Desde aduana en Toluca entretuvieron a parientes de Duarte para dar con él

Javier Duarte se quedó sin dinero. Eso permitió ejecutar la estrategia final para su captura. La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) descubrió a su suegra, a su cuñada y a su concuño cuando le llevaban poco más de 12 mil euros y mil dólares en efectivo para continuar en su fuga… y sin embargo, decidieron no detenerlos.

Las autoridades fingieron que no notaron que aquellas personas eran familiares del exgobernador, y que no sabían que aquellos niños que los acompañaban eran sus hijos.

Los agentes que los descubrieron sólo les dijeron que llevaban más de 10 mil dólares sin declararlo y por ello les cobraron una multa por salir del país con exceso de efectivo. En cuanto pagaron, los dejaron ir.

La realidad es que retrasaron poco más de tres horas su viaje y durante ese tiempo la CNS coordinó y organizó el plan para seguirlos hasta dar con Duarte, en un hotel de Guatemala.

El informe de su captura, al que La Razón tuvo acceso, detalla que fue el viernes a las 9:35 de la mañana que los agentes de la CNS descubrieron a la familia del exgobernador en el aeropuerto de Toluca. Venían desde Guerrero.

“Siendo las 09:35 hrs, se tiene contacto en Posición 2 Llegadas y Salidas Internacionales con la Aeronave de Matrícula XA STK con destino a Guatemala Tripulada por los C.C. Capitanes Álvaro Fernando Valencia Remus y Ruy Pablo Sánchez Mejorada con 08 pasajeros…”, se lee en el reporte de la CNS.

Entre quienes estaban a bordo de esa aeronave, eran los tres hijos del exmandatario de 14, 10 y 4 años de edad.

Estaban acompañados por la suegra de Duarte, María Virginia Yazmin Tubilla de Macías, su cuñada, Mónica Ghihan Macías Tubilla, y su concuño, José Armando Rodríguez Ayache.

Precisamente éste último llevaba entre su equipaje algunos sobres con dinero que no declaró. Entre euros, dólares y pesos mexicanos, superaban los 10 mil dólares permitidos por la ley de aduanas.

Los agentes notificaron a los mandos de la dependencia, que encabeza Renato Sales, que estaban frente a la familia del exgobernador prófugo de la justicia, y reportaron que iban a detenerlos.

Sin embargo, recibieron la orden de no hacerlo y por el contrario, debían fingir desconocer de quiénes se trataba. Sólo tenían que retrasarlos hasta nuevo aviso.

La CNS activó de inmediato las alertas. Notificó a la Procuraduría General de la República (PGR) y al Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN). Se comunicaron y coordinaron con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala y la Fiscalía General de aquel país.

Una vez que tuvieron todo preparado para esperarlos en Guatemala y seguir sus movimientos, cobraron la multa a la familia de Duarte y les permitieron abordar de nuevo la aeronave que ya los esperaba.

Los ocho pasajeros y los pilotos subieron a ésta y despegaron rumbo al país centroamericano. Allá, ya había agentes asignados para seguir de cerca sus movimientos.

Mientras iban tras ellos, un Ministerio Público solicitó a un juez Penal de Guatemala girara una orden de aprehensión con fines de extradición, en su contra. A las 17:30 la orden fue liberada.

La familia de Duarte nunca notó que la siguieron hasta el hotel en el que se ocultaba el exmandatario.

Los agentes de la Policía Nacional de Guatemala junto con elementos de la Interpol ejecutaron la captura. La noche del sábado, el plan de captura que comenzó la CNS en Toluca, estaba concretado. Así fue detenido Javier Duarte.

El veracruzano es el segundo exgobernador del PRI en ser detenido en una semana.
fuente: versiones

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