Rafael Márquez, el futbolista incómodo

Rafael Márquez se alista para ser tan solo el tercer jugador de la historia en participar en cinco mundiales de fútbol.

Rafael Márquez quedó en la lista final de seleccionados para el equipo mexicano que irá al Mundial de Rusia 2018 este lunes, con lo que el defensa veterano se apresta a ser tan solo el tercer jugador en la historia en disputar cinco copas. Pero será el primero en hacerlo mientras está sancionado por el Departamento del Tesoro estadounidense.

Márquez, de 39 años, viajará a Rusia después de haber sido acusado en agosto por el Departamento del Tesoro de ser prestanombres de un presunto líder de un grupo del narcotráfico. Las empresas con operaciones en Estados Unidos y las personas estadounidenses usualmente no pueden tener relaciones empresariales con individuos en esa lista del Tesoro.

La designación dejó a Márquez lejos de las canchas de la selección durante buena parte del año pasado y los patrocinadores del equipo claramente temen contravenir alguna ley si tienen acuerdos con él: mientras el resto del equipo que entrenó durante mayo en México traía playeras con los logos de los patrocinadores —como Coca-Cola, Citi Banamex y Movistar—, él entrenó con una playera en blanco.

“Muchas de estas compañías tienen operaciones en Estados Unidos y adoptaron un enfoque de ‘mejor prevenir que lamentar’”, dijo Farhad Alavi, abogado que radica en Estados Unidos y es experto en sanciones.

En un comunicado, la Federación Mexicana de Fútbol dijo que la decisión de retirar los logos del uniforme usado por Márquez fue tomada para que él pudiera enfocarse “100 por ciento en lo deportivo”.

 Márquez es el único jugador de la selección que entrena en playeras sin patrocinios.

Márquez ha negado tener vínculo alguno con narcotraficantes. El problema empezó en agosto, cuando el Tesoro lo incluyó en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por su sigla en inglés), donde se le acusa de tener bienes que sirven como frente para las operaciones de Raúl Flores Hernández, sospechoso de encabezar una organización de narcotráfico.

Su inclusión en la lista, además de prohibir que empresas estadounidenses tengan negocios con él, congeló sus bienes en Estados Unidos y le dificulta viajar. Márquez no acudió a un partido amistoso contra Gales en Los Ángeles la semana pasada, muy probablemente porque no tiene permitido ingresar a Estados Unidos.

Inmediatamente después de la designación Márquez no jugó en su club, el Atlas, durante dos meses. Su primer partido con la selección desde que se establecieron las sanciones fue el sábado, cuando entró como sustituto en un amistoso contra Escocia. Traía puesta la banda de capitán.

Aun así, Márquez estará en Rusia. En abril, su abogado, José Luis Nassar, declaró en ESPN que “no hay un impedimento para que represente a la selección mexicana” y oficiales de la federación futbolística del país defendieron su presencia en las canchas al recalcar que consultaron con “expertos” que les aseguraron que no había riesgo legal ni para él ni para la organización si Márquez juega.

Pero el que el defensa use la playera sin patrocinio sí parece ser un intento por mitigar los riesgos legales y de reputación para las empresas, que tienen contratos con la federación y no con Márquez.

Doug Jacobson, abogado de la empresa de derecho comercial Jacobson Burton Kelley, dijo que los investigadores de la OFAC a veces actúan según información pública, por lo que reportes noticiosos o fotografías de Márquez con los patrocinadores podrían despertar el interés del organismo.

“Quizá con ello emiten una citación administrativa para solicitar más información sobre la relación”, dijo Jacobson. “¿El pago es directo a los jugadores o ellos se benefician de los fondos que emanan de los patrocinios? Eso podría resultar en preguntas incómodas y en solicitudes de información que las empresas probablemente no quieren tener que enfrentarse”.

 A la izquierda, Márquez después de entregarle al presidente Enrique Peña Nieto una playera de la selección durante la despedida oficial del equipo, el 31 de mayo.

Nassar, el abogado de Márquez, también declaró en ESPN en abril que las investigaciones ante autoridades estadounidenses van avanzando, con lo que sugirió que el defensa mexicano busca cómo salir de la lista de la OFAC. Cliff Burns, abogado que ha logrado retirar a individuos del listado, dijo que hay dos maneras de hacerlo.

La primera es argumentar que el individuo no cometió las razones por las cuales fue incluido; es decir, desmentir al Departamento del Tesoro. Esto muy raramente funciona, según Burns, y es poco probable que la OFAC dé a conocer toda la evidencia respectiva.

La otra estrategia es que la persona física o moral inmediatamente deje de hacer aquello de lo que se le acusa: que demuestre con evidencia que se detuvieron las acciones denunciadas y que ponga disponibles para un monitoreo sus registros financieros.

“Eso es fácil de hacer el día después de que eres designado, pero necesitan ver un patrón”, dijo Burns.

Márquez ha dicho que se retirará después del Mundial de Rusia.

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