”

Luis Goytisolo, ganador del Premio Internacional Carlos Fuentes 2018, en entrevista comentó: “Es un mundo realmente muy difícil y veremos cómo salimos, es una crisis a la que yo no le veo un final inmediato, la verdad. Ha cambiado todo y bastante. Es un mundo ya incomprensible. Por eso digo que no es posible ser optimista, no se puede ser optimista ante el mundo actual; yo no le veo la salida. Alguna tendría que haber pero en este momento es más de lo mismo y se va prolongando esta mala situación.” (eluniversal.com.mx, 25/07/28).

Más de lo mismo, cierto. Y en México, ya saben, cantamos las rancheras y lo que nos pongan… ¡A güevo!

La ministra en retiro y próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a la pregunta “¿Qué es pacificar al país?, ¿cómo lo harán y cuánto tiempo les llevará?”, contestó: “Tenemos dos sexenios de muerte, desolación y una ola de violencia imparable. Esto no gusta mucho que se diga, pero solamente con las cifras oficiales tenemos en estos dos sexenios más de 200 mil muertos y más de 40 mil desaparecidos. No sabemos cuántas ejecuciones extrajudiciales, extorsiones, derechos de piso, violaciones, trata, asesinatos de periodistas… el tema es sumamente complicado, muy, muy complejo. Pero de lo que sí estamos ciertos es de que no podemos seguir así, con una política anticrimen y antidrogas que no ha dado otro resultado más que violencia. Andrés tiene dos frases: “La violencia no la vamos a combatir con más violencia” y “becarios sí, sicarios no”, y en esta línea de pensamiento la pacificación del país es la paz y seguridad de cada una de las familias mexicanas, esa es la pacificación del país. ¿Cómo lo vamos a atender? De muchas maneras, vamos a atender el problema de la pobreza, las causas de la pobreza y la falta de desarrollo económico en muchas de las regiones; vamos a trabajar en la recomposición del tejido social.” (eluniversal.com.mx, 24/07/28).

Ahí ‘ta: de muchas maneras. Así sea, amén. O mejor, ¡amen!

Los días y los temas

A según dicen que en México el Día Mundial del Árbol es el segundo jueves de julio, dizque por decreto del expresidente Adolfo López Mateo. Es decir, este año fue el pasado 12 de julio. No sé pa’ que sirven esos dichosos Días de celebración,

festejo, homenaje, recuerdos y etc., a no ser que pa’ “despertar conciencia (¿cuál?), y los demás días circulares, bien gracias.

Hace poco leí el artículo, breve pero sustancioso, “Una dosis de naturaleza, por favor”, de Marta Rebón. Y como estamos en tiempos de compartir, pos les dejo unos párrafos:

“La ciudad impide frenar y es mejor no engañarse: fisiológicamente, el cuerpo humano se siente más en sintonía rodeado de árboles que aferrado a un teléfono móvil. Somos animales. El bosque nos espera.

“Los que viven en las ciudades lo saben: su ritmo es un desafío constante. En el frenesí urbano perdemos las riendas de los días. Para el conservacionista Joseph Wood Krutch (1893-1970), la imagen que mejor ilustraba la sociedad moderna era la de un coche a toda velocidad: no puedes pensar en nada, te limitas a mantener el “monstruo” bajo control. Por si fuera poco, dentro de 20 años, dos terceras partes de la población mundial vivirán en ciudades. El problema que se nos plantea ya no es cómo mantener el ritmo cotidiano de la urbe, sino de qué manera combatir la fatiga mental en un entorno que nos sobreestimula y nos impide poner el contador a cero. Muchas veces, cuando cerramos los ojos en busca de una evasión momentánea, viajamos mentalmente a un bosque, a un lago, a un valle. Y no es casual que nos transportemos allí para recuperar el sosiego.

“Fuera del asfalto, el ritmo cardiaco se ralentiza, la presión sanguínea disminuye, la percepción se ensancha. Aunque nuestra conciencia está cada vez más moldeada por la tecnología y la conectividad permanente, fisiológicamente nos adaptamos mejor al medio natural.” (elpais.com, 16/06/18)

Me recordó el poema de Octavio Paz, del libro “Árbol adentro”:

“Creció en mi frente un árbol. Creció hacia dentro. Sus raíces son venas, nervios sus ramas, sus confusos follajes pensamientos. Tus miradas lo encienden y sus frutos de sombras son naranjas de sangre son granadas de lumbre. Amanece en la noche del cuerpo. Allá adentro, en mi frente, el árbol habla. Acércate, ¿Lo oyes?”

