Dom. Ago 18th, 2019

La oposición venezolana declara ilegítimo a Maduro y apuesta por la deserción de sus aliados

Juan Guaidó en un mitin el 13 de enero, horas después de que fue retenido por agentes del Sebin.

 

CARACAS — Líderes de la oposición venezolana echaron a andar un plan para expulsar del poder al presidente Nicolás Maduro y crear un gobierno provisional mientras se organizan nuevas elecciones.

La Asamblea Nacional, controlada por la oposición, calificó a Maduro como “usurpador”, con la esperanza de activar un mecanismo constitucional que permitiría al presidente de la asamblea asumir el poder.

No queda claro en lo inmediato qué efecto tendrá la declaración o de qué manera reaccionará el gobierno de Maduro. El cuerpo legislativo ha quedado en buena medida despojado de poder desde que el Tribunal Supremo de Justicia venezolano, compuesto por figuras leales a Maduro, la disolviera en marzo de 2017.

Maduro fue juramentado para un segundo mandato el 10 de enero, después de lo cual varios gobiernos de la región desconocieron a su gobierno.

Pero las presiones en contra de Maduro, tanto en Venezuela como en el extranjero, han aumentado considerablemente frente a su segundo mandato, para el cual fue investido el pasado 10 de enero. Al otro día, el líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, dijo que estaba listo para asumir el mandato presidencial y convocar elecciones justas si las fuerzas armadas lo apoyaban.

Casi de inmediato recibió el respaldo de Luis Almagro, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien comenzó a referirse a Guaidó como “presidente interino” de Venezuela, así como el apoyo del vicepresidente estadounidense, Mike Pence.

Pence tuiteó que su país “respalda enfáticamente la decisión valiente” de Guaidó de “invocar protecciones constitucionales y declarar en vacancia la presidencia del país”, como hizo la Asamblea Nacional este martes.

Los líderes de la oposición y analistas de la situación en Venezuela aseguran que el desafío de Guaidó al presidente se da en un momento en el que Maduro enfrenta presiones sin precedentes.

“Es casi ahora o nunca”, dijo Fernando Cutz, un exasesor de alto rango de la Casa Blanca que elaboró la política hacia Venezuela en los gobiernos de Donald Trump y Barack Obama.

La medida contra el presidente autoritario de Venezuela sucede en medio de una economía que colapsa y una crisis humanitaria creciente.

La Asamblea Nacional, bajo control de la oposición, busca ofrecerles amnistía a los integrantes de las fuerzas de seguridad que le den la espalda a Maduro.

Después de su anuncio del viernes, Guaidó fue detenido temporalmente por integrantes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), aunque lo soltaron poco tiempo después el mismo domingo 13 de enero.

En entrevista, Guaidó dijo que pudo convencer a los agentes de que el plan de la oposición para sacar del poder a Maduro es constitucional y sería beneficioso para el país.

Aunque no se pudo confirmar de manera independiente que ese fue el motivo por el que lo soltaron, la liberación de Guaidó sugiere que hay ciertas figuras dentro del aparato de seguridad que ha mantenido a Maduro en el poder hasta la fecha.

Desde una sencilla oficina en la sede del partido político al que pertenece, Voluntad Popular, Guaidó aseguró que los líderes de la oposición están confiados en sus posibilidades para lograr que Maduro deje el poder con el fin de convocar una nueva elección.

Indicó que la clave será poder convencer a quienes se han mantenido leales al gobierno de cambiar de bando para ayudar a reconstruir un país azotado por un desplome económico, una aguda escasez de alimentos y medicinas, y una delincuencia rampante.

“Tenemos la certeza de que, dando los pasos correctos, podemos tener los elementos para no solo decretar” la transición, “sino ejecutarla”, dijo Guaidó. “Yo creo que ya inició”.

Agregó que tenía claros los riesgos de su emprendimiento; comentó que aún tiene las cicatrices de las heridas por las balas de goma que lo alcanzaron en las protestas callejeras del año pasado.

“Cualquiera que hoy haga oposición puede terminar muy mal”, indicó.

Simpatizantes de la oposición venezolana durante un mitin en el estado de Vargas, el domingo 13 de enero

Guaidó ha convocado a los venezolanos a salir a protestar de manera masiva el 23 de enero para apuntalar también así la propuesta de destituir a Maduro.

En los últimos meses se ha vuelto más difícil para la oposición del país atraer a manifestaciones masivas por la impresión entre muchos ciudadanos de que los líderes disidentes no pueden conseguir grandes cambios. Muchos también temen la severa represión de las protestas.

Conforme se ha disparado la inflación y se ha agravado la escasez de medicina y alimentos, muchos venezolanos también han decidido dejar su país. Hasta noviembre del año pasado más de tres millones de personas habían emigrado, de acuerdo con las Naciones Unidas.

Cutz, el exfuncionario de la Casa Blanca, teme que la oposición se debilite demasiado si no logra convocar grandes protestas.

“Si Maduro resulta victorioso entonces siento que lo que queda es una muy alta probabilidad de que Venezuela termine como Cuba”, aseguró. “La situación actual se va a volver el statu quo y todos no harán más que aceptarlo como tal”.