Puigdemont puede ser extraditado, pero no como España buscaba

Carles Puigdemont en Berlín el mes pasado. Un juez alemán dijo que puede ser extraditado a España por el cargo de fraude.

Un tribunal alemán dictaminó el 12 de julio que el expresident de Cataluña, Carles Puigdemont, puede ser extraditado a España, pero solamente bajo el cargo de fraude, y no por el de rebelión, el principal cargo que enfrenta en España después de la fallida declaración de independencia de Cataluña el año pasado.

La decisión es un revés para el sistema judicial español, el cual tenía la esperanza de que el tribunal alemán permitiera que Puigdemont enfrentara juicio por el cargo de rebelión, el cual conlleva una sentencia máxima de treinta años de prisión.

Con el cargo menor de corrupción relacionado con la malversación, Puigdemont todavía podría ser sentenciado a prisión. Sin embargo, si la sentencia por dicho crimen financiero es de dos años o menos, a menudo es suspendida en España para infractores que lo cometieron por primera vez.

Puigdemont está acusado de malversación de recursos públicos para organizar un referéndum independentista ilegal el 1 de octubre, cuando era presidente de la región. Otras dos decenas de políticos catalanes también enfrentan a la justicia; algunos están detenidos, mientras que otro puñado lucha para evitar la extradición.

La decisión del tribunal alemán es el cambio más reciente en una batalla legal complicada que logró dimensiones internacionales en octubre pasado, cuando Puigdemont huyó a Bélgica para evitar ser procesado en España, junto con otros miembros de su antiguo gabinete.

Escaparon poco después de que el gobierno de Madrid usara poderes constitucionales de emergencia para remover al gobierno de Puigdemont y gobernar la región directamente desde Madrid. En marzo, mientras viajaba en auto desde Finlandia hasta Bélgica, Puigdemont fue arrestado por la policía alemana por una orden internacional de arresto emitida por un juez español.

En el fallo del jueves, el alto tribunal alemán del estado de Schleswig-Holstein también dictaminó que Puigdemont no representa un riesgo de fuga y, por ende, no debe permanecer bajo custodia policiaca antes de ser enviado de regreso a España.

No ha sido fijada la fecha de extradición, pero se espera que ocurra pronto, de acuerdo con Wiebke Hoffelner, un fiscal estatal de Schleswig-Holstein.

Puigdemont podría elegir el difícil camino de presentar una apelación ante la corte constitucional alemana, si sus abogados pueden convencer a la corte de que sus derechos humanos básicos fueron violados. En una declaración el jueves, los abogados de Puigdemont dijeron que estaban considerando cómo proceder.

Pablo Llarena, el magistrado del Tribunal Supremo de España que preside el juicio contra Puigdemont y otros políticos catalanes, ha dicho que el sistema judicial español podría llevar el caso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea si Alemania bloquea la extradición de Puigdemont por los cargos solicitados por Madrid. No hubo respuesta inmediata de parte de Llarena al fallo alemán.

La decisión del tribunal es congruente con un fallo preliminar emitido en abril, el cual determinó que el cargo de rebelión no podía ser respetado en Alemania “debido a que no existe evidencia de ‘violencia’”. La violencia es un componente del cargo en el código penal de España.

No obstante, desde entonces, el panorama político de España ha cambiado considerablemente. Un gobierno socialista asumió el poder en Madrid el mes pasado, encabezado por el presidente del gobierno español Pedro Sánchez. Su predecesor, Mariano Rajoy, se había opuesto firmemente al movimiento independentista de Cataluña y se movió para bloquear un esfuerzo en mayo para reelegir a Puigdemont como líder de la región.

Sánchez dijo el jueves que su gobierno respetó las decisiones judiciales. Aunque no opinó sobre si la extradición por el cargo de rebelión debió también haber sido concedida, dijo en una conferencia de prensa que la sociedad española “esperaba que las personas involucradas en los hechos que ocurrieron en el último semestre del año 2017 tienen que ser juzgadas por parte de los tribunales españoles”. Agregó: “Esto sucederá”.

En su cuenta de Twitter, Puigdemont recibió bien la decisión del tribunal alemán para derrotar “la principal mentira sostenida por el Estado” al no reconocer el referéndum independentista como un acto de rebelión.

Quim Torra, quien lidera una coalición independentista que formó un nuevo gobierno regional catalán en junio, calificó el fallo alemán como “una gran noticia”. Agregó: “Hoy ha caído el relato ficticio del Estado español”.

El 9 de julio, Torra visitó Madrid para reunirse por primera vez con Sánchez, un encuentro que ambos hombres describieron como positivo. El presidente del gobierno español había prometido anteriormente “encontrar una solución política a una crisis política” y regresar a la mesa de negociaciones.

Sánchez, cuyo débil gobierno socialista depende en parte del apoyo de los partidos catalanes, también ha permitido que los políticos catalanes encarcelados sean transferidos de Madrid a prisiones dentro de su región.

En Barcelona, Torra también se encuentra en una posición frágil: su coalición difícil de manejar de partidas independentistas parece haberse quedado sin opciones políticas después del fallido esfuerzo independentista.

El regreso de Puigdemont a España y el juicio de los principales líderes independentistas catalanes podría prolongar una disputa que ha generado preocupaciones más grandes sobre el Estado de derecho en la Unión Europea. El jueves, algunos políticos de centroderecha en España cuestionaron el propósito de una orden de arresto europea si los tribunales en países diferentes no aplican los mismos criterios.

Cuando Puigdemont llegó a Bruselas en octubre pasado, dijo que su objetivo era convertir el conflicto territorial de España en un asunto internacional y llevar a Cataluña en “el corazón institucional de Europa”, ya que Bruselas es sede de las instituciones más importantes de la Unión Europea.

Sus abogados dijeron en su declaración del jueves que Puigdemont solo “era buscado para procesarlo criminalmente por las autoridades españolas porque él permitió que un referéndum democrático tuviera lugar como fue instruido por sus votantes”.

“Estamos convencidos de que Alemania no debería desempeñar ningún papel en la criminalización de actos democráticos de este tipo”, agregaron, “y que debería evitar participar en disputas de gran importancia nacional de otros Estados”.

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