“Con obras y compromisos cumplidos, San Andrés está cambiando”: Tavo Pérez

> Supervisa la construcción de calles en la colonia Niños Héroes.

San Andrés Tuxtla, 14 de julio de 2018.

“Poderle brindar mejores condiciones de vida a nuestra sociedad, ha sido nuestra prioridad, por eso iniciamos la construcción de la calle que va de la colonia Las Granjas a la colonia Niños Héroes, la calle prolongación Melchor Ocampo, la cual lleva hasta el COBAEV 70, de esta manera los alumnos podrán transitar una calle limpia, segura e iluminada”, detalló el alcalde Octavio Pérez Garay al visitar la obra de la construcción de esta calle que será de gran beneficio para la población escolar del plantel COBAEV y para vecinos de las colonias Las Granjas Niños Héroes y de los Maestros.

Tavo Pérez resaltó que con esta obra se mejora la calidad de vida de colonias que se consideraban marginadas por no haber contado con obra de este tipo, además de que resaltó que dada la cercanía de esta vialidad con el COBAEV 70 y la Unidad Deportiva con alberca semiolímpica, era sumamente necesario urbanizar y abatir el rezago en el rubro vial.

“La seguridad de ellos (los alumnos) y darles mejores condiciones es nuestra prioridad, y estamos cumpliendo cabalmente nuestro compromiso, me comprometo con ellos y la obra ya está en proceso, dentro de poco podrán disfrutar de transitar por esta arteria que va a unirnos con toda la ciudad, San Andrés está cambiando y eso es gracias a tu confianza, seguiremos adelante”, concluyó el munícipe

*OBTIENE PGR EN VERACRUZ SENTENCIA DE DIEZ AÑOS DE PRISIÓN POR PORTACIÓN DE ARMA DE FUEGO Y POSESIÓN DE CARTUCHOS*

Ciudad de México, 13 de julio de 2018.
La Procuraduría General de la República (PGR) en Veracruz obtuvo de un juez federal, sentencia condenatoria contra un hombre por ser penalmente responsable de la comisión de delitos de portación de arma de fuego y posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

De acuerdo a lo señalado por el Juez Sexto de Distrito en el Estado, el sentenciado deberá cumplir una pena de 10 años de prisión y pagar una multa de 250 días, equivalentes a 14 mil 760 pesos.

El expediente señala que elementos de la Secretaría de Marina Armada de México, en noviembre de 2012, al realizar un recorrido de vigilancia en la colonia Venustiano Carranza, municipio de Boca del Río, detuvieron a una persona que pretendía  introducir a un vehículo, una maleta con dos fusiles calibre 7.62 x 39 mm, seis cargadores calibre 7.62 x 39 mm y 206 cartuchos de diversos calibres.

De acuerdo a la causa penal, en el lugar de los hechos, los elementos de la Marina, al realizar una revisión corporal a la persona detenida, localizaron una pistola, tipo escuadra, calibre .38 súper, que portaba a la altura de la cintura.

Por lo anterior, el representante social de la federación inició la investigación correspondiente y tras acreditar la responsabilidad penal del sentenciado, el juez de la causa dictó la sanción referida por lo que José Manuel “A” se encuentra recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número 5 “Oriente”, ubicado en Cerro León, municipio de Villa Aldama.

“Con el camino Bezuapan-Chilapan, cumplimos compromisos”: Tavo Pérez

> Anuncia que también están en marcha los caminos de Buenos Aires al Nopal y de la Prolongación Aquiles Serdán a Cerro Amarillo.

San Andrés Tuxtla, 13 de julio de 2018.

“En la campaña prometí tres caminos, muchos de mis adversarios decían que no los íbamos a poder cumplir, hoy estamos construyendo la primera etapa del que va desde Bezuapan, hasta Chilapan, además de que ya están en marcha los otros dos que prometí, el de la Prolongación Aquiles Serdán hasta Cerro amarillo y el de Buenos Aires al Nopal, supervisamos los avances y seguimos cumpliendo a los sanandrescanos con obras que traen beneficios a los ciudadanos, aquí estamos, seguimos trabajando y seguimos dando resultados”, dijo el alcalde Octavio Pérez Garay durante la supervisión de los trabajos de la primera etapa del camino Bezuapan-Chilapan.

Tavo Pérez reiteró que los compromisos que hizo desde la campaña están siendo cumplidos a cabalidad, porque su palabra vale y porque los sanandrescanos merecen resultados, por lo que adelantó que los tres tramos prometidos, tendrán continuidad durante su gobierno.

“Son caminos que se iniciaron con otras administraciones, vías muy necesarias que después vinieron nuevos gobiernos y olvidaron darle continuidad, nosotros valoramos las necesidades de la ciudadanía, sabemos lo importante que será para dignificar sus vidas, que estos caminos se continúen y concluyan, por ello estamos supervisando que así sea y que los trabajos se realicen”, comentó.

El alcalde dijo que seguirá supervisando los avances de obra que se realiza en todo el municipio, tanto en la zona rural como la zona urbana, verificando que cada una de estas obras se puedan concluir en tiempo y forma.

PGR INICIA CARPETA DE INVESTIGACIÓN POR RECUPERACIÓN DE UN VEHÍCULO CON 75 TONELADAS DE BRIGETA

Veracruz, Veracruz a 13 de julio de 2018
La Procuraduría General de la República (PGR) Delegación Veracruz, inició una carpeta de investigación contra quien o quienes resulten responsables por el delito de robo de vehículo y carga.

