El Papa abre Castelgandolfo a los turistas


Tomó la decisión de no vacacionar fuera del Vaticano y abrió el palacio, los jardines y toda la granja a los turistas del mundo. Podrán Llegar cada sábado en un tren moderno

ROMA, Italia, 11 sep. 2015.- Desde el siglo XVII, las Villas de Castelgandolfo, construidas en el lugar en el que el emperador romano Domiciano tenía su residencia, han recibido a los Papas en la época de verano.

Con su clima, sus vistas sobre el Lago de Castelgandolfo y sus jardines a la italiana, considerados de los más bellos de Italia, representaba el lugar ideal para huir del calor del Vaticano.

Todos los Papas del siglo pasado transcurrieron ahí sus vacaciones, Benedicto XVI también lo hizo, pero la tradición se interrumpió con el Papa Francisco, quien tras comunicar que no vacacionaría fuera del Vaticano, tomó la decisión de abrir el Palacio, los jardines e, incluso, la llamada granja del Papa, a los turistas de todo el mundo.

La inauguración de esta nueva ruta se hizo con un tren histórico a vapor, que transportó al Papa Juan XXIII desde el Vaticano hasta Asís y Loreto. Se trató del primer viaje, en la era moderna, de un Papa fuera del Vaticano. Juan XXIII emprendió el viaje el 4 de octubre de 1962, pocos días antes del inicio del Concilio Vaticano II para encomendar sus trabajos a San Francisco de Asís, en el día de su fiesta y a la Virgen de Loreto.

Cada sábado, los turistas podrán salir de los jardines del Vaticano hacia los jardines de Castelgandolfo, pero lo harán con un tren “moderno”.

Ahí podrán visitar por primera vez 6 salas del Palacio Apostólico, en las que se encuentran los retratos de todos los pontífices desde el 500 hasta nuestros días, así como los jardines con sus famosos laberintos, y la granja, en la que se cultivan frutas y verduras y se producen varios alimentos destinados a la mesa del Papa Francisco, a la de los empleados vaticanos y al supermercado que hay en el Estado más pequeño del mundo.

Se podrá recorrer el paseo de las rosas, con cientos de rosas de todos los colores, el paseo de las hierbas aromáticas o el de los Nenúfares.

Ya desde el año pasado, por voluntad del Papa Francisco, los turistas que llegaban por su cuenta a Castelgandolfo podían recorrer en un trenecito los jardines y la granja.

Se trata de un recorrido de 5 kilómetros que dura una hora, y se podrá seguir realizando de lunes a sábado. Sólo los sábados se saldrá en tren desde el Vaticano y se podrá visitar también el Palacio.

Se calcula que el año pasado visitaron los jardines de Castelgandolfo unas 10 mil personas.

Los tours se reservan por internet en el sitio de los Museos Vaticanos.