Mie. Oct 16th, 2019

Pedro Pierluisi es nombrado por el gobernador de Puerto Rico como probable sucesor

Pedro Pierluisi en Washington en 2015, cuando era comisionado residente, el representante de la isla ante el Congreso de Estados Unidos.

 

SAN JUAN — El gobernador saliente de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, eligió a su sucesor este 31 de julio: nominó a Pedro Pierluisi, quien fue representante de la isla ante el congreso federal estadounidense, como secretario de Estado. Ese movimiento posiciona a Pierluisi para ser el primero en la línea de sucesión de la gobernación cuando la renuncia de Rosselló se concrete este viernes.

“Luego de mucho análisis y tomando en cuenta los mejores intereses del nuestro pueblo, he seleccionado al licenciado Pedro Pierluisi Urrutia para llenar la vacante de secretario de Estado”, anunció Rosselló en un comunicado y vía Twitter. El aún gobernador agregó que convocará una sesión legislativa extraordinaria para el jueves 1 de agosto, un día antes de que deje el cargo, para confirmar el nombramiento.

Rosselló dijo que consideró varias opciones antes de elegir a Pierluisi, a quien nominó gracias a su experiencia en el puesto de comisionado residente en Washington y como secretario de Justicia durante la gestión del padre de Rosselló, el exgobernador Pedro Rosselló.

Ricardo Rosselló añadió que Pierluisi planea estar en el cargo hasta 2020, cuando habría terminado el mandato del ahora gobernador, pero que no buscará ser votado al cargo en las próximas elecciones.

“Su aspiración es completar este término, de manera que los logros alcanzados no desvanezcan y [para] realizar los ajustes que faltan”, dijo el gobernador saliente. “El proceso electoral que iniciará en los próximos meses servirá para que otros líderes altamente cualificados pongan sus ideas y carácter ante la consideración del pueblo, así como Pierluisi y yo lo hicimos en las pasadas primarias”.

Si la nominación de Pierluisi es confirmada por el poder legislativo de Puerto Rico, quedaría resuelta la complicada duda respecto a la sucesión, que ha dejado a la isla sumida en la incertidumbre desde la renuncia sin precedentes de Rosselló. Anunció su salida el miércoles de la semana pasada, tras quedar en el ojo del huracán por su participación en chats filtrados con mensajes soeces y homofóbicos, y ante la presión de protestas masivas de puertorriqueños fastidiados con la corrupción, una economía estancada y una respuesta pobre al desastre del huracán María de 2017.

Sin embargo, no hay certeza de que Pierluisi vaya a ser confirmado, pues continúa una lucha de poder dentro del gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP), que respalda la estadidad. El poderoso presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, que también aspiraba al cargo de secretario de Estado, dijo antes de que la nominación del miércoles siquiera fuera oficial —llamó a un conductor de radio conocido— que Pierluisi no iba a tener suficientes votos para ser confirmado en la Cámara Alta.

De acuerdo con la Constitución de Puerto Rico, el secretario de Estado automáticamente remplaza a un gobernador que deja el cargo. Sin embargo, la última persona que tuvo ese puesto, Luis Rivera Marín, se retiró por su papel en los chats filtrados. La dimisión de Rivera Marín creó un vacío crítico de cara a la renuncia efectiva de Rosselló, que fue anunciada para el 2 de agosto a las 17:00 horas.

Eso dejó a Wanda Vázquez, la secretaria de Justicia, como la siguiente en la línea de sucesión. Rosselló publicó algunas imágenes en Twitter la semana pasada, después de anunciar su renuncia, en las que salía junto a Vázquez en reuniones de “transición” en La Fortaleza, la residencia oficial en San Juan.

No obstante, Vázquez después declaró que prefería no asumir la gobernación. Cientos de manifestantes se reunieron el 29 de julio afuera del Departamento de Justicia de la isla para denunciar a Vázquez por considerar que tiene demasiados vínculos con Rosselló y para demandar que ella no fuera la sucesora o que, de ser así, también renunciara.

A puerta cerrada, Rosselló, de 40 años y en su primer mandato como gobernador, estaba negociando con líderes legislativos del PNP para intentar encontrar un candidato de consenso que se quedara a cargo del gobierno hasta las elecciones del próximo año.

Pero para el liderazgo del partido fue difícil acordar un candidato que fuera confirmado por la Asamblea Legislativa y aceptado por el público. Los puertorriqueños que salieron a las calles para exigir la renuncia de Rosselló reiteraron que estaban cansados de la política de amiguismo.