De acuerdo con el Informe Policial Homologado, elementos de Fuerza Civil, al atender una denuncia ciudadana, se trasladaron a la altura del kilómetro 140 de la carretera federal Cardel- Xalapa, en el municipio de Emiliano Zapata, donde localizaron un vehículo con dos tolvas tapadas con lona azul, ambas con placas de circulación del Servicio Público Federal y el cual contaba con reporte de robo.

Los Policías de Fuerza Civil al efectuar una inspección a las tolvas, localizaron un total de 75 toneladas de brigetas o arraibo.

Las brigetas y el tracto camión, quedaron asegurados y a disposición del agente del Ministerio Público de la Federación para todos los efectos legales de la investigación correspondiente.

*PGR RECUPERA PLATAFORMA Y CASI MIL PIEZAS DE ACERO EN VERACRUZ*

Veracruz, Veracruz, 12 de julio de 2018.
La Procuraduría General de la República (PGR) en Veracruz, con apoyo de elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), cumplimentó una orden de cateo en un inmueble ubicado en el municipio de Veracruz, donde se localizó una plataforma, 980 piezas de monten de acero y cuatro paquetes de láminas acanaladas.

Derivado de una denuncia presentada por un particular, el agente del Ministerio Público de la Federación inició la carpeta de investigación correspondiente por la probable comisión del delito de robo de autotransporte federal contra quien resulte responsable, con la cual se solicitó y obtuvo la autorización de cateo.

El mandamiento, obsequiado por el Juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal en el estado de Veracruz, se llevó a cabo en un inmueble ubicado en el camino Paso del Toro-Villarín, en la localidad de Santa Fe.
En el lugar se localizaron 980 piezas de monten, color verde; cuatro paquetes de láminas acanaladas, color gris; y una plataforma con placas de circulación del Servicio Público Federal, propiedad de una empresa de transportes, misma que en días pasados fue robada.
El inmueble, el monten, las láminas y la plataforma quedaron a disposición del fiscal federal, quien continúa con las investigaciones.

Grupo de Coordinación Veracruz atendería clima de inseguridad en Martínez de la Torre

* Solicitará la diputada María Elisa Manterola que, en la reunión de este domingo, sea analizado el tema y se generen las estrategias que permitan reducir los índices delictivos en la zona.

Xalapa, Ver., 13 de Julio de 2018

La diputada María Elisa Manterola Sainz anunció que, ante los recientes hechos delictivos registrados en el municipio de Martínez de la Torre, solicitará de manera formal al Gobernador del Estado, Miguel Ángel Yunes Linares, que a través del Grupo de Coordinación Veracruz se generen las estrategias que permitan revertir el clima de inseguridad en esta zona.

La representante del Distrito VII, de Martínez de la Torre, detalló que solicitará que el Grupo de Coordinación de Veracruz, en el que participan mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), de la Secretaría de Marina (SEMAR), de la Policía Federal (PF), del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y funcionarios estatales de las corporaciones policiacas, analicen los índices delictivos y desplieguen acciones, tanto para frenar como para prevenir estos actos y dar con los responsables, con el fin que enfrenten a la justicia.

La legisladora señaló que ha estado pendiente de cada uno de los casos de violencia registrados, sobre los que ha mantenido constante comunicación con el Gobernador del Estado, Miguel Ángel Yunes Linares, así como con el secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marie, lo que ha dado como resultado algunas acciones, pero ante la constante de este fenómeno es necesaria la coordinación y colaboración institucional de las fuerzas federales para una mejor focalización y resultados más rápidos.

Añadió que como diputada, como originaria de este municipio, continuará demandando a las autoridades atiendan el tema de inseguridad, ya que las familias veracruzanas deben vivir en paz y tranquilas.

Asimismo, se buscará la coordinación con las autoridades municipales de mi distrito, destacó, para que coadyuven en las tareas disuasivas y preventivas, Martínez de la Torre, su gente, tienen derecho a vivir en una ciudad segura.

El infierno de los debates amarillistas de la televisión deportiva

Woody Allen se imaginó el infierno como un lugar repleto de malos músicos. Para mí el infierno sería un sitio donde uno estuviera condenado a ver todos los programas de fútbol ruidosos que abundan hoy en la televisión hispanoamericana.

Muchos de esos programas combinan las peores plagas: pereza investigativa, prejuicios, verborrea. En este espacio un reportero insidioso desliza un chisme que enemista a dos jugadores; en aquel, un comentarista petulante le da cátedra de táctica a un entrenador; en el siguiente, un analista ofuscado insulta a una estrella venida a menos; en el otro, un jefe envanecido maltrata ante las cámaras a uno de sus colaboradores. El plato fuerte, aquí y allá, son los debates estrepitosos al estilo de las grescas de mercado.

Los integrantes de estas discusiones suelen darse golpes de pecho en nombre de la verdad, pero se comportan más como fanáticos que como periodistas. Cuando gana el equipo de sus afectos caen en el ditirambo, y cuando pierde conforman hordas de linchamiento.

Todos podríamos ser ese tipo de hincha. Yo, por ejemplo, soy de los que gritan improperios. Como sé que tales insultos resultarían inaceptables, declino cualquier invitación a ver los partidos de mi equipo favorito en lugares públicos. Prefiero quedarme a solas frente al televisor para no coartar al bárbaro que me habita. Así puedo tirar manotazos a mis anchas y proferir ciertas blasfemias que serían ofensivas si hubiera alguien más en la habitación.

 Los jugadores alemanes abandonaban el terreno de juego mientras Ju Se-jong de Corea del Sur celebraba la victoria de su selección en Kazán, Rusia, el miércoles 27 de junio de 2018.

