Diputados no aprueban reestructuración de la deuda

Con 25 a favor y 25 en contra, los diputados del Congreso del Estado rechazaron la reestructuración de la deuda pública con los bancos por hasta 46 mil millones de pesos.

El dictamen de la Comisión Permanente de Hacienda del Estado requería del voto aprobatorio de 34 diputados, es decir, de la mayoría calificada; no obstante los 12 diputados del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), tres del Grupo Mixto “Juntos por Veracruz”; los 9 de la banca del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el verdeecologista, decidieron no avalarlo.

Sólo Rodrigo García Escalante, hijo del ex contralor General del Estado y virtual candidato panista a la alcaldía de Pánuco y Vicente Benítez González, se apartaron de sus compañeros de la fracción mixta y con los panistas, perredistas e independientes, decidieron respaldar la propuesta sometida a votación este día.

Cabe recordar que el 24 de enero, el gobernador envió a la Legislatura una solicitud de autorización para la renegociación de 21 créditos que nuestra entidad mantiene con la banca de desarrollo y privada, advirtiendo la necesidad de llevar a cabo el procedimiento o de lo contrario, el déficit financiero crecería más hasta llegar a los 25 mil millones de pesos.

De haber recibido el aval, Miguel Ángel Yunes Linares, por medio de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), pudo haber refinanciado el pasivo con las instituciones financieras por un plazo de hasta 30 años, aun cuando originalmente había planteado que fuera de 50 años.

“Se autoriza al Gobierno del Estado, para que por conducto del titular del Poder Ejecutivo o del titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), celebre uno o varios refinanciamientos, por la cantidad de 46 mil millones de pesos o por el monto total de los saldos pendientes de cubrir al momento de suscribir los contratos respectivos”, refería el artículo tercero del proyecto de decreto que fue desechado.

Desde que el Congreso recibió la petición de Yunes Linares, la falta de consenso entre las distintas bancadas no se hizo esperar, incluso el primer dictamen de la comisión, incluido en la primera sesión extraordinaria del 28 de febrero, fue retirado de la orden del día, ante la presión del PRI que pedía que se agregara un artículo en el que se contemplara un crédito por 5 mil millones de pesos para pagar a los 212 municipios las participaciones federales pendientes del Ejercicio Fiscal 2016.

La pugna por lograr ese objetivo, sumado a la supuesta falta de transparencia en el manejo de los recursos que se obtendrían de la reestructuración de la deuda, hizo que las posiciones se dividieran hasta dar como resultado un rechazo contundente a la petición del gobernador.

Durante la discusión del proyecto, el coordinador el Grupo Legislativo del Partido Acción Nacional (PAN), Sergio Hernández Hernández, aseguró que la reestructura de la deuda era una necesidad y no un capricho; negando que con la autorización se le estuviera firmando un cheque en blanco al Ejecutivo, ya que la nueva legislación en materia de disciplina financiera , según él, no permite desviar recursos, gracias a los candados que tienen.

Pero el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el Congreso Local, Amado Cruz Malpica, sostuvo que su fracción no podía avalar un chantaje al Congreso del Estado orquestado por el PAN, el presidente de la Comisión de Hacienda del Estado, Sergio Rodríguez Cortés y el Revolucionario Institucional (PRI).

En la tribuna, Cruz Malpica señaló que había una “danza de cifras” que no le quedan claras, preguntando por qué el refinanciamiento pasó de 42 mil millones de pesos a 46 mil millones de pesos; además que en vez de 21 créditos a renegociar fueran 18 y que en vez de que el plazo fuera de 50 años, como lo pidió el mandatario, se estableciera en 30 años.

Fernando Kuri Kuri, del Grupo Mixto “Juntos por Veracruz”, aseveró que el presunto déficit financiero por 25 mil millones de pesos que tendría el estado, sino se reestructuraba la deuda, era una falacia que los panistas y perredistas que no tenía sustento.

En sus palabras, acotó que la aprobación de la renegociación significaba un cheque en blanco que permitiría al gobernador manejar a discreción los recursos que se obtuvieran de la misma.

Finalmente, la coordinadora del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jazmín de los Ángeles Copete Zapot, cuestionó a los que se oponían a la reestructura de la deuda pública, preguntándoles por qué no actuaron cuando los ex gobernadores Miguel Alemán Velasco, Fidel Herrera Beltrán o Javier Duarte, endeudaban a la entidad.

“No somos los que estanos generando la deuda, no se equivoquen , estamos aprobando una reestructuración para que este gobierno tenga viabilidad y que pueda responder a los planteamientos que reclaman los veracruzanos a lo largo y ancho del estado”, destacó al defender la posición a favor del sol azteca.
fuente:versiones

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