La elección de Pierluisi, de 60 años, sugiere que Rosselló está decidido a que no lo suceda Thomas Rivera Schatz, el presidente del Senado y uno de los rivales en el PNP del aún gobernador. Si los legisladores confirman a Pierluisi, quien perdió por poco en 2016 las primarias internas del partido ante Rosselló, quedaría como gobernador interino solo por el resto del mandato que le quedaba a Rosselló.

En protestas el 29 de julio, los manifestantes criticaron a la posible sucesora de Ricardo Rosselló, Wanda Vázquez.

Pierluisi estuvo ocho años en Washington como el Comisionado Residente de Puerto Rico, representante sin poder de voto en el congreso federal, durante la presidencia de Barack Obama. Al igual que Rosselló, es un demócrata en términos de política nacional, aunque muchos integrantes del PNP son republicanos.

“He escuchado las expresiones del pueblo, sus manifestaciones, sus reclamos y sus preocupaciones”, declaró Pierluisi después de aceptar la nominación. “En esta nueva encomienda de vida, a quien único me debo es al pueblo”.

No quedaba claro aún si Pierluisi será bienvenido por la población puertorriqueña, cuyas protestas callejeras pusieron fin al mandato de Rosselló.

La boricua Gisela Gómez, de 45 años y quien vende dulces caseros a turistas, dijo que participó en una de las protestas masivas de la semana pasada que exigían la renuncia del gobernador y que la nominación del miércoles le parecía satisfactoria. “Hay que destronar toda esa corrupción y poner un gobierno nuevo”, dijo Gómez. “De política no sé mucho, pero [de] lo poco que he escuchado, él es el mejor de los que están ahí”.

Juan Pagán, taxista de 57 años que estaba en una esquina del Viejo San Juan a la espera de recoger como pasaje a personas de un crucero, dijo que no vota por el PNP, pero que cree que Pierluisi es un candidato aceptable.

“Por lo menos es el menos malo”, comentó Pagán. “El partido para mí está corrupto por completo. La historia ha dicho que es el partido más corrupto de la historia”, añadió al hacer referencia a decenas de arrestos durante la gestión de Rosselló padre.

Bernardo Burgos Vázquez, de 68 años, mencionó que hay preocupaciones sobre si Pierluisi, quien es abogado, tendría un conflicto de interés pues trabaja para un despacho que hace trabajo de consultoría para la junta de supervisión federal que monitorea las finanzas de Puerto Rico. El 30 de julio, antes de que se anunciara la nominación, Pierluisi recibió licencia para ausentarse del despacho, O’Neill & Borges, de acuerdo con el sitio web de la firma legal.

En cualquier caso, Burgos Vázquez dijo que eso no sería un gran problema.

“Hay que darle [una oportunidad] a la gente que está peleando para lo mejor del pueblo”, dijo. “Casi siempre juzgan a una persona por algo que ni ha hecho”.

El cuñado de Pierluisi, José B. Carrión III, sigue siendo el director de la junta de supervisión, que fue creada por el Congreso de Estados Unidos. The New York Times descubrió en 2016 que Pierluisi había presentado una propuesta legislativa cuando era comisionado residente que beneficiaría a dos empresas de Wall Street que contrataron a María Elena Carrión, esposa de Pierluisi, para asesoría financiera. (Pierluisi y Carrión están en medio de un divorcio, de acuerdo con medios puertorriqueños).

Los vínculos de Pierluisi con la impopular junta de supervisión probablemente no serán bien vistos por varios legisladores durante el proceso de confirmación.

“Eso podría hacerle daño”, dijo el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, líder de la mayoría en la Cámara Baja, en entrevista el martes 30 de julio.

Muchos manifestantes también criticaron a la junta al demandar la renuncia de Rosselló; en ocasiones coreaban “Llévate a la junta”.

Si Pierluisi no es confirmado el viernes por la tarde, entonces Vázquez sería automáticamente la gobernadora.

Se sabe que a Rivera Schatz le desagrada Vázquez y que tiene la ambición de postularse para la gobernación el próximo año. Tiene bastante influencia dentro del PNP; se volvió el líder interino después de que Rosselló renunció también a ese puesto.

Sin embargo, el presidente del Senado también es una figura polémica. Los manifestantes que marcharon en contra de Rosselló y después contra Vázquez también llegaron a lanzar consignas hacia Rivera Schatz: “No te vistas, que no vas”.

En un comunicado publicado el miércoles, Rivera Schatz dijo que el proceso de confirmación se realizará conforme lo prevé la constitución. Pero nunca hizo mención de Pierluisi ni se refirió a la probabilidad de que el abogado gane el voto. “No existe problema que no tenga solución y en Puerto Rico debemos enfocarnos en las soluciones”, aseguró. “Debemos promover unión, no discordia”.