Necesito tiempo para desterrar al fanático que se enquista dentro de mí. Después del partido estiro los brazos, tomo aire, salgo a caminar. Entonces recupero la chaveta y puedo arrojar, otra vez, una mirada empática sobre los deportistas. Ellos están sometidos a presiones que yo jamás podría sentir en la comodidad de mi sillón.

El escritor David Foster Wallace, quien también fue jugador de tenis, describía con propiedad esas tensiones: “¿Alguna vez han intentado concentrarse en hacer algo difícil con una multitud de gente mirando, o peor, con una multitud de espectadores que expresan en voz alta su esperanza de que falles para que su favorito te pueda ganar? En los partidos de bajo nivel que disputé como juvenil ante públicos que casi nunca alcanzaban las tres cifras, yo estaba que apenas podía controlar el esfínter”.

El hincha que soy cuando veo los partidos por televisión es un tipo egoísta incapaz de salirse de sí mismo. Solo quiere victorias que complazcan su pobre sentido de reafirmación. El ser ya liberado que reaparece después está por encima de esos deseos básicos. Observa el contexto, es comprensivo. Entiende que la derrota es para quienes compiten lo que la muerte para quienes nos mantenemos al margen: una estación inevitable.

 Jordan Pickford, portero de Inglaterra, en el momento en que atajó el penal del colombiano Carlos Bacca en Moscú, el 3 de julio de 2018.

Hasta las selecciones históricas como Brasil y Alemania tienen más descalabros que triunfos; hasta los jugadores míticos como Ronaldo y Messi caen más veces que las que se levantan. Pifiar es la quintaesencia del deporte. Los atletas yerran, por lo menos, el triple de lo que aciertan. En béisbol se es una megaestrella con un promedio de bateo de 0,300, es decir, bateando de hit en apenas tres de cada diez turnos. Si un jugador extraordinario falla en el setenta por ciento de las oportunidades, ¿qué queda para los demás mortales?

El hombre que soy cuando no estoy embrutecido por el fanatismo ve un reflejo de sus descalabros en el fracaso de los deportistas. Procura, entonces, hallar razones para redimir al competidor caído en desgracia, llámese Fernando Muslera al introducir el balón en su propio arco, o llámese Carlos Bacca al fallar desde el punto penal. Una noche de octubre de 2007 le pregunté al escritor Gay Talese por qué escribe tanto sobre perdedores. Su respuesta fue un relámpago que todavía me ilumina: “Todos somos perdedores. Es solo una cuestión de tiempo”.

Me pregunto si al estar liberado de mi fanático interior también podría ser comprensivo con los panelistas ruidosos de la televisión. La respuesta es que ellos no tienen ninguna justificación: solo están buscando el rating de manera burda. Cada noche pisotean la dignidad de algún futbolista, cada noche convierten la magia del deporte en un lavadero de miserias.

El autoritarismo chino del futuro se basa en la alta tecnología

Un video muestra el software de reconocimiento facial en uso en la sede de la compañía de inteligencia artificial Megvii en Pekín.

China — En la ciudad china de Zhengzhou, un policía que llevaba anteojos con reconocimiento facial divisó a un contrabandista de heroína en una estación de trenes.

En Qingdao, una ciudad famosa por su herencia colonial alemana, cámaras que funcionan con inteligencia artificial ayudaron a que la policía atrapara a dos decenas de sospechosos en medio de un enorme festival de cerveza que se celebra todos los años.

En Wuhu, una cámara identificó a un sospechoso de homicidio que estaba fugitivo mientras compraba comida a un vendedor callejero.

Con millones de cámaras y miles de millones de líneas de código, China está construyendo un futuro autoritario de alta tecnología. Pekín está acogiendo tecnologías como el reconocimiento facial y la inteligencia artificial para identificar y monitorear a 1 400 millones de personas. El país busca montar un inmenso sistema de vigilancia nacional sin precedentes, con la ayuda crucial de su floreciente industria tecnológica.

“En el pasado, lo más importante eran los instintos”, comentó Shan Jun, jefe adjunto de la policía en la estación de trenes de Zhengzhou, donde atraparon al contrabandista de heroína. “Si no captabas algo, pasaba tu oportunidad”.

China está invalidando la visión común de que la tecnología es una gran democratizadora que da más libertad a las personas y las conecta con el mundo. En China, ha derivado en control.

 Empleados de Megvii en las oficinas de la compañía en Pekín.

En algunas ciudades, las cámaras escanean las estaciones de trenes para encontrar a los más buscados de China. En monitores del tamaño de vallas publicitarias se muestran los rostros de peatones imprudentes y la lista con los nombres de la gente que no paga sus deudas. Los escáneres de reconocimiento facial vigilan las entradas de los complejos habitacionales. En China, ya hay un estimado de doscientos millones de cámaras de vigilancia —cuatro veces la cantidad de las que hay en Estados Unidos—.

Estos esfuerzos complementan otros sistemas que rastrean el uso del internet y las comunicaciones, los alojamientos en hoteles, los viajes en tren y en avión e incluso los trayectos en auto en algunos lugares.

A pesar de todo, las ambiciones de China superan sus capacidades. La tecnología instalada en una estación de trenes o en un cruce de peatones podría no existir en otra ciudad o incluso en la siguiente calle. Las ineficiencias burocráticas impiden la creación de una red a nivel nacional.

Para el Partido Comunista, tal vez ese no sea un problema. Lejos de esconder sus esfuerzos, por lo regular las autoridades chinas manifiestan, y exageran, sus capacidades. En China, hasta la percepción de la vigilancia puede mantener a la población bajo control.

Algunos lugares están mucho más avanzados que otros. El software invasivo de vigilancia masiva se ha instalado en el occidente del país para rastrear a miembros de la minoría musulmana de la etnia uigur y para mapear sus relaciones con amigos y familiares, de acuerdo con software al que tuvo acceso The New York Times.