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

Temporada de cambios

Jorge Arturo Rodríguez

“Que grandes e inesperadas carambolas gobiernan el mundo, lo mueven, lo destrozan o lo rehacen.

” Ramón Gómez de la Serna.

Más rápido y nada furioso, AMLO asumió la presidencia de México con anticipación, mientras Peña Nieto se quedó como perrito moviendo la cola, pero éste, mañoso, a pocos meses de largarse –¿con pensión?-, ya pidió ante la Comisión de Valores de Estados Unidos otros 10 mil millones de dolaritos, dizque para “propósitos generales del gobierno, incluyendo refinanciación, recompra o retiro de endeudamiento local o externo”. Así de sencillito son las cosas en México, aunque me digan que son otros tiempos, que es “temporada de cambios.”

Desde luego, no hay imposibles, hay dudas, escribiera Williams Deer. El chiste es que pareciera que el presidente es ya AMLO, con su proyecto-programa “Pejelandia”, donde todo es posible y corremos a mil kilómetros por hora hacia un país feliz. Sólo espero que después no nos agarre “el corre que te alcanza”, porque no habrá WC para tanta ilusión hecha mierda, ni mucha tierra donde “evacuar” porque ésta estará ya vendida: “Prohibido el paso”.

Pero no seamos fatalistas, carajos. Aún hay tiempo para recomponer y recuperar lo perdido. Ajá. De los 50 puntos que López Obrador presentó para combatir la corrupción y haya austeridad, todos me aterran, ¡oh, Dios!, que no sean cumplidos, mínimo, ni la cuarta parte. No es enchílame otra, y tiempo no hay mucho; sí muchos rejegos y penjamos. ¿Y tu nieve? De queso mis quesadillas. Pero por algo hay que recomenzar.

Un anunció del Peje me está haciendo mucho ruido, aquello que llamo “La invasión de los chilangos” –no quedó ningún defeño. (Advierto que es una broma lo de “Invasión…”, no me vayan a tildar de “enfermo discriminatorio”.)

Cuando AMLO anunció la reestructuración total del aparato burocrático, dijo: “El proceso de descentralización es, como ya lo explique, un proceso, va a llevar tiempo, pero sí vamos a cumplir el compromiso de descentralizar el gobierno federal. No (hay una fecha límite), es un proceso. Yo espero que en el primer año ya tengamos algunas (dependencias) en los estados, y poco a poco se va a ir avanzando”.

Agregó: “No es: ya se resolvió por decreto que se vaya la Secretaría de Agricultura a Ciudad Obregón; la de Turismo en Chetumal, y ya váyanse los trabajadores. No. Tenemos que crear las condiciones para eso. Además, no vamos a imponer nada. La línea, el criterio de actuación del próximo gobierno, es nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho.” O sea, nada con exceso, todo con medida. A mí, mis enmoladas con mole.

En Veracruz, ¿qué madres nos enviarán? Lo siento por las personas que tendrán que, esos sí, cambiar de vida, a la de a güevo. Dinero sobrará, faltaba más, faltaba menos. Aquí sólo mis chicharrones truenan, ¿o no, AMLITO? Y ya ni hablar del punto 21 de su lista de austeridad y combate a la corrupción: “Reducir en un 70% todo el personal de confianza y 70% de gastos en lo respectivo.” Habrá un problemón, a lo Pokémon: ¿a qué estamos jugando?, ¿a lo real o a lo virtual?

Enrique Quintana, en su columna escribió “AMLO, buenos propósitos, mala ejecución”, y respecto a la reubicación de las secretarías mencionó: “Tenemos 50 años hablando de descentralización y de evitar la concentración de personas en la Ciudad de México. Así que conceptualmente no está mal pensar en reubicación de secretarías. Pero hasta ahora no se ha presentado un plan coherente. Y tenemos casos como el de la SEP que se plantea que desde el día 1 de diciembre despache en Puebla. Los riesgos de improvisar y crear un caos administrativo son enormes si no se da coherencia a la propuesta.” (elfinanciero.com.mx, 17-07-18).

Luego entonces, ¿con quién te vas, con melón o con sandia? O lo que es lo mismo, a río revuelto… Y eso que el show aún no empieza, y todos tenemos boleto.

