Imágenes satelitales confirman destrucción de templo en Palmira, Siria

Especialistas confirman la destrucción, por parte del Estado Islámico, del principal edificio del templo de Bel, en Palmira, considerada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

GINEBRA, Suiza, sep. 1, 2015.- Imágenes de satélite confirmaron este martes la destrucción del antiguo templo de Bel, conocido como la “perla del desierto”, en la ciudad siria de Palmira, un día después de conocerse que el Estado Islámico había dinamitado parte del histórico santuario.

“Podemos confirmar la destrucción del principal edificio del templo de Bel, además de una fila de columnas colindante”, informó el Instituto de las Naciones Unidas para Formación y la Investigación (UNITAR), que comparó imágenes satelitales obtenidas antes y después de una potente explosión registrada este lunes.

“Desafortunadamente, las imágenes que adquirimos muestran que el edificio principal del templo ha sido destruido”, dijo Einar Bjorgo, gerente del Programa Operacional de Aplicaciones Satelitales (UNOSAT) del UNITAR, en la página web del instituto, con sede en Ginebra.

En una imagen de satélite del 27 de agosto se ve con claridad el templo, una estructura rectangular rodeada de columnas, cuya erección concluyó en el siglo II, mientras en otra imagen de ayer lunes, sólo son visibles unas columnas situadas en un extremo del emplazamiento.

Se trata del segundo templo de Palmira que los yihadistas destruyen en una semana, tras hacerse en mayo pasado del control total de la ciudad, un oasis y antiguo centro comercial en medio del desierto sirio.

El EI destruyó el pasado 23 de agosto el histórico templo de Baalshamin de Palmira, de casi dos mil años de antigüedad, después de haber colocado gran cantidad de explosivos en el monumento, situado a decenas de metros del teatro romano.

Esta destrucción, confirmada el viernes pasado también por UNITAR, que comparó imágenes de satélite del lugar, fue calificada de “crimen de guerra” por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El Estado Islámico, que proclamó un califato en los territorios que tiene bajo su control en Siria e Irak en junio de 2014, ha demolido con frecuencia monumentos que considera objetos de idolatría y ha realizado ejecuciones masivas.

Hace dos semanas, el EI decapitó y colgó de un poste en una plaza pública al destacado arqueólogo sirio, Jaled al Assad, de 82 años, director durante 40 años del parque arqueológico de Palmira.

La ciudad de Palmira, que cayó en manos del EI en mayo pasado, es considerada una reliquia única del siglo I A.C y una pieza maestra de la arquitectura y del urbanismo romano, por las columnas de su famosa calle principal y por sus templos.

Esa ciudad es uno de los seis sitios sirios inscritos en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, junto a los cascos viejos de Alepo, Damasco y Bosra; el Crac de los Caballeros y las aldeas antiguas del norte del país.

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