“Esta es posiblemente una manera completamente nueva para que el gobierno maneje la economía y la sociedad”, opinó Martin Chorzempa, un investigador del Instituto Peterson de Economía Internacional.

“La meta es tener una forma algorítmica de ejercer el gobierno”, añadió.

 Policías portando anteojos que usan inteligencia artificial en Luoyang.

El juego de la vergüenza

La intersección al sur del puente Changhong en la ciudad de Xiangyang solía ser una pesadilla. Los autos pasaban rápido y peatones imprudentes corrían por la calle.

Entonces, el verano pasado, la policía instaló cámaras conectadas con tecnología de reconocimiento facial y con una pantalla enorme que se colocó en la calle. Las fotos de los infractores se mostraban al lado de su nombre y número de identificación del gobierno. En un inicio, la gente se emocionaba de ver sus rostros en la pantalla, comentó Guan Yue, una vocera, hasta que los medios propagandísticos les dijeron que era un castigo.

“Si te captura el sistema y no te percatas, tus vecinos o tus colegas lo harán, y hablarán a tus espaldas”, mencionó Guan Yue. “A las personas les causa demasiada vergüenza soportar eso”.

La nueva estrategia de vigilancia en China se basa en una idea antigua: solo una autoridad fuerte puede traer el orden a un país turbulento. Mao Zedong llevó esa filosofía a extremos devastadores, pues su mandato vertical produjo hambruna y después la Revolución Cultural.

Sus sucesores también anhelaban el orden, pero temían las consecuencias de un régimen totalitario. Formaron un nuevo acuerdo con el pueblo chino. A cambio de la impotencia política, en esencia se dejaría a las personas en paz y se les permitiría hacerse ricas.

Y funcionó. La censura y la fuerza policial mantuvieron su poder, pero la gente de China encontró aún más libertad. Esa nueva actitud sirvió para dar inicio a décadas de un veloz crecimiento económico.

En la actualidad, ese acuerdo no escrito se está desmoronando.

La economía de China no está creciendo al mismo ritmo. Sufre de una grave brecha de riqueza. Después de cuatro décadas de salarios jugosos y una mejor vida, su pueblo tiene expectativas más altas.

 Turistas haciendo fila para visitar el mausoleo de Mao en Pekín, debajo de un poste que sostiene once cámaras de vigilancia.

Xi Jinping, el máximo dirigente chino, ha realizado maniobras para solidificar su poder. Los cambios a la ley en China implican que podría gobernar más que cualquier otro mandatario desde Mao. Además, ha impuesto una serie de medidas severas en contra de la corrupción generalizada que podrían significarle muchos enemigos.

En busca de apoyo, ha recurrido a las creencias de la era de Mao sobre la importancia de un culto a la personalidad y al papel del Partido Comunista en la vida diaria. La tecnología le da el poder para lograrlo.

“Las reformas y la apertura ya han fracasado, pero nadie se atreve a decirlo”, comentó el historiador chino Zhang Lifan, para citar la política de cuatro décadas que siguió a Mao en China. “El sistema actual ha creado una segregación social y económica severa. Así que los gobernantes usan el dinero de los contribuyentes para monitorearlos”.

Xi ha lanzado una mejora importante al Estado de vigilancia chino. China se ha convertido en el mayor mercado en el mundo para la seguridad y la tecnología de vigilancia: los analistas estiman que para 2020 el país tendrá casi trescientos millones de cámaras instaladas. Los compradores chinos agotarán más de tres cuartas partes de todos los servidores diseñados para escanear videos en busca de rostros, predijo IHS Markit, una firma de investigación. En los próximos años, la policía de China gastará unos 30.000 millones de dólares adicionales para fisgonear por medio de la tecnología, de acuerdo con un experto que citan los medios del Estado.

“El sistema actual ha creado una segregación social y económica severa. Así que los gobernantes usan el dinero de los contribuyentes para monitorearlos”.

ZHANG LIFAN, HISTORIADOR

Los contratos gubernamentales están impulsando la investigación y el desarrollo de tecnologías que rastrean rostros, vestimenta e incluso el andar de una persona. Han comenzado a aparecer dispositivos experimentales, como las gafas con reconocimiento facial.

 En las instalaciones de Shangái de la empresa emergente de inteligencia artificial Yitu, una red de cámaras conectadas a un sistema de reconocimiento facial monitorea a los empleados y puede rastrear sus movimientos en la oficina. 

La empresa emergente de vigilancia

A menudo, las empresas emergentes insisten en que sus empleados utilicen su tecnología. En Shanghái, una empresa llamada Yitu ha llevado esto al extremo.

Los pasillos de sus oficinas están plagados de cámaras que buscan rostros. Desde los escritorios hasta la salida, pasando por el salón de descanso, los caminos que recorren los empleados se monitorean en una pantalla de televisión con líneas de puntos azules. El monitor muestra sus idas y venidas, todos los días, todo el día.

En China, fisgonear se ha vuelto un gran negocio. Mientras el país gasta mucho en vigilancia, una nueva generación de empresas emergentes se ha presentado para satisfacer la demanda.

Las empresas chinas están desarrollando aplicaciones competitivas a nivel mundial como el reconocimiento de imágenes y de voz. En 2017, Yitu obtuvo el primer lugar en un concurso abierto de algoritmos de reconocimiento facial que organizó la Oficina del Director de Inteligencia Nacional del gobierno estadounidense. Varias empresas chinas también obtuvieron buenas calificaciones.