De cinismo y anexas

El español Jacobo Siruela, en entrevista se le preguntó: “¿De qué sirven los libros en un país como México, en el que a las persona se las disuelve en ácido?” El fundador de la prestigiada editorial que lleva su apellido, contestó: “Evidentemente los libros no van a solucionar ese problema. Pero los libros son conocimiento, y el conocimiento es algo fundamental, importantísimo. Lo que pasa es que el conocimiento del bien y del mal es un problema filosófico, moral y ético, que realmente comporta un esfuerzo, y las sociedades están bastante llevadas por la inercia. El mal terrible que está pasando, las cosas atroces que he visto que pasan en México, son de una complejidad enorme, es un sistema piramidal granítico que no cambia, que ya se ha apoderado de las estructuras del Estado. El ser humano puede cambiar. Creo que es fatal ser fatalista. Si se cae en el fatalismo eso nunca cambia. Pienso que el principio de la realidad no está fuera de nosotros, sino dentro. Está en la mente de cada persona. Y si esa persona cae en el fatalismo, su vida va a ser fatalista. Aquí veo que hay fatalismo, lo cual lo entiendo. Pero en lugar de grandes cambios hay que empezar con los pequeños, hasta cambiar cada vez más las cosas.”

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

Jorge Arturo Rodríguez

Sobre una cuerda tirante

En “Confesiones”, San Agustín de Hipona escribió: “¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.” Desde luego, no me meteré donde no me llaman y mucho menos en lo que no me incumbe, por ahora. Pero eso de la cultura, ¿qué es? Parafraseo: si no me lo preguntan, lo sé; si me lo preguntan, no lo sé. Quizás sea una manera de desviar el asunto por desconocimiento mío, somos muchos los ignorantes y pocos los elegidos. La verdad es que mucho se ha abordado sobre la dichosa cultura. En todo caso, la cultura ¿nace o se hace? No hay remedio, seguiremos insistiendo, testarudos que somos.

Cierto estamos en que un pueblo sin cultura no es nada. Ya lo dijo Milan Kundera, “la cultura es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir.” ¿Qué es México, entonces? Un país riquísimo, pero hasta allá nos empeñamos en destruir. En clausurar espacios y oportunidades para la conservación, el resguardo de nuestra cultura; en cerrar caminos para crear y soltar la imaginación, la fantasía, el amor a nuestro pasado y presente, con miras al futuro en un mundo de expresiones diversas e identidad genuina que sean la base de la sociedad y, desde luego, de la vida. Oscar Wilde decía que todos estamos en la cloaca, pero algunos estamos mirando a las estrellas.

Viene al caso lo anterior porque hace unos días leí la entrevista “Matan al teatro “La Libertad”: entre violencia y pleitos políticos, Yunes castiga a la cultura” que le hicieran al dramaturgo Abraham Oceransky, pues por causa de una demanda quieren desalojarlo del inmueble que ocupó por 10 años, donde hemos visto excelentes obras de teatro. No se vale que por cuestiones políticas y de intereses ajenos, se anulen las expresiones artísticas. Y, lo peor, las autoridades responsables de impulsar la cultura, ni sus luces.

Oceransky declaró que “perder este proyecto, le duele en lo más profundo (…) “si hoy se cierra un teatro mañana se cerrará un museo, luego se irán contra los ríos y la vida”. (alcalorpolitico.com, 10-07-18).

Gran verdad: estamos acabando con todo; dejamos libre la enajenación y el consumismo. Así les conviene, ¿a quienes?

Arthur Koestler escribió: “Dos medias verdades no hacen una verdad, y dos medias culturas no hacen una cultura.” O sea, somos o no somos.

¿Cómo nos irá en los próximos gobiernos federal y estatal? Porque en cuanto al municipal, ya sabemos, mucho ruido y pocas nueces.

Los días y los temas

Dicen que la esperanza muere al último. Claro, la esperanza nos sostiene, pero como sobre una cuerda tirante, ¿o no Paul Valéry?

Juan Villoro, en el artículo “El caudillo mexicano ante su gente”, comentó que “en las elecciones ganadas por Andrés Manuel López Obrador no se ha votado por un programa de gobierno, sino que se ha definido el tamaño de una esperanza. Los comicios marcaron el fin de las ideologías y creado mezclas contradictorias”. Y precisó: “Los malos presagios que se cernían sobre las elecciones desembocaron en un día pacífico, marcado por la ilusión. ¡De los ogros al mundo de las hadas! ¿Una nueva irrealidad? Lo cierto es que más de un millón de ciudadanos tuvieron a su cargo la jornada en la que el 53% votó por un cambio cuya profundidad se ignora. No se definía un programa de gobierno; se definía el tamaño de la esperanza.” (elpais.com, 09-07-18).

