Explosión en mercado de cohetes en México causa más de 30 muertes

CIUDAD DE MÉXICO — Una explosión gigante el martes en la tarde en el mercado más grande de fuegos artificiales de México provocó la muerte de 31 personas e hirió a más de 50, según la Policía del Estado de México.

La explosión ocurrió alrededor de las tres de la tarde en el conocido mercado San Pablito en Tultepec, un pueblo a las afueras de Ciudad de México. Un video del episodio, capturado por un conductor que pasaba por el lugar, muestra varias explosiones encadenadas seguidas por enormes nubes de humo.

Docenas de ambulancias y bomberos se apresuraron a llegar al lugar. Con la advertencia de que el lugar no había sido asegurado ni controlado, algunos oficiales dijeron a las personas que se mantuvieran alejadas por si ocurrían más explosiones. Fuerzas de rescate continuaban buscando víctimas en la escena del accidente.

Los accidentes pirotécnicos no son inusuales en México, en especial en la temporada navideña, cuando las familias compran cientos de fuegos artificiales para las fiestas. Los cohetes son una tradición respetada por los mexicanos y los mercados se llenan con pequeños fuegos artificiales para los niños.

La explosión en San Pablito es el tercer accidente en los últimos once años. En 2005 y 2006 sucedieron grandes accidentes también. Aunque no hubo víctimas en esas dos explosiones, los puestos de venta y las áreas cercanas sufrieron daños.

Sin embargo, y a pesar de esas historias, el mercado fue certificado por el Instituto de Pirotecnia del Estado de México y lo describió el mes pasado como “el más seguro de toda América Latina”.

Líderes mexicanos, incluyendo al presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, dijeron que las autoridades estatales y federales estaban trabajando para identificar a las víctimas y ayudar a los heridos. Los funcionarios han pedido una investigación completa por parte de la Procuraduría General de la República.

Ávila dijo que “es prioridad atender a los lesionados” y añadió que no habría que preocuparse por los gastos médicos.

Tres niños que sufrieron quemaduras graves en casi 70 por ciento del cuerpo fueron transferidos a hospitales especializados en Galveston, Texas, según Ávila.

También dijo que las autoridades siguen trabajando para identificar a las víctimas para así poder ofrecerle información precisa a las familias.

El gobernador añadió que la producción y venta de cohetes continuaría y que el estado apoyaría a quienes se vieron afectados por la explosión.

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