En China, el auge tecnológico está sirviendo a las ambiciones de vigilancia del gobierno. En un alto nivel de escala e inversión, China ya compite con Silicon Valley. Entre el gobierno y los inversionistas entusiasmados, las empresas emergentes dedicadas a la vigilancia tienen acceso a mucho dinero y otros recursos.

En mayo, la empresa de inteligencia artificial SenseTime recaudó 620 millones de dólares, con lo cual se valuó en cerca de 4 500 millones de dólares. El mes pasado, Yitu alcanzó los 200 millones de dólares. Otro rival, Megvii, obtuvo 460 millones de dólares de inversionistas que incluían un fondo respaldado por el Estado y creado por la cúpula del poder en China.

En un complejo habitacional de Xiangyang, un sistema de reconocimiento facial que se instaló para que los residentes pudieran pasar rápidamente por las puertas de seguridad se suma a la colección de fotos que tiene la policía de los residentes locales, de acuerdo con funcionarios locales del Partido Comunista de China.

Wen Yangli, un ejecutivo de Number 1 Community, la empresa que fabrica el producto, señaló que la firma está trabajando en otras aplicaciones. Una tiene como objetivo detectar enfrentamientos entre multitudes de gente. Otra permitirá que la policía utilice mapas virtuales de edificios para saber quién vive ahí.

 Un video muestra el software de reconocimiento facial en uso en la sala de exhibición de Megvii en Pekín.

Bienvenido al panóptico

Para que la tecnología sea eficaz, no siempre tiene que funcionar. Un ejemplo son los anteojos de reconocimiento facial.

Hace poco tiempo, en una estación de trenes de alta velocidad, la policía de la ciudad de Zhengzhou, ubicada en el centro de China, presumió los lentes a los medios de comunicación del Estado y de otras fuentes. Tomaron fotos de una policía que traía puestas las gafas oscuras.

Sin embargo, los lentes solo funcionan si el objetivo se queda quieto durante varios segundos. Se han usado principalmente para revisar a viajeros que pueden portar identificaciones falsas.

La base de datos nacional de individuos que China ha marcado —entre ellos sospechosos de terrorismo, criminales, narcotraficantes, activistas políticos y otros— incluye entre veinte y treinta millones de personas, mencionó un ejecutivo de la industria tecnológica que trabaja de cerca con el gobierno. La tecnología de la actualidad es incapaz de analizar tanta gente, señaló el ejecutivo, quien pidió no ser identificado porque la información no era pública.

El sistema es una tela digital de retazos más que una red tecnológica que lo ve todo. Muchos archivos aún no están digitalizados y otros se encuentran en hojas de cálculo incompatibles que no cuadran con facilidad. Los sistemas que la policía espera que algún día sirvan con inteligencia artificial en la actualidad funcionan con equipos de personas que revisan fotos y datos a la antigua.

Un ejemplo es el paso peatonal en Xiangyang. Las imágenes no aparecen de forma instantánea. La valla publicitaria a veces muestra peatones de hace semanas, aunque hace poco tiempo las autoridades redujeron el retraso a cinco o seis días. Los funcionarios dijeron que aún hay humanos que escudriñan las imágenes para hacerlas coincidir con las identidades de las personas.

No obstante, las autoridades chinas que suelen mantener en secreto los temas de seguridad se han embarcado en una campaña para convencer a la gente del país de que el Estado de seguridad de alta tecnología ya está funcionando.

“El objetivo final es que la gente no sepa que la están vigilando, y esa incertidumbre la vuelve más obediente”.

MARTIN CHORZEMPA, INVESTIGADOR DEL INSTITUTO PETERSON DE ECONOMÍA INTERNACIONAL

A los propagandistas de China les gustan las historias en las que la policía usa el reconocimiento facial para identificar a criminales en eventos. Un artículo que publicó el Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista, cubrió una serie de arrestos realizados con la ayuda del reconocimiento facial en conciertos de la estrella pop Jacky Cheung. El artículo hacía referencia a algunas de las letras del cantante: “Eres una red de amor infinita que me puede atrapar con facilidad”.

 Una pantalla en el exterior en Xiangyang muestra fotos de las personas que cruzan la calle en lugares no permitidos junto a sus nombres y números de identidad. La idea es avergonzar a los infractores para que respeten la ley.

En muchos lugares, funciona. En la intersección de Xiangyang ha disminuido la imprudencia de los peatones. En el complejo habitacional donde está instalado el sistema de puertas con reconocimiento facial de Number 1 Community, un problema de robo de bicicletas se acabó por completo, según la administración del edificio.

“El objetivo final es que la gente no sepa que la están vigilando, y esa incertidumbre la vuelve más obediente”, afirmó Chorzempa, el investigador del Instituto Peterson.

Chorzempa describió la estrategia como un panóptico, la idea de que la gente seguirá las reglas precisamente porque no sabe si la están observando.

Buenaventura supera la violencia y atrae al turismo

Un río en la reserva natural de San Cipriano.

En el puesto 6 de la ruinosa sede temporal del mercado de Pueblo Nuevo, Rosana Angulo se veía un poco frustrada por mis preguntas insistentes sobre las opciones de almuerzo para ese día.

“Venga, venga”, gritaba en el español entrecortado de Buenaventura, una ciudad de 400.000 habitantes y el puerto más concurrido de Colombia. La seguí hasta la pequeña cocina donde un montón de ollas se disputaban el espacio, colocadas caóticamente sobre trozos encendidos de carbón. Las tomó una por una. “Tengo calamar, tiburón, guisado de mariscos, camarones, piangua, pata de burro…”. Había una docena en total.

“¿Cómo prepara estos platillos todos los días?”, le pregunté.