He ahí un pequeño problema. Demos tiempo al tiempo… ¿Más? En lo personal, estoy preparado para lo peor, pero espero lo mejor, dijera Benjamin Disraeli. Aunque, viéndolo bien, pienso con Epicteto de Frigia que un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza.”

De cinismo y anexas

Y si de cultura hablamos, hay una cita en Naolinco, donde tendrá lugar el “Tercer Festival Internacional de Música Naolinco”, del 21 al 29 de julio del presente año. Entrada libre a todas las actividades.

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

Cultivar la inteligencia y el alma

“Haga cada uno su parte de deber, y nada podrá vencernos”.

José Martí

El mundo sigue girando y se supone que así seguirá mientras los pronósticos científicos, religiosos y charlatanes no nos alcancen, cuando sea demasiado tarde para acelerar acciones contra la catástrofe que bien podría haberse evitado pero nos valió un carajo, porque cada quien estaba en lo suyo: vivir en la concupiscencia, indiferentes al sufrimiento del prójimo. Lamentables tiempos cancerígenos que nos van devastando por una metástasis que ha alcanzado hasta los rescoldos de la esperanza. Pareciera que la humanidad se está complicando la vida, como si la humanidad se hubiese cansado de ser humanidad, lo dice Ramón Gómez de la Serna. No de otro modo se entiende la dejadez de la gente que prefiere dejar que otros tomen el timón y decidan el rumbo hacia donde les plazca, con tal de que nos dejen en la complacencia, el conformismo y la mediocridad, sin importarnos el submundo que clama una oportunidad para sobrevivir ni de aquel donde mueren en el abandono. No vemos –no queremos ver- ni oímos porque somos de palo.

Es, digámoslo así, una ambición por desbocarnos. Cierto es que el hambre, la guerra, la muerte y muchas otras cosas más han desmoralizado al mundo, como si hasta que no vengan otros vivos diferentes de los que viven no se pudiese arreglar el asunto, acusa Ramón Gómez de la Serna.

Nada agradable resulta la realidad que vivimos, pero depende del color del cristal con que la miramos y hasta donde estamos dispuestos a llegar para verdaderamente cambiar al mundo y a uno mismo –o al revés, como gusten. Ya sabemos que estamos en el mismo barco y todos somos responsables de llegar a buen puerto o naufragar.

No soy seguidor de ningún partido político, sí de las personas que tejen en la vida encuentros y amistades sólidas, actitudes que buscan el derrotero a seguir, levantan la roca atravesada, la hacen a un lado y continúan hacia nuevos horizontes, imaginan, sueñan, crean, construyen. Aunque algunas veces la debilidad de la carne y el espíritu nos encamine hacia otros rumbos.

Seguro estoy que México necesita un cambio positivo –ojo: los hay cambios tramposos, negativos en superlativo. Tampoco creo en el cambio de la noche a la mañana. Sí, con Arthur Schopenhauer, en el cambio porque es la única cosa inmutable. De otra manera, ¿de qué lado masca la iguana?

Y como estoy cansado de tanta mentira, no me referiré, por ahora, a los políticos, gobernantes, representantes populares, autoridades vigentes, salvo que surja por ahí alguna mala jugada. Estaré atento, como lo estaré del próximo

gobierno, del supuesto cambio que tendrá sus altas y bajas, puesto que el sistema en el que estamos enlodados hace muchos años que huele a podredumbre. Mi posición es crítica, no pesimista.

La solución es difícil, desde luego; pero pienso, nuevamente con Ramón Gómez de la Serna, que lo que hay que propugnar es el cultivo mayor de la inteligencia y del alma, pues cuando falta la inteligencia y el alma, la vida no es conllevaba.

De cinismo y anexas

El 11 de junio pasado, en entrevista, el actor Joaquín Cosío a la pregunta “¿Con qué actitud debemos asumir a nuestro nuevo gobernante?”, contestó: “Con una actitud crítica y exigente. Solidaria, pero firme. Tenemos mucho que pedirle y tiene mucho que darnos. Tiene mucho que regresarnos, mucho que hacer, tenemos que pedir resultados. Tenemos que pedir acciones concretas. No podemos más con el simulacro, con la farsa que han sido al menos estos tres últimos sexenios, que han pasado del delirio, la megalomanía, hasta la soberbia monárquica. Tenemos que asumir, si las cosas cambian, como críticos, a demandar. Aprender a exigir, porque nos deben mucho.” (vanguardia.com.mx).

Por cierto, “Paz es aceptar la diferencia del otro”, escribió Mario Benedetti. Alejémonos de odios y discriminaciones.

