Javier Duarte llega a México, será trasladado al Reclusorio Norte

El exgobernador de Veracruz llegó al hangar de la PGR, posteriormente le fueron practicados exámenes médicos de rutina.

El gobernador Javier Duarte de Ochoa arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México alrededor de las 12:15 horas de este lunes, luego de ser entregado por las autoridades guatemaltecas a las de México.

De acuerdo con las especificaciones de operación de los Centros Federales, si Duarte es llevado a cualquier prisión federal tendrá un tratamiento similar al de un reo peligroso.

Según los informes, su llegada será al Reclusorio Norte, sin embargo, posteriormente podría ser trasladado al penal del Altiplano.

Alberto Elías Beltrán, subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la PGR, dijo recientemente que la pretensión de esa institución es que Duarte permanezca en una cárcel “cercana a la Ciudad de México”.

El penal federal más próximo a la capital del país es el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, El Altiplano, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México.

Y es que los dos cargos que se le imputan en el ámbito federal (lavado y delincuencia organizada) están en el catálogo de delitos en los que se prevé para el reo un tratamiento de seguridad especial.

En principio, Duarte dejará su peculiar peinado con el que apareció en los tribunales de Guatemala, durante el proceso de extradición. A su ingreso, será sometido a una revisión médica y lo raparán.

La celda donde estará es un espacio de nueve metros cuadrados, aproximadamente, con cama de piedra, y estará solo, observado las 24 horas del día a través de un sistema de video vigilancia.

Según su comportamiento se programará su visita familiar e íntima. Con sus abogados podrá platicar en un locutorio con cristales blindados, siempre bajo la supervisión de cámaras de video y un guardia de seguridad.

En caso de ser requerido por algún juez de Veracruz –donde lo procesarán por peculado, abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal, tráfico de influencias y coalición–, no habría un traslado. La comparecencia sería a través de videoconferencia, previo exhorto judicial.

Además, en un caso extremo, se le podría aplicar la regla de 23 por 1; es decir, aislamiento de 23 horas, por una de sol al día.

Para evitar su traslado a un penal federal, Duarte podría tramitar un amparo ante un juez, lo cual no ha ocurrido hasta el momento, confirmaron autoridades del Poder Judicial de la Federación.

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