“Con mucho amor”, respondió sin dudarlo.

El amor y la tradición son ingredientes clave en la gastronomía y la música de esa lluviosa región de Colombia, ubicada en la costa del Pacífico. Pero no son los únicos. Las semillas de achiote se utilizan para darle una tonalidad entre amarillo y naranja a las comidas. Las hierbas, cultivadas en jardines elevados conocidos como azoteas, aportan sabores terrosos y complejos: las hojas gruesas y crespas del oreganón, también llamado orégano cubano, aunque no es orégano; el cimarrón, mejor conocido como culantro pero que no es cilantro, y el poleo.

Pedí piangua —una almeja negra, pequeña y de consistencia elástica que se recoge en la marea baja de los pantanos de manglares—, pero también camarones y cangrejo. A eso se le dice triple, y me costó tan solo 18.000 pesos colombianos (cerca de 6,35 dólares).

Hasta hace poco, cualquiera que quisiera adentrarse en la cultura afro del Pacífico colombiano habría preferido viajar a Cali, una ciudad ubicada a unos 160 kilómetros tierra adentro atravesando los Andes occidentales, para asistir al Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. La celebración de seis días se musicaliza con los ritmos de la región y siempre está repleta de vendedores que ofrecen platillos tradicionales, así como el viche, un licor de caña de azúcar que sirve de ingrediente tanto para sus bebidas como para su medicina tradicional.

La gente optaba por viajar a Cali porque ir a Buenaventura era muy riesgoso. “Las guerras de la cocaína han convertido a Puerto Colombia en la ciudad más mortífera del país”, decía un titular del Times en 2007. En 2014, el presidente colombiano Juan Manuel Santos envió tropas para estabilizar la ciudad, y aunque las pandillas violentas de la droga aún operan ahí, la tasa de asesinatos está por debajo del promedio nacional, y la ciudad está cambiando para atraer turistas.

En 2017, Buenaventura se convirtió en miembro de la Red de Ciudades Creativas de la Unesco, gracias a su gastronomía, y si la construcción de la nueva Galería Pueblo Nuevo (el nombre oficial del mercado donde trabaja Angulo) llega a terminarse, tendrá un muy buen escaparate para sus productos.

Catalina Ortiz, una vieja amiga de Cali, me convenció de que, con las precauciones habituales, la ciudad no solo era segura, sino imperdible. Además, ella tenía una amiga ahí: Stephanie Bueno Torres, quien estaba comenzando un sitio web de turismo y nos podía mostrar la región.

Buenaventura es una ciudad de 400.000 habitantes que alberga el puerto más concurrido de Colombia. 

Buenaventura es por mucho la ciudad más grande de la región, donde una población de mayoría afrocolombiana vive principalmente en comunidades pequeñas. La mayoría de los habitantes desciende de esclavos que fueron traídos por los españoles a partir del siglo XVII para trabajar en las minas de oro.

“Hemos preservado nuestra cultura ancestral”, dijo Élver Rengifo Micolta, un periodista de la radio local que conocí en las afueras de Buenaventura, mientras mis compañeros de viaje —Adam y Steve— y yo esperábamos para abordar un vagón de madera modificado con un motor de motocicleta para ir a la Reserva Natural de San Cipriano (hablaré de eso más adelante). “Conservamos lo mejor de la música y la gastronomía con sus elementos originales, tal como llegaron desde África”. Descubrí que era cierto, aunque también hay una gran influencia indígena. Sin embargo, la cultura de la región tiene un aspecto distinto, sobre todo en un país que solo tiene un diez por ciento de habitantes de raza negra.

Nuestro plan era pasar un día en Cali —que, aunque no está en la costa, tiene una gran población migrante de la región del Pacífico— y después conducir tres horas hacia el norte por un tramo de los Andes para agregar paradas en San Cipriano y los pueblos costeros del Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga.

Buenaventura todavía no es una ciudad para pasear sin rumbo, así que pasamos la mayor parte del tiempo en el centro, que nos pareció seguro. Estuvimos casi todo el tiempo en la Calle 1, que está llena de hoteles para los visitantes del puerto, restaurantes y bares con salsa a todo volumen, además de un nuevo parque costero que siempre está lleno (por lo menos durante los fines de semana) de gente comiendo mango, jugando baloncesto, saltando en juegos inflables y subiendo al faro de este sitio imperdible.

 Las brujitas —plataformas modificadas de madera con bancas y un motor de motocicleta cuya llanta trasera te impulsa a lo largo de los rieles— son la única forma de llegar a la reserva natural de San Cipriano.

Hay pocos edificios atractivos; el ayuntamiento es una torre poco estética que se salva en parte gracias a un mural altísimo con la historia de la ciudad. Una excepción es el Hotel Tequendama Inn Estación Buenaventura, un edificio neoclásico de tres pisos de la década de 1920 conocido informalmente como Hotel Estación, que resulta una buena opción de hospedaje para una pareja por 178.500 pesos, o por lo menos para visitar y disfrutar las vistas espectaculares del atardecer sobre la bahía.

Para visitar la Galería hay que hacer un viaje corto en taxi, pero a todo lo demás se puede llegar a pie. En nuestra primera noche cenamos en el Café Pacífico, que lleva los platillos tradicionales a la alta cocina sin alterarlos demasiado, como es el caso del delicioso pargo entero en leche de coco y hierbas de azotea (yo pedí el triple, algo mucho menos glamoroso), y los sirven con bebidas de fruta fresca, como su mezcla helada de zarzamoras y coco.

La decoración es elegante y está complementada con el trabajo de artistas y artesanos locales, tanto afrocolombianos como indígenas. Como era la noche anterior a la elección presidencial, la venta de alcohol estaba prohibida, así que no podíamos tomar viche.