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

 

Autogol

El mundo nos pertenece a todos, puesto que… sin embargo… Ya saben ustedes cómo anda, desquiciado. A veces me uno a Mafalda: “¡Paren al mundo que me quiero bajar!” Cada día entiendo menos y quizás lo mejor es quedarse callado, por aquello de que en boca cerrada no entran moscas, pero también dicen que el que calla otorga. “Yo no entiendo esas cosas de las clases sociales”, como tampoco entiendo la política y tanta violencia desatada.

Después de las votaciones, los descalabros –de un lado o de otro, o todos contra todos; luego, las propuestas olvidadas; más tardecito, la misma gata pero revolcada, y la vida seguirá peor. Pero no quiero adelantarme, no soy vidente ni muchos menos. Pienso, con Federico Nietzsche, que la política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres.

Con el afán de alejarme de este campo minado, maniatado, al menos de aquí al 1 de julio próximo –¡Dios los bendiga, hijos míos!-, creo con Juan Domingo Argüelles que “mientras más notoriedad se tiene, con dinero, comodidad, prestigio social, puestos públicos, etcétera, menos interés se tiene por la suerte de los demás, aunque siempre es políticamente correcto decir lo contrario de dientes para afuera. Ni que no lo supiéramos.”

Como escribió Javier Marías: “Cuando se cede el terreno a los tontos, se les presta atención y se los toma en serio; cuando éstos imponen sus necedades y mandan, el resultado suele ser la plena tontificación de la escena.”

¡Ciudadanos, uníos! Construyamos otros caminos. Por cierto, según Fernando Curiel, la política es el arte de reír al último.

Los días y los temas

El cuento “En verdad os digo”, de Juan José Arreola, inicia así: “Todas las personas interesadas en que el camello pase por el ojo de la aguja, deben inscribir su nombre en la lista de patrocinadores del experimento Niklaus.”

Y finaliza: “Y los ricos, empobrecidos en serie por las agotadoras inversiones, entrarán fácilmente al reino de los cielos por la puerta estrecha (el ojo de la aguja), aunque el camello no pase.” Recomendable lectura. El que tenga oídos…

De cinismo y anexas

Como parece que interesa más el fútbol mundial, les dejo algunos balones. Aguas con el autogol:

* El fútbol es la única religión que no tiene ateos. (Eduardo Galeano).

* Un país habrá llegado al máximo de su civismo cuando en él se puedan celebrar los partidos de fútbol sin árbitros. (José Luis Coll).

* Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha. (Roberto Fontanarrosa).

* Mucha gente piensa que el fútbol es un juego a vida o muerte, pero es mucho más importante que eso. (William Shankly).

* Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol. (Albert Camus). * El fútbol es un milagro que le permitió a Europa odiarse sin destruirse. (Paul Auster).

* Y ganar, y ganar, y ganar, y volver a ganar, y ganar, y ganar, y ganar, y eso es el fútbol, señores. (Luis Aragonés).

* El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel. (Federico Fellini).

* El problema con los árbitros es que conocen las reglas, pero no conocen el juego. (William Shankly).

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

En el tren descarrilado

Por todas partes, por todos lados, de todas las formas y modos, por todos los medios y hasta en los baños, nos arrojan propaganda política electoral, sin contar la gubernamental por ahora en veda –otra historia es la voraz publicidad comercial-, que nos causa la sensación de vómito, si no es que lo hacemos con el hedor de la bilis. Ya no sabemos, o al menos un servidor, si enojarme, encabronarme, reír, llorar, reír con llanto o llorar con carcajadas, escribiera el poeta Juan de Dios Peza.

De ahí que intentaré no referirme a los acontecimientos trágicos (de) generados por la violencia; al hambre y las injusticias por muchos padecida; espero no comentarles de los desperdicios –en todos los sentidos- electorales, menos ahora que se avecina el 1 de julio. Tenemos que concentrarnos, meditar, reflexionar nuestro voto.

El pasado 5 de junio fue el Día Mundial del Medio Ambiente. Pa’ muchos pa’ lo que importa. Y pa’ pocos, pos hacen su luchita, ponen su granito de arena, y enseguida las palabras: “Hagamos conciencia”. Ajá. Cada día nos alejamos más de esa palabrita -¡esa acción!- que puede salvar al mundo.

Ese mismo día fue el cumpleaños 120 del gran poeta Federico García Lorca. Desde luego, pocos nos acordamos y pal caso, da igual. Ahí les va el poema “Sorpresa”:

“Muerto se quedó en la calle con un puñal en el pecho. No lo conocía nadie.

