El equipo de atletismo de Rusia es vetado de las Olimpiadas de Río

El equipo de atletismo ruso ha sido excluido de los juegos olímpicos en Río de Janeiro debido a un sistema de corrupción deportiva y dopaje de largo recorrido. Se trata de una medida sin precedentes en la historia olímpica.

La federación internacional que regula el atletismo a nivel global anunció su decisión el viernes. Cree que Rusia no ha hecho lo suficiente para recuperar la confianza en la integridad de sus atletas.

El Comité Olímpico Internacional, la máxima autoridad sobre los juegos, debatirá la decisión el martes. Sería extraordinario que los funcionarios olímpicos la modificaran.

Los atletas rusos llevan siete meses suspendidos de las competencias internacionales tras la publicación de un informe de la agencia mundial contra el dopaje que acusó al país de haber gestionado el consumo de sustancias prohibidas por parte de sus deportistas desde el propio gobierno. Rusia lo ha negado pero, cuando pudo apelar la decisión, el año pasado, no lo hizo.

Desde entonces las autoridades deportivas rusas han tratado de convencer a quienes tenían que tomar la decisión de que podían participar en los juegos y se ofrecieron a mostrar un cumplimiento incluso más allá de la letra de la ley y a enviar atletas que nunca han sido sancionados por consumo de sustancias prohibidas.

Pero permitir que compitan atletas que no hayan dado positivo en los controles antidopaje en el pasado podría ser controvertido. Y la federación internacional discutirá eso. La sofisticación del sistema de dopaje ruso es tal que, según algunos informantes, ha logrado que atletas que han consumido esteroides salgan limpios en los exámenes por el intercambio de los análisis de orina o por el consumo de drogas con licor para acortar su periodo de eliminación.

Antes de la votación que excluyó a los atletas rusos, el ministro de Deportes, Vitaly Mutko, hizo un último movimiento para tratar de evitar la decisión. Publicó una carta que antes había enviado en privado a la federación internacional. “Rusia combate contra el dopaje”, decía. Y señalaba medidas de castigo más severas y exámenes independientes de sus atletas que han sido realizados por equipos británicos durante meses.

Pero no ha sido suficiente.

Antes, se había excluido a países de las competiciones deportivas por decisiones geopolíticas, no por dopaje. Tras las dos guerras mundiales, los países perdedores fueron excluidos de la competición. Sudáfrica no pudo participar en los juegos entre 1964 y 1988 por su régimen de apartheid. No se permitió que Yugoslavia formara parte de competiciones de equipo en 1992 por las sanciones aprobadas por Naciones Unidas durante la guerra de los Balcanes.

Poco antes de que se tomase la decisión, la agencia mundial que lucha contra el dopaje había hecho pública información que cuestionaba la credibilidad de las reformas rusas.

Muchos atletas de otros países han presionado para que la votación resultara como ha resultado y han pedido que se investigue más sobre el grado de corrupción en el sistema deportivo ruso y su alcance más allá del atletismo.

Una deportista estadounidense, Lauryn Williams, dijo que “los atletas han perdido el sueño. No se puede confiar en ningún ruso”.

Varios informantes han filtrado información sobre el sistema de dopaje del país. Por seguridad, tres de ellos se han refugiado en Estados Unidos.

En Los Ángeles, el doctor Grigory Rodchenkov, que fue director del laboratorio contra el dopaje en Rusia, le dijo a The New York Times que había trabajado bajo las órdenes del gobierno durante años para garantizar que el país ganara en las competiciones internacionales.

Dijo que le había dado un cóctel de tres sustancias prohibidas mezcladas con licor a las autoridades deportivas para que a su vez se lo dieran a los atletas del país. Según el médico, los atletas rusos consumieron ese cóctel de esteroides y anabolizantes en su preparación para los juegos de Londres en 2012 y dejaron de tomarlo una o dos semanas antes de los controles para no dar positivo.

“Si luchas contra el dopaje, Rusia debería ser separada de las olimpiadas. El dopaje está en todas partes y en Rusia hay mucha gente que no quiere hablar del tema. Las mentiras y el miedo se han impuesto”. Las autoridades rusas han negado lo que Rodchenkov afirma y lo califican de “difamación de un tránsfuga”.

No está claro si el comité olímpico revertirá la decisión de la federación internacional de atletismo. Su presidente, Thomas Bach, ha hecho énfasis últimamente en que “hay que decidir entre responsabilidad colectiva y justicia con los individuos”, algo que se ha interpretado como que quienes tengan su historial limpio podrán competir en Río.

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