 Una tienda que vende hierbas y frutas en la Galería Pueblo Nuevo, en Buenaventura.

A la mañana siguiente condujimos media hora para llegar a Córdoba y compramos boletos (nos costaron 4000 pesos) para ir a la Reserva Nacional San Cipriano en brujitas, uno de los medios de transporte más divertidos e ingeniosos que he visto: solo se puede llegar a la comunidad (también llamada San Cipriano) que sirve de punto de partida para ir la reserva atravesando la jungla sobre las vías del tren, pero la línea de pasajeros ya no pasa por ahí, así que los lugareños modificaron plataformas de madera con bancas y las ataron a motores de motocicleta cuyas llantas traseras te impulsan por los rieles a una velocidad que raya en lo divertido y lo aterrador.

Contratamos a un guía por 12.000 pesos cada uno para un paseo de 45 minutos. Pronto estábamos recorriendo un gran río, además escalamos por colinas de barro. La aventura terminó de manera refrescante, con un clavado en el agua de una encantadora cascada. Regresamos a la ciudad para almorzar por 13.000 pesos un pescado frito antes de subirnos a una brujita para volver al auto.

Al día siguiente nos dedicamos a la comida y —¡finalmente!— al viche, para el que aún no hay mucha regulación, pero que cada vez es más popular. “El primer trago es como una llamarada de fuego en el cuerpo”, dijo Bernardo Giraldo, el taxista que me llevó desde el aeropuerto de Cali. “El segundo es cuando empieza a ser sabroso”.

Descubrimos que esa descripción era asombrosamente precisa cuando Stephanie, nuestra guía, nos llevó a uno de los mejores proveedores de Buenaventura. Lucía Solís vende sus productos con la marca Semillas de Vida en el local 77 en otro mercado temporal justo en frente de la Calle 1, a la altura del mural.

Solís, una productora de sexta generación, hace diferentes preparaciones para atacar distintas enfermedades, lo que requiere un gran conocimiento de las plantas, raíces y semillas nativas. “Viene de generaciones”, nos dijo Solís. “Es un regalo de la antigüedad”.

 El parque principal de Buenaventura.

Quizá lo más intrigante es que las mujeres suelen tomar viche antes, durante y después del embarazo, bajo el cuidado de parteras tradicionales. Se dice que las distintas creaciones ayudan a que las mujeres conciban, estén sanas durante el embarazo, tengan contracciones menos dolorosas y a que se detengan las hemorragias después del parto. “Dar a luz sin viche”, dijo Solís, “es como dar a luz sin vientre”.

“Puedes beber y sanar al mismo tiempo”, decían los materiales promocionales de Solís, un muy buen eslogan si este producto alguna vez se vuelve internacional (actualmente su exportación está prohibida). Algunos tienen sabores fuertes o amargos, pero el que nos gustó a todos fue el arrechón de Solís, hecho con viche, crema, huevos y frutas locales como borojó y chontaduro. Sabía a rompope hecho con whisky de turba y es célebre por sus cualidades afrodisiacas (si buscas una coartada, nos dijeron que también funciona para la anemia).

Adam y Steve tuvieron que irse a casa unos días antes que yo, así que me subí con Stephanie a una lancha para hacer un recorrido algo mareador hasta Juanchaco (70.000 pesos, viaje redondo), una de las aldeas playeras dentro del parque nacional. Las playas estaban llenas de palmeras y moteadas con pequeños cangrejos, aunque la arena color marrón no es de portada de revista.

Para Stephanie, es algo bueno: “Si la arena fuera blanca, las grandes cadenas de hoteles ya habrían venido”. Me pareció una zona bellamente rústica, con muchos lugares donde acampar u hospedarse sin gastar mucho, además de disfrutar platillos tradicionales y preparaciones a base de viche. Sin embargo, pasamos la mayor parte del día explorando la bahía en lancha y acercándonos a rincones y recovecos aislados a la orilla del mar.

También nos parábamos en cascadas tropicales, viendo cómo los pelícanos se adentraban en el agua para pescar y observando cómo nuestro guía, Cristian Hurtado, abría cocos en la playa remota de Juan de Dios, hogar de un hotel ecológico del mismo nombre del que Catalina habló maravillas. Tendré que comprobarlo en mi próxima visita.

La fiebre del oro verde: el auge económico de la marihuana en Canadá

 Eran filas de plantas de marihuana, apiladas una encima de la otra, que disfrutaban del brillo artificial de las luces para cultivo. Estaban en contenedores del tamaño de una cochera, ubicados en el cavernoso almacén de una antigua fábrica de Nestlé al sur de Ottawa.

Pertenecen a Hamed Asi, un empresario de Ontario que las llama su “granja vertical”. Asi no tiene experiencia en el cultivo de marihuana ni en ningún otro tipo de agricultura, su otra línea de negocio es la instalación de muebles de oficina: cubículos, archiveros y sillas de escritorio ocupan el extremo opuesto del almacén.

Un auge financiero que no se veía desde la locura de las empresas puntocom de finales de los años noventa ha invadido Canadá. La legalización de la marihuana recreativa, programada para este otoño, no solo es un cambio social trascendental y un desafío en materia de salud pública, sino también una oportunidad extraordinaria para emprendedores como Asi que buscan ser pioneros en lo que esperan que se convierta en una industria multimillonaria.

Las primeras señales del auge abundan: los productores de marihuana han invertido millones de dólares que, sin haber registrado ganancias aún, están valuadas en miles de millones de dólares en la bolsa de valores. Ciudades con poca suerte como Chesterville, Ontario, esperan que la marihuana revierta el declive económico. Antiguos políticos y policías que alguna vez se opusieron a legalizar la marihuana recreativa ahora se han unido o han formado empresas.

