SIGUEN LAS DESAPARICIONES FORZADAS; INSEGURIDAD HASTA EN HOSPITALES

No era el funcionario, era el gobernador tirando excremento

El caso del joven Juan Arturo Méndez Alcántara, desaparecido por Policías, tomó más o menos la misma dinámica del caso Tierra Blanca, a diferencia de que la familia tuvo menos apoyo mediático.
En ese entonces, un grupo de jóvenes (entre ellos una menor de edad) fue detenido por elementos de la Policía Estatal con base en Tierra Blanca para una revisión, y horas después llevados ante miembros del crimen organizado para ser desaparecidos.
Por este caso, fueron detenidos policías estatales y un mando policiaco: el delegado Marcos Conde; también fue la primera vez que incursionó la Gendarmería Nacional en territorio veracruzano realizando un gran operativo en la zona donde llegaron a detener a un jefe de la delincuencia organizada, ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación, precisamente en Tierra Blanca.
Los que nunca aparecieron fueron los muchachos y la joven, oriundos de Playa Vicente.
En el caso de Córdoba, el caso comenzó a crecer desde la semana pasada y fue por la aparición del cuerpo maniatado y ejecutado a orillas del río Blanco, que entonces se detonó el escándalo.
Según datos, Méndez Alcántara apareció el viernes 2 flotando en el río Blanco, a unos 100 metros del puente de San Nicolás, en la localidad de Tenejapan de Mata, en el municipio de Omealca, y al día siguiente fue identificado por sus familiares.
Juan Arturo desapareció desde el 21 de febrero en la avenida 21 entre calles 32 y 40, en la ciudad de Córdoba; de acuerdo a testigos, había sido detenido por la patrulla SSP 21-2948.
El Gobierno de Veracruz prefirió atajar realizando un operativo deteniendo a un jefe policiaco: el sub delegado de la SSP en Córdoba, Patricio Lagunes, y a 5 elementos más –según datos preliminares confirmados por el gobernador esta mañana de lunes en Xalapa– tres de los cuales, de acuerdo a una fuente, son policías municipales de Córdoba, misma corporación que inició a partir de enero de este año, y que supuestamente habrían tenido que pasar un examen de confiabilidad.
Otras fuentes indican que se trata de seis policías estatales y tres municipales los detenidos y presentados ante un fiscal la noche del pasado 4 de marzo por la denuncia 63/2018. Uno de estos policías fue detenido en Xalapa por la noche de este lunes y llevado al penal de La Toma, en Amatlán.
 
ROBAN BEBÉ EN HOSPITAL Y ASALTAN A PERSONA EN OTRA
Por la mañana, el tema que estremeció fue el robo de un menor que fue sustraído del Hospital General de Veracruz y afortunadamente fue rescatado en operativo policiaco realizado en la zona de Colinas de Santa Fé, en la salida del puerto hacia Xalapa.
Según datos, la persona identificada como Ana Laura “N” era empleada de intendencia y logró colarse hasta dicha área; al principio el tema se mantuvo muy hermético y no querían que se filtrara, pero una vez dado a conocer, se logró la captura de dicha persona.
Otro dato que se filtró es que según el muro de Facebook de Ana Laura, ésta habría sido empleada del ayuntamiento de Boca del Río y también ya había trabajado en la SSA de Veracruz. Otro aspecto relevante fue la divulgación en redes sociales del tema que, sin duda, apoyó mucho en la captura. De este caso todavía existen conjeturas de cómo una madre de familia raptó una bebé y la llevó hasta su propio domicilio.
Hasta el mismo gobernador tuvo que admitir que tendrán que fortalecer la vigilancia en hospitales, especialmente en las áreas pediátricas.
Por otra parte, en Xalapa, una mujer identificada como Ángeles Blanca Castaneyra Chávez, funcionaria del Congreso del Estado (ex también del IEV y del ayuntamiento de Emiliano Zapata) denunció haber sido víctima de un supuesto asalto al interior del Hospital Ángeles y que le fue robado el dinero con el que pretendía cubrir la factura por la atención médica que recibió su cónyuge.
Su esposo es Alfredo Ramiro Novelo Barrón, un conocido operador político de la zona al que se le identifica plenamente con el Dantismo y el ya famoso Movimiento Naranja.
Fuentes extraoficiales confirmaron que efectivamente hubo un asalto al interior del hospital contra Ángeles Castaneyra; y esta noche de lunes comentan que había un fuerte cerco de seguridad en el hospital privado, que por cierto es uno de los más caros del país, propiedad del empresario Olegario Vázquez Raña.
Bastante raro lo ocurrido en Xalapa… ¿tendrá cola electoral?

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