Negligencia de autoridades queretanas provoca suicidio de joven

Una jovencita que vivía en Querétaro se suicida al no soportar el hecho de haber sido violada, y no recibir la atención por parte de las autoridades locales

CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 25, 2016.- Martín es un hombre de 56 años que hace dos dejó el Distrito Federal para mudarse a Querétaro con su familia. Una mejor posición económica y una estabilidad para sus hijas, fueron los motivos. No obstante, fue ahí, una noche, cuando su destino y el de su familia cambiarían para siempre:

“A los 6 días de haber sido abusada sexualmente mi hija se quitó la vida”.

Como todos los días, Martín esperó a Laura, su hija, en la misma parada de autobús del municipio queretano de El Marqués para posterioremente irse juntos a casa, luego de que ella salía de trabajar.

La noche del 4 de febrero de 2015, Laura tardó más de tres horas en llegar y cuando lo hizo, no llegó sola.

“Llegó acompañada de un tipo. Le ofreció un “ride” y él en vez de llevarla para la casa la lleva a otro lado. Se baja del coche y se presenta, yo soy el novio de Laura; no, dice, no es mi novio y ya llorando me dice: acaba de abusar de mí, cómo, sí”, dijo Martín Torres-papá de Laura.

Laura de 21 años, había sido violada por Jesús Eduardo Mendoza a quien conoció meses atrás.

Inmediatamente, solicitaron ayuda a policías municipales de El Marqués.

Sin embargo, desde ese momento Laura enfrentaría otra serie de violaciones, las cuales posteriormente serían documentadas como “graves omisiones”.

“Nos dijeron que no presentara la denuncia porque nos iban a traer vuelta y vuelta y que nada más nos íbamos a fastidiar”, comentó Martín Torres.

Miguel Nava, presidente defensoría de Derechos Humanos de Querétaro: “Ya existía una predisposición de la autoridad preventiva, de la policía de ese municipio en donde le decía, después de que se hicieron las constancias, de que para qué denunciaba que no iba a pasar nada.”

Además, los policías municipales le dijeron a Laura que en lugar de denunciar, se tomara la pastilla del día siguiente y así, saldría del problema.

Alejandra Negrete, comisonada nacional para Prevenir la Violencia Contra las Mujeres: “La ley lo llama violencia feminicida, lo que significa violencia feminicida es cualquier agresión a la mujer que podría terminar con su muerte.”

No obstante, Laura acudió a la agencia especializada en delitos sexuales de la procuraduría del estado, donde continuarían las irregularidades.

Miguel Nava, presidente defensoría de derechos humanos de Querétaro: “Le hacen ver a Laura y a su padre que no hay médico ginecólogo, que es una parte de los protocolos cuando hay delitos sexuales de que haya una mujer, que el único médico que existe es un hombre, pero que ni siquiera está en la agencia del MP”.

Además, Laura, según la defensoría de Derechos Humanos de Querétaro recibió un trato denigrante por parte de los agentes del MP quienes no fueron capaces de registrar su edad, sexo, ni quién era la persona que la acompañaba.

El ombudsman local además documentó que una de las más serias violaciones a los derechos de Laura, fue la nula atención psicológica, tras la agresión sexual.

“Pasaron dos días, tres días, nos citaron al tecer día para que la atendiera el psicólogo o la psicóloga, llegamos, no ¿quién le dio la cita? no aquí no hay cita”, indicó Martín Torres.

Alejandro Echeverría, procurador de Querétaro: “Hay algunas irregularidades dentro del expediente porque faltó la atención psicológica, faltó la atención de la contención, faltó una atención médica.”

La evaluación pericial psicológica de Laura se programó para el 19 de febrero, es decir, 15 días después de la violación y 9 del suicidio, según la investigación de la defensoría de Derechos Humanos de Querétaro.

“El estar en la espera para una atención psicológica, obviamente fue menguando su estado de ánimo hasta llegar, quiero pensar, a un espacio de desesperación que le llevó a tomar esta determinación”, explicó Miguel Nava.

La mañana del 10 de febrero fue la última vez que Martín y su familia vieron a Laura.

Por la noche, su cuerpo apareció sin vida bajo un puente de la avenida Constituyentes de Querétaro. Se había aventado.

Víctor Payá, investigador sobre suicidio de la UNAM: “¿para qué se hace, para qué el sucida hace eso? porque es una manera de matar simbólicamente al otro, o sea sí hay una idea de venganza y de daño y eso hay que reconocerlo y también hay que decirlo”.

Fue hasta entonces, el mismo día en que Laura se suicidó, cuando la fiscalía comenzó a investigar.

Ordenó indagar la matricula vehicular del auto del presunto agresor de Laura y el equipo celular.

Información que ella había proporcionado desde el primer día.

“Una jovencita que por una mala atención, por una omisión, por una desatención, que seguramente se pudo haber previsto; esta joven perdió la vida arrojándose de un puente”, dijo Alejandro Echeverría.

Tras los hechos, la defensoría de los Derechos Humanos emitió diferentes recomendaciones a la procuraduría de Querétaro, por esta serie de “violaciones” contra Laura.

El agresor sexual fue consignado en julio pasado, 5 meses después de la violación.

Tres funcionarios de la Procuraduría De justicia de Querétaro han sido suspendidos de sus labores y permanecen sujetos a investigación.

Pero la vida de Martín y su familia, quedó así, como él mismo la describe:

“Nos destruyó, porque estábamos completos, estábamos bien”, dijo Martín Torres.

Así fue el adiós de Laura.

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