Lun. Oct 26th, 2020

ES INMINENTE LA LLEGADA DE FIDEL HERRERA BELTRÁN A VERACRUZ

Por Fanny Yépez

Pues llegó la época de las “cimbraderas” y antes de que concluya este mes, llegará a tierras veracruzanas el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, con una alta responsabilidad que tiene mucho que ver con los puertos.
Solo hay que recordar que la inversión total del nuevo puerto será de 60 mil millones de pesos, de los cuales 25 mil millones provienen de recursos públicos y se podrán generar 140 mil empleos, 40 mil directos y 100 mil indirectos.
El manejo de carga y descarga por su gran volumen, ubica a Veracruz en una posición privilegiada a nivel nacional.
Nadie duda de la capacidad que tiene el ex gobernador y es por eso que se espera que muy pronto entre en funciones, para coordinar esos trabajos.
Ese sería el aspecto técnico que vendría a cubrir FHB entre otras actividades, pero con su llegada se van a romper muchos mitos que se han construido en los últimos días.
El carisma del hombre de Nopaltepec de inmediato se va a sentir, muy a pesar de los detractores que después de que concluyó su gestión como gobernador, iniciaron señalamientos negativos, que con su experiencia en la vida política sencillamente los superó o tal vez, ni siquiera los tomó en cuenta.
Cuando me confirmaron por la madrugada de este jueves esta versión, entendí que su llegada tiene muchas lecturas, sobre todo para los estudiosos de la política que pueden ver desde distintos ángulos la importancia de su arribo, que es inminente.
Un cargo de esas dimensiones en un estado convulso, como hoy está Veracruz, solo podría venir del presidente de la república, Enrique Peña Nieto, con lo que se demuestra que el nivel de la personalidad de Fidel Herrera Beltrán está bien calificado, en ese primer círculo del poder en México.

Fidel va a ser el contrapeso de la próxima administración estatal
Respeto a todos los priistas pero seguramente ellos mismos van a coincidir conmigo, nadie tiene los tamaños para constituirse en oposición al gobierno que va a llegar el 1 de diciembre, emanado del PAN-PRD y solamente el “Tío Fide” puede poner las cosas en su lugar.
Es de voz pausada, mesurado, respetuoso pero firme en sus decisiones.
El no amenaza, hace.
No ofende, negocia.
No grita, escucha.
Se apasiona pero concilia.
A pesar de que se le hacen diversas acusaciones, el 5 de junio de este año, cuando vino a votar en las casillas del Club Britania en la ciudad de Xalapa, nadie le profirió una mala palabra y por el contrario, muchos se acercaron a saludarlo. Él amable respondió.
Hay muchas anécdotas de su gestión en esos seis años de 2004 a 2010, y como cualquier hombre público, no todas las opiniones están a su favor, pero la gran mayoría sí.
Solo será cuestión de verlo caminar en las próximas semanas por el centro de las ciudades del estado o incluso por sus colonias y la gente le va demostrar su afecto.

¿Será que viene a coordinar también los trabajos de las elecciones?
Vendrá la selección de candidatos del PRI a las alcaldías y seguramente su decisión será muy importante en ese proceso, por lo que los aspirantes tendrán que ir pensando desde ahora en este hombre, para configurar sus respectivos proyectos.
Muchos guardamos en nuestro recuerdo la imagen de ese hombre agudo de pensamiento, con traje, corbata y gorra roja en un evento público; o la guayabera arremangada caminado a paso veloz por las industrias que visitaba; la vez que se quitó los zapatos y se metió al agua en las inundaciones del fraccionamiento Floresta y de las colonias de Boca del Río y de Tlacotalpan.
Sus discursos improvisados en los que hacían gala de los idiomas que habla y le pude escuchar inglés, francés, chino o el dialecto Náhuatl.
La llegada de Fidel Herrera Beltrán va a cambiar definitivamente muchas imágenes del escenario actual y, tal vez, hasta del escenario que se comenzaba a dibujar para el año 2018.
Su llegada no será circunstancial, por supuesto que no, llegará con todo el respaldo de quien manda en México para todos los trabajos que se tengan que hacer.