Dom. May 19th, 2019

El líder del Nxivm decía ser un mentor pero actuaba como un depredador: fiscalía

Keith Raniere, fundador de Nxivm, enfrenta cargos por extorsión y tráfico sexual.

 

Keith Raniere se describió a sí mismo durante años como la persona más inteligente y ética del mundo. Se comparaba con Einstein y con Gandhi y alardeaba de tener muchos grados académicos.

Pero este martes, en los alegatos de apertura del juicio por extorsión y tráfico sexual en su contra, una fiscala federal les dijo a los jurados que la imagen que proyectaba como gurú de un grupo llamado Nxvim, que operaba como una secta, era un engaño.

“El acusado dijo que era un mentor, pero era un depredador”, dijo la fiscala Tanya Hajjar, y agregó que Raniere “fingía ser un gurú”, pero era un criminal.

Raniere era uno de los fundadores de un grupo que surgió en los años noventa en un suburbio de Albany, en el estado de Nueva York, y que se promocionaba como una organización de autoayuda que ofrecía el camino hacia una mayor satisfacción personal. Ofrecía talleres, como los “Programas de Éxito Ejecutivo”, que prometía a los participantes una vida llena de sentido.

Pero los fiscales alegan que era una empresa criminal involucrada en el robo de identidad, la extorsión y el tráfico sexual.

El verdadero propósito del grupo era someter a las mujeres, dijo Hajjar. Algunas de las seguidoras de Raniere fueron marcadas a fuego con sus iniciales y presionadas para que entregaran los títulos de propiedad de sus casas, la información de sus cuentas bancarias y sus “secretos más oscuros y profundos”.

Muchas de estas mujeres también fueron obligadas a tener relaciones sexuales con Raniere, entre ellas una menor de edad de México de nombre Camilla, dijo Hajjar.

Raniere llamaba a la chica “Virgen Camilla”, dijo Hajjar, y empezó a tener relaciones sexuales con ella cuando Camilla tenía 15 años.
Hajjar dijo que el gobierno construiría el caso contra Raniere con imágenes, mensajes de correo electrónico y videograbaciones, así como con los testimonios de exintegrantes de Nxivm que habían cometido “crímenes serios” junto con él.

Los documentos de la corte fueron entregados en la Corte de Distrito Federal en Brooklyn antes del inicio del juicio en contra de Keith Raniere.

“Esto era crimen organizado y Keith Raniere era el jefe del crimen en la comunidad”, dijo. “Era intocable”.

Pero el abogado de Raniere, Marc Agnifilo le dijo al jurado que su jefe intentaba ayudar a sus seguidoras a alcanzar sus metas personales y jamás las obligó a hacer nada en contra de su voluntad.

Advirtió a los jurados que tal vez verían el video de una mujer que era marcada a fuego. “Vean si las mujeres parecen estar siendo forzadas o si están haciendo algo porque quieren hacerlo”, dijo Agnifilo.

Raniere, de 58 años, ha sido acusado de crimen organizado, suplantación de identidad, extorsión, trabajo forzado, lavado de dinero, fraude electrónico y tráfico sexual.

En las últimas semanas, cinco mujeres que habían sido acusadas junto con Raniere se han declarado culpables de distintos cargos, una por una hasta dejar a Raniere solo en el juicio.

Nxivm atraía a seguidoras adineradas, entre ellas Clare Bronfman, la hija mejor de Edgar Bronfman, el fallecido dirigente de la destilería y empresa de refrescos Seagram.

Una actriz, Allison Mack, conocida por su papel en la serie de televisión Smallville, también se convirtió en una de las asistentes de Rainiere. Mack reclutaba a las mujeres para una sociedad secreta dentro del grupo conocida como DOS, en la que las integrantes eran marcadas y obligadas a tener relaciones sexuales con Raniere, dijeron los fiscales.

Las mujeres en la sociedad DOS eran llamadas “esclavas” y los fiscales afirman que Raniere y otros en su círculo cercano las extorsionaban y les quitaban sus propiedades al amenazarlas con divulgar secretos vergonzosos sobre ellas, un material que llamaban “colateral” o “garantía”.

La primera testigo del juicio fue una mujer británica, de 32 años, a quien se identificó con el seudónimo Sylvie. Ella declaró que había estado involucrada con Nxivm durante unos trece años y que había sido integrante de DOS.

Pero Agnifilo argumentó que las promesas que Raniere hizo a las integrantes de Nxivm eran sinceras y sugirió que lo que debía considerarse un engaño era el alegato del gobierno.

Miles de personas exitosas habían tomado cursos de Nxivm, dijo, y muchas de ellas se habían beneficiado de las enseñanzas de Raniere. Dijo que presentaría evidencia de que algunos miembros que ahora estaban insatisfechos con sus experiencias antes habían expresado opiniones diferentes.

También insinuó que las seguidoras de Raniere habían reclutado a otras al grupo DOS por “hermandad” y que había muy poca diferencia entre ese grupo y las sociedades exclusivamente de varones, como los masones.

Agnifilo argumentó que aunque Raniere había participado en muchas actividades que podían parecer de mal gusto ante el jurado, lo había hecho con la intención sincera de ayudar a las personas, no con un propósito criminal.

“No tengo que defenderlo todo”, dijo. “Pero defenderé su buena fe”.