Niño de nueve años cursa diplomado en la UNAM


Carlos Santamaría estudia un diplomado de Química Analítica organizado por la Extensión Académica en la Facultad de Química de la UNAM
CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 18, 2015.- Le gusta la sopa de verduras, las uvas y los videojuegos.

Carlos Santamaría, de nueve años de edad, dijo: “Me gusta leer, me gusta jugar videojuegos”.

Pero también estudia un diplomado de Química Analítica organizado por la Extensión Académica en la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Y así empezó la historia.

Carlos y su familia vivieron un tiempo en España, ahí el cursó kinder y preescolar.

Fabián Santamaría, padre de Carlos, explicó: “A raíz del segundo año lo veíamos aburrido, molesto, se le hacían síntomas de que no comía bien, no dormía bien, empezó a buscar sobre las ciencias comunes que buscan los niños, astronomía, los dinosaurios, planetas, cuando tocó la química se volvió una explosión enorme en la que empezó a tomar libros de bachillerato, de secundaria, acabó los libros, siguió internet, empezó a preguntarnos a nosotros cosas que nos rebasaban”.

Una profesora, doctora en Ciencias, les confirmó que Carlos no memorizaba las cosas, las entendía.

Al regresar a México, buscaron opciones, y supieron de un diplomado en la UNAM; solicitaron el ingreso de su hijo y los académicos decidieron entrevistar al niño para conocer sus inquietudes y fue aceptado.

Eduardo Rodríguez, jefe del Departamento de Química Analítica de Facultad de Química de la UNAM: “Lo que nos dimos cuenta es que Carlos es un niño muy especial, no es que sea un niño que sabe todo, si no que centra su atención en los temas que le interesan y se aboca a estudiar de manera muy muy profunda, Carlos es un caso especial, nunca habíamos tenido esta situación”.

Carlos, dicen sus padres, no es gran deportista, pero si entusiasta.

Carlos Santamaría, comentó: “Estuve en un curso de verano de triatlón nos dieron técnica de carrera, transiciones, bicicleta, natación y obtuve el quinto lugar.

Y no lo consideran un genio, ni el único con estas capacidades; sólo quieren que sea feliz con lo que quiera aprender.

Fabián Santamaría, padre de Carlos, señaló: “Se le hizo una evaluación, sacó un IQ que la gente considera “genio” no me gustaría poner números, porque muchos van a cuestionar si es o no “genio”, no lo hemos vuelto a hacer, no lo consideramos necesario, lo vemos que viene a clase, que entiende, que aprende, aguanta la sesión de cuatro horas con gusto, sus compañeros que son todos adultos, nadie se queja de tener un niño que interrumpe la clase”.

Carlos comparte salón con otros alumnos, todos mayores que él, personas que ya trabajan.

El diplomado es de seis meses, está por terminar.

Concluirá cuarto de primaria a distancia, a través de un método europeo, y quinto y sexto a través de un método del INEA, después, dicen sus padres, algo habrá.

Aunque Carlos tiene muy claro, lo que quiere ser.

Carlos Santamaría: “Estoy entre químico, biólogo, doctor.