¡Cómo temblaba el farol! Madre.

¡Cómo temblaba el farolito de la calle! Era madrugada. Nadie pudo asomarse a sus ojos abiertos al duro aire.

Que muerto se quedó en la calle que con un puñal en el pecho y que no lo conocía nadie.”

 

Él escribió: “La única cosa que la vida me ha enseñado, es que la mayoría de las personas pasan sus vidas embotelladas dentro de sus casas haciendo las cosas que odian.”

En 2011 la revista Nexos publicó el ensayo “Mexicano ahorita, retrato de un liberal salvaje”, resultado de un estudio realizado por la misma revista. Ahora en el 2017 lo elaboraron de nuevo, y en unos de sus párrafos apuntan: “…se mantiene el profundo individualismo encontrado en 2011, los mexicanos continúan creyendo más en sí mismos que en el país donde viven, pero con un creciente enojo y sentimiento de abandono del gobierno. En este entorno cada quien continúa buscándose la vida como puede, y el altruismo y solidaridad frente a las tragedias son solamente un paréntesis en la lucha “de cada quien para su santo”. Seguimos sin poder articular una visión o un sueño común, y seguimos divididos por las diferencias de expectativas, interpretaciones de la realidad y las experiencias diarias en el trabajo, en la interacción social y en el trato entre nosotros. Hace siete años quizás sabíamos que había “ladies” y “lords” pero no los habíamos etiquetado. En estos siete años la prepotencia y el maltrato empezaron a tener cara e identidad.”

Luego señalan: “Encontramos un estado de ánimo más pesimista, más personas piensan que viven peor que sus abuelos y que sus hijos vivirán peor que ellos. Crece el grupo que ha hecho lo que se le dijo que debía hacer, ir a la escuela, sacar buenas notas, cumplir con sus obligaciones, sin embargo, la sociedad y el país no han hecho su parte, México le sigue quedando a deber a una parte significativa de los mexicanos. No es de extrañar que ante la desconfianza sobre los otros los mexicanos sigamos pensando que nuestra patria es nuestra familia. Los mexicanos, como personas, sí sabemos hacia dónde vamos y qué queremos, pero el país sigue a la deriva. El enojo social extendido es el tema que subyace los resultados de la investigación.” (nexos.com.mx, 01-05-18).

No es grave el asunto, sólo vamos en el tren descarrilado, y de pilón, en sentido contrario.

Volviendo al miedo ambiente, digo, medio ambiente. Si seguimos así vaya a usted a dónde vamos a parar.

Sólo les comparto lo que dijo Adam Frank, de la Universidad de Rochester, sobre el cambio climático y calentamiento global: “Si cambias el clima de la Tierra lo suficiente, hay un punto de no retorno en el que será demasiado tarde para cualquier acción; hay que dejar de pensar en la evolución de la humanidad por sí misma, y empezar a considerar que el planeta y nuestra especie evolucionan de modo conjunto”.

O sea, nos juntamos o no nos juntamos. O lo que es lo mismo, copulamos –en el sentido más amplio y creativo- o ya valimos…

De cinismo y anexas

En el caos hay orden, dicen. Paul Auster decía que “necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas.”

No todo está perdido. Me enteró que el bailarín mexicano Isaac Hernández recibió el Premio Benois de la Danse 2018, considerado a nivel internacional como el Oscar del ballet. Ahí nomás.

Un comunicado del sitio web de los Premios Benois señala: “Es un reconocimiento al incansable trabajo, profesionalismo, disciplina, virtuosismo y pasión que demuestran los mejores bailarines del mundo en cada interpretación, en su día a día, en cada temporada, en cada clase, en cada ensayo y en cada obra.”

Mexicanos al grito de…

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

Ojo, mucho ojo

Unos días más y ya estamos frente a las urnas para votar. Me he levanto estos días cansado de todo y cansado de mí, escribiera Charles Baudelaire. Pero en realidad, me despierto con buenos ánimos, un día más de vida, no precisamente como canta Amanda Miguel, puesto que tengo que trabajar:

“Me levanto de la cama, tarde que alegría, otro día, nace Y es insolente el sol se mete en cada rincón hoy no sonó el reloj gracias por ese favor”.

Sin embargo, al quitarme la modorra, echarme un baño y volver a la realidad, me topo con la misma cantaleta: violencia, inseguridad, desquicio aquí y allá y… Me lleva la que me trajo, ni un resquicio a la felicidad y agréguenle mis fans las gastadas campañas (¡horror!). Sí, claro, hay excepciones, poquitas.

