Miles vitorean al papa en las calles de Washington


El papa Francisco realiza un recorrido, a bordo de un jeep abierto, desde la Casa Blanca hasta la Catedral de San Mateo, en Washington; la multitud lo aclama

WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 23, 2015.- Miles de personas aclamaron hoy miércoles al papa Francisco durante un breve recorrido que hizo con el papamóvil por algunas calles del centro de Washington, tras ser recibido en la Casa Blanca por el presidente estadounidense, Barack Obama, la única oportunidad para muchos de ver al pontífice en la capital de Estados Unidos.

Decenas de miles de personas esperaban desde la madrugada en un recinto vallado, protegido por fuertes medidas de seguridad, entre la Avenida Constitución, al sur de la residencia presidencial, y las calles 15 y 17 de la ciudad.

Aunque los asistentes apenas pudieron ver al papa durante unos segundos durante el recorrido por el centro capitalino, que apenas duró media hora, todos coincidían en que había merecido la pena tanto la espera como el madrugón.

Recibido con vítores, gritos de “Viva el papa”, mucha emoción y fuertes ovaciones, la multitud se dibujaba a los lados de las calles como una alfombra de teléfonos móviles de quienes trataban de inmortalizar el momento a falta del “palo selfie” tan de moda, prohibido por la organización.

El acceso al recinto se cerró una hora antes de que el pontífice comenzara su recorrido pero, pese la gran expectación, las amplias aceras no comenzaron a llenarse hasta las 09.00 hora local (13.00 GMT), dejando grandes espacios al fondo que permitieron a los asistentes lograr una mejor posición para ver al santo padre.

A falta de que se conozcan cifras oficiales, se esperaban unas 200.000 personas al acto, un momento histórico para el que muchos tuvieron que pedir permiso en el trabajo o cambios de turno, ya que se trata de un día laboral en la capital estadounidense.

El paseo papal por las calles de Washington, previsto para las 11.00 hora local (15.00 GMT), se retrasó unos quince minutos, recorrido previo al encuentro de Francisco con centenares de obispos estadounidenses en la Catedral de San Mateo.