Mar. Oct 22nd, 2019

Para Telemundo, Julián Castro es el ganador del primer debate presidencial

Julián Castro fue entrevistado en el espacio designado para periodistas durante la primera noche de los debates presidenciales demócratas en Miami el 26 de junio.

 

En el abarrotado escenario del debate, dos aspirantes a la presidencia respondieron en español —aunque no fue perfecto— a principios de la noche.

Julián Castro, el único latino en la contienda, lo guardó para sus argumentos finales y optó por no complicarse.

Después de recordarles a los televidentes que su abuela fue una migrante proveniente de México, declaró: “On January 20, 2021, we will say adiós to Donald Trump” (“El 20 de enero de 2021, le diremos adiós a Donald Trump”).

A medida que los analistas políticos de Telemundo, la cadena televisiva estadounidense en español, comenzaron a conversar momentos después, declararon a Castro como el claro ganador de la noche. (Para sorpresa de nadie, él estuvo de acuerdo). Castro, reflexionaron, fue el gran protagonista de la noche, pues aprovechó la oportunidad de distanciarse de Beto O’Rourke, también nacido en Texas e hispanohablante que recibió un impulso importante de votantes de la comunidad latina el año pasado cuando perdió la contienda por el escaño del senador Ted Cruz.

Otro claro ganador fue Telemundo.

El debate, presentado por Telemundo el 26 de junio, marcó la primera vez que un debate presidencial demócrata fue transmitido de manera simultánea en español, lo que brindó al público de Telemundo los argumentos en tiempo real y dio a sus periodistas una oportunidad de desempeñar un papel protagónico.

Para Luis Fernández, el vicepresidente ejecutivo de Noticias para la cadena, la transmisión representó un avance sobre cómo los candidatos ven a los medios hablados en español y a las personas que votan a las que llegan.

“Sinceramente pienso que habrá un antes y después cuando reflexionemos sobre este debate, cómo el público latino era visto antes y cómo fue visto después”, dijo Fernández.

En televisión, la transmisión de Telemundo fue esencialmente idéntica a la de NBC. La televisora pasó meses contratando y capacitando a nueve intérpretes para que ofrecieran traducciones instantáneas de los moderadores y los candidatos —siete hombres y tres mujeres—. Para prepararse, los intérpretes pasaron semanas estudiando las plataformas de quienes participaron y sus peculiaridades verbales, y se alistaron para frases como baby bonds (compensación por hijos) y Medicare for all (Medicare para todos). Los intérpretes que traducían lo dicho por dos candidatos cambiaron sus voces dependiendo a quién prestaban su voz.

“Fuimos muy cuidadosos de asegurarnos de que la única diferencia fuera el idioma”, dijo Fernández.

¿Y cuando O’Rourke repentinamente comenzó a hablar en español? El intérprete simplemente hizo una pausa, para permitir el excongresista de Texas hablar por sí mismo. O’Rourke se equivocó y corrigió en cierto momento, lo que causó que el senador Cory Booker lo mirara de reojo y generó burlas en Twitter. Sin embargo, el público de Telemundo parece que simplemente lo aceptó. No hubo una crítica real de parte de Booker, que no permitió que su acento redujera su confianza cuando posteriormente respondió en español.

Los críticos anglohablantes lo llamaron Hispandering (demostrar un falso interés por la comunidad latina), pero el público de Telemundo parece simplemente haberles dicho: “Bienvenidos”.

“Pienso que solo hay orgullo cuando escucho español, respeto su esfuerzo para entender nuestro idioma y cultura; a nadie le preocupa su gramática o acento”, dijo Fernández. “Los candidatos saben eso porque estuvieron en Telemundo, también hablaron ante un espectro entero de un nuevo público”.

Algunos espectadores tal vez se confundieron cuando José Díaz-Balart, un periodista cubano-estadounidense veterano, formuló una pregunta a O’Rourke sobre inmigración en español, pero el candidato apenas pestañeó y respondió en ambos idiomas.

Para Fernández, uno de los momentos más importantes en la transmisión fue cuando Díaz-Balart cuestionó a Castro sobre la impresionante imagen, tomada en días recientes, de un hombre y su hija que murieron en el río Bravo cerca de la frontera de Texas.

“Ver esa imagen de Óscar y su hija, Valeria, es conmovedor”, respondió Castro. “También debería indignarnos a todos”.

Un analista de Telemundo citó a Castro sobre ese punto posteriormente en la tarde cuando usó la palabra en inglés para expresar ese sentimiento.

Los intérpretes de Telemundo es poco probable que cedan los micrófonos a los candidatos el 27 de junio. De los diez candidatos que subirán al escenario, Pete Buttigieg, el alcalde de South Bend, Indiana, es el único que luce confiado al hablar español. Incluso antes de que el debate del miércoles terminara, otros candidatos lamentaban sus limitadas habilidades, aunque al menos uno permaneció en modo cuidadoso políticamente sobre el tema.

El candidato Andrew Yang se aseguró de no culpar su falta de fluidez en su maestra de español del noveno grado.