En la Encuesta Nacional de Clima Político-Electoral realizada por POP GROUP (30 de mayo de 2018), en la sección titulada “Humor social”, a la pregunta “¿Cuál es su estado de ánimo el día de hoy?”, el 55% contestó que “Bueno”; el 8%, “Muy bueno”; 24%, “Malo”; 8%, “Muy malo”, y el 5% no sabe o no contestó.

Sí, nos despertamos de excelente ánimo, pero… ¡Ah, qué chinga sobrevivir! Recuerdo que el periodista Germán Dehesa en sus columnas preguntaba: “¿Qué tal durmió?”. Y mi estimado amigo, el excelente fotoperiodista Noé Valdés –que en paz descanse y allá donde esté siga con su buen humor-, en sus artículos también preguntaba: “¿Qué tal duermen amables lectoras y lectores?”.

Sabemos que la situación crítica por la que atravesamos (Peña Nieto lo niega, incluso afirma que los mexicanos “nos auto flagelamos” al pensar que vivimos en un estado económico crítico), tardará en restablecerse vaya usted cuantos años o sexenios más, si bien nos va.

Por lo pronto, me pregunto qué harán los candidatos en este mes de junio, días ¡difíciles!, puesto que los mexicanitos celebraremos el Día del Padre y estaremos aplastados y fundidos en el Mundial de Futbol de Rusia. ¿Acaso se pondrán a echar la cascarita en el vecindario, las colonias, las calles más empobrecidas; en los parques y campos olvidados; en los mercados, autobuses y… en donde se los permitan o no? Claro, habrá banderitas (¡y promesas y apoyos!) del equipo político promovedor. Chance hasta inviten las chelas en honor a los padres, mamás-padres, ¡todo por tu voto! Faltaba más, faltaba menos.

En la Encuesta arriba señalada, a la pregunta: “¿En qué momento cree que podría cambiar su decisión de voto? El 57% dijo que “Hacia el final de la campaña”; 24%, “Después del último debate”; 11%, “El día de la elección”; 7%, “No sé cuándo”.

Tengo un mes pa’ reflexionar mi voto, mientras tanto celebraré el Día del Padre bien padre, y veré el Mundial de Futbol de Rusia. Así olvidaré un poco la realidad violenta, palabrerías de las comparsas, digo de las campañas electorales. ¡Viviré momentos felices! Pero ojo, mucho ojo, les recomiendo un ojo al gato y otro al garabato. No nos vayan a comer el mandado, y amanezcamos, con o sin ánimos, hasta sin calzones.

De cinismo y anexas

Hablando de estos menesteres ya cotidianos, el actor Joaquín Cosío expresó hace unos días: “Vivimos en un mundo totalmente envilecido, es decir, si pensamos en que el horror de la guerra podría ser superado yo creo que son estos tiempos lo que nos permiten afirmarlo, somos testigos de una degradación terrible del mundo, donde la gente se mata entre ella, donde la amenaza del terrorismo es una realidad para los civiles y no hablemos de México, donde la violencia del narcotráfico y del Estado imperan, donde hemos perdido la tranquilidad y la paz. Hemos perdido las calles, nuestras carreteras, el país lo hemos perdido y vivimos asolados por una violencia que existe en las calles y que es la que rige la agenda del país, la violencia es contigua a nosotros y está próxima todos los días de nuestra vida.”

Luego dijo: “Estas discusiones que han existido siempre con relación al arte, que si puede cambiar cosas, transformar sociedades. Yo creo que el arte proporciona felicidad y es algo que tenemos extraviado, es siempre una posibilidad de que el hombre se recupere a sí mismo, el hombre se divierte en los tiempos de obscuridad, de dolor, de pesadumbre, reírse y divertirse es importante. El arte siempre propondrá un espacio para ello, para reflexionar sobre sí mismo, sobre los demás, para disfrutar, para que tus sentidos disfruten las posibilidades que el arte mismo te regala. No todo está perdido, tenemos el arte.”

Muy de acuerdo. Que duerman y despierten bien.

Ahí se ven.

TIERRA DE BABEL

Contentos y felices

Estamos perdiendo la batalla. Los ciudadanos estamos perdiendo lo que tenemos: México. Ningún candidato ofrece confianza, certeza, fortaleza en sus propuestas –cuando las hay-, se van por la tangente, por lo facilón que suena a vacilón, ni la burlan perdonan. Saben que nuestro país se está yendo a la chingada, y continúan con sus campañas preñadas de mentiras y diatribas.