Algunos gobiernos provinciales predicen que los ingresos fiscales de la venta de marihuana ayudarán a equilibrar sus presupuestos. Además, las compañías que ofrecen todo tipo de servicios o productos —desde bienes raíces hasta embalaje— también quieren formar parte del fenómeno.

Los sueños de riqueza de Asi están creciendo en una antigua fábrica de un siglo de antigüedad donde alguna vez se produjeron latas de Quik de Nestlé. Asi, socio y gestor de operaciones en una empresa llamada IDP Group, reconoce los riesgos inherentes en lo que ya se ha convertido en una industria muy competitiva.

“No debes hacerlo solo porque todos los demás lo hacen”, dijo en su oficina decorada con lo último en muebles de oficina, algo que no resulta sorprendente si tomamos en cuenta sus negocios. “¿Que si me preocupa? Claro, totalmente. Vemos lo bien que le puede ir a esta industria si lo hacemos todo correctamente, pero debemos ser diligentes”.

Este mes, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, detonó el inicio de la nueva fiebre del oro para Canadá al anunciar la legalización de la marihuana recreativa a partir del 17 de octubre, meses después de la fecha original, el 1 de julio, el Día de Canadá. Pero, tal como se vio con el furor temprano por las empresas tecnológicas, hay preocupaciones crecientes de que este auge pueda producir más decepción que riqueza.

El gobierno de Trudeau presentó la legalización de la marihuana recreativa —Canadá ha tenido un sistema de suministro de marihuana medicinal desde 2001— como una manera de acabar con el mercado negro, no como un potencial generador de empleos ni de ingresos para el gobierno ni para los inversionistas. En efecto, prometió un sistema en el que la marihuana estaría disponible, pero no sería promocionada.

Como resultado, el gobierno federal otorgará licencias a productores en Canadá, y las provincias decidirán cómo la venderán a los consumidores. En algunas provincias, como en el caso de Alberta, el gobierno optó por tiendas operadas de manera privada. Otras, como Ontario y Quebec, básicamente adoptarán una variación del sistema de tiendas gubernamentales que se ha utilizado para la venta de alcohol desde que terminó la Prohibición.

Bajo las regulaciones que acaban de emitirse, la marihuana se tratará más como cigarrillos que como alcohol. Los anuncios estarán muy restringidos, así como la capacidad de los productores canadienses de marihuana de convertirse en marcas nacionales. Los paquetes deberán ser uniformes y sencillos, aunque deberán incluir advertencias de salud en un amarillo llamativo y logos pequeños. No se permitirán artículos promocionales como gorras, camisetas y otros regalos con logos para promover las marcas de marihuana.

 Angus David en una granja vertical hidropónica del IDP Group en Chesterville.

Muchas de las grandes empresas que esperan con ansias la fecha de arranque en octubre tuvieron sus inicios en la industria de la marihuana medicinal, pero su estilo ha cambiado.

Chuck Rifici, fundador y exdirector ejecutivo de Canopy Growth (la empresa de marihuana mejor valuada en Canadá, con más de 8000 millones de dólares canadienses, o 6110 millones de dólares estadounidenses), alguna vez tuvo la apariencia pulcra que se esperaría de un contador y ex director financiero del Partido Liberal de Trudeau.

Sin embargo, conforme ha comenzado a vender marihuana de manera recreativa —y no solo para aliviar el dolor—, Rifici ha dejado atrás los trajes y las corbatas y ha optado por las camisetas de diseñador. Su barba canosa y menos pulcra le da un aire de estrella de rock.

Rifici dejó Canopy en 2014 y ahora es el director ejecutivo de la competencia, Auxly, que ha invertido en doce proyectos de producción de marihuana. Entre ellos está el proyecto de Asi en Chesterville, que ha recibido 12 millones de dólares canadienses.

Las acciones en la empresa de Rifici alguna vez superaron los 1000 millones de dólares canadienses y ahora valen un poco más de 500 millones. Sin embargo, su capacidad para recaudar dinero aún debe ser igualada por su capacidad para generarlo. Auxly registró pérdidas por más de 10 millones de dólares canadienses en los primeros tres meses de este año.

El futuro después de octubre, dijo Rifici, es muy prometedor, pues la marihuana comenzará a llegar a las tiendas y se abrirán nuevos mercados.

“El resto del mundo la legalizará”, predijo. “Así que la urgencia para mí es tener la capacidad y la gente para ser pionero en esa nueva jurisdicción. Creo que una o dos grandes empresas multinacionales de cannabis serán canadienses”.

Sin embargo, antes de que Rifici conquiste el mundo, él y sus competidores tienen que averiguar cómo hacer que funcione el mercado nacional.

“Las reglas en torno al cannabis comienzan a parecer un poco absurdas o exageradas”, dijo Rifici. “Con el tiempo se relajarán un poco, la industria ejercerá presión para que sea así”.

No obstante, esa presión enfrentará una fuerte resistencia por parte de la comunidad médica canadiense, que ha advertido en repetidas ocasiones sobre los riesgos para la salud de la marihuana, sobre todo para los consumidores de menos de 25 años.

“Ya hay mucha desinformación sobre la marihuana como un producto natural y menos nocivo que el tabaco o el alcohol”, dijo Jeff Blackmer, vicepresidente de la Asociación Médica de Canadá. “Cuando hay tanto dinero en juego, pasan cosas curiosas. Aprendimos esa lección con las grandes empresas farmacéuticas”.