No les creemos nadita. Pelean por el voto, hasta llegar a la coacción, compra y salvajismo electoral. Cerca está ya el Mexicolandia, “uníos hacia el primer mundo”. Sólo nuestros chicharrones truenan. Todo arropado en un espectáculo arrollador.

El expresidente español Felipe González expresó hace unos días, en la presentación del libro “La sociedad dolida. El malestar ciudadano”, de Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM, que “en los comicios de México el grado de incertidumbre sigue siendo alto.” ¿Se asoma el fraude? ¿Hacia a dónde la balanza? ¿Valdrá nuestro voto? Bueno, sí, dicen que se cotiza en muy buenos pesos, despensas y dispensas.

En todo caso, hay que tener cuidado, estamos en el campo de batalla, sí, también en tierra minada y arenas movedizas. Y los ciudadanos somos los únicos que perderemos o ganaremos. México ¿hacia a dónde? Thomas Carlyle dijo que “el hombre ha nacido para luchar, y es como se le define mejor, diciendo que es un guerrero nato y que su vida desde el principio al fin no es sino una batalla.” Hagámoslo. Digo, yo solamente digo.

Por otro lado, más sabe el diablo por viejo que por diablo. Dicho que no sé si sea buen dicho, pero dicho sea de paso, palabras acertadas del Monseñor Sergio Obeso Rivera, quien fue nombrado cardenal por el Papa Francisco, cuando dijo que no hay que “odiar a las personas que no piensan como nosotros y que incluso nos lastiman con su modo de expresarse, allá ellos. No cabe el odio ni el desquite ni ese tipo de respuestas, sino esperar el momento en que la verdad una vez más nos haga libres, es un lema que brota del Evangelio. Si tenemos razón hoy mañana se verá.” Tolerancia. Se comulgue o no con la religiosidad, sea cual sea, es menester no odiar, aquí y siempre, sobre todo ahora que el desorden electoral avanza.

Por supuesto que Veracruz y el país no se encuentran en su mejor momento, y claro que queremos que esta situación “tan angustiosa en que estamos viviendo, sea una noche mal dormida, que esto pase para que volvamos a ser un Estado que sabe sonreír.” Sobrevivir a la pesadilla, ¿o no mexicanos?

Me pregunto qué pasará después de las elecciones. ¿Todos estaremos contentos y felices?

Los días y los temas

Hace unos días me topé con poemas de Salvador Novo. Recordé entonces que él fue el creador de la publicidad: “Mejor Mejora Mejoral”. Como también de otras tantas, como “No hacemos calidad a medias, hacemos medias de calidad”. ¡Qué ingenio!

También me topé con un artículo de Francisco Hernández, “Millones de seres para invadir”, publicado en la revista “Letras Libres”, en junio de 2004. Él nos comparte algunas cuestiones sobre la publicidad, que ahora les dejo –chance les sirva para las campañas:

** “Spot de radio, escuchado no sé hace cuántos años, en la emisora de mi pueblo, con motivo del Día del Padre: “Para aquel que a diario nos regaña, un regalo de Almacenes Ocaña.”

** “Apuntaba Aldous Huxley, en un texto de cuyo título no puedo acordarme, lo siguiente: es mucho más difícil crear un anuncio publicitario donde se trate de convencer a alguien de comprar algo que ni siquiera necesita, que escribir diez sonetos más o menos pasables.”

** “Enrique Gilbert, creativo argentino que se quedó a vivir entre nosotros, declaró alguna vez: “El éxito de una campaña de publicidad consiste en darle al consumidor lo que éste desea, pero cinco minutos antes de que lo descubra por sí mismo.”

** “Refrán publicitario anónimo: “No discutas con un idiota. Los demás pueden no notar la diferencia.”

** “Yo busco un ser para invadir” escribió Henri Michaux. La publicidad busca miles, millones de seres para lo mismo.”

** “Imagen: madre africana esquelética dándole de comer “algo” con una cucharita a su famélico hijo en brazos.

Texto: “Ándale, termina tu comida. Hay miles de personas en la ciudad de Nueva York que no tienen qué comer.”

** “Usa condón, no seas suisida.” (Frase que me rechazó hace trece años una compañía de preservativos.)”.

De cinismo y anexas

Margarita Zavala deshoja la margarita: con Anaya o con Meade. O “Tal vez Margarita declinó para dedicarse de lleno a ver el Mundial. Yo habría hecho lo mismo.” Adriana @samovarah

Ahí se ven.