La crisis moral y cultural de la Iglesia chilena

SANTIAGO — El viernes 18 de mayo Chile se quedó sin obispos católicos. En bloque, la conferencia episcopal chilena presentó su renuncia ante el papa Francisco. Se trata del último capítulo de una historia larga, cuyo comienzo puede fecharse en abril de 2010, cuando James Hamilton, José Andrés Murillo y Juan Carlos Cruz interpusieron una denuncia por abusos sexuales contra el sacerdote Fernando Karadima. Aunque para algunos comenzó varios años antes, en la década de los noventa, cuando el papa Juan Pablo II arrasó con las autoridades de la Iglesia chilena progresista, cercana a la teología de la liberación y comprometida con la lucha por los derechos humanos, para reemplazarla por obispos elitistas y distantes de su grey.

Fernando Karadima, el cura cuyos abusos sexuales detonaron la persecución infatigable de esos tres jóvenes ex discípulos suyos en los años ochenta, era, en efecto, uno de los preferidos de la alta burguesía pinochetista. Cercano a Jaime Guzmán —cerebro de la Constitución de 1980 y asesinado en 1991— y a Eliodoro Matte —uno de los hombres más ricos de Chile—, durante los años de dictadura fue párroco de la iglesia El Bosque, donde cada domingo encontraban refugio espiritual partidarios del régimen a quienes incomodaban las prédicas de otros sacerdotes a los que, en aquellos tiempos, llamaban “rojos”.

Cuatro de los miembros de la conferencia episcopal que renunciaron fueron formados por Karadima: Andrés Arteaga (obispo auxiliar de Santiago), Horacio Valenzuela (obispo de Talca), Tomislav Koljatic (obispo de Linares) y Juan Barros (obispo de Osorno), todos hoy acusados de encubrir los delitos de su director espiritual, a quien llamaban “el Santito”. Todos, también, nombrados obispos por Juan Pablo II.

La visita de Mario Bergoglio a Chile a comienzos de este año fue un desastre. Muy poca gente asistió a las actividades planeadas, se vio una pálida devoción y, como si no bastara, para coronar el desaguisado el papa se dejó acompañar a lo largo de su gira por Juan Barros, el encubridor de Karadima a quien los osorninos (tratados con anterioridad por el pontífice de “tontos” y “zurdos”) venían denunciando y execrando desde el día mismo de su nombramiento. Según el papa, no había ni una sola prueba que inculpara a Barros. Más tarde quedó claro que las había, y muchas, solo que algunos altos prelados se habían encargado de ocultarlas, cuando no de destruirlas.

Si hasta hace pocos años era difícil encontrar en el mundo un país más católico y devoto, esta iglesia conservadora gestada en los noventa —cuyo mensaje moral se limitaba a reprimir la desnudez y las relaciones sexuales, que hasta 2004 contuvo la existencia de una ley de divorcio y que recién el año pasado vivió la derrota de la legalización de aborto por tres causales—, hoy asediada por escándalos de pederastia, ha conseguido ver caer de bruces su adhesión, hasta llegar, según las últimas encuestas, a un 45 por ciento.

Cuando semanas atrás el cardenal Ricardo Ezzati, otro acusado de ser encubridor por las víctimas de Karadima, a propósito de la ley de identidad de género que está a discusión en el Congreso, dijo que “no porque a un gato le pongo nombre de perro, comienza a ser perro”; por lo bajo se le ridiculizó. Si antes la opinión de una autoridad eclesiástica era escuchada con recogimiento, a estas alturas quien pretende ser bienpensante está obligado a denostarlas.

Todavía no se sabe qué hará Francisco con esta lista de obispos a los que obligó a renunciar, porque ya está bastante claro que la idea de la renuncia provino del círculo papal. La gran mayoría da por descontado que los discípulos de Karadima perderán sus puestos (ninguno de ellos ofició la misa dominical en sus diócesis al regresar del Vaticano), aunque continúa la incógnita en torno a qué hará con los cardenales Ezzati y Francisco Javier Errázuriz.  Este último ha sido sorprendido en varias mentiras respecto de los casos de abusos en cuestión. Es de imaginar que a él más que al resto de los obispos chilenos es a quien Bergoglio responsabiliza de no haber recibido información fidedigna.

 En enero de 2018, un grupo de personas protestó en contra de Juan Barros, obispo de Osorno y pupilo del sacerdote acusado de abuso sexual Fernando Karadima.

Mientras tanto, los curas de esa otra iglesia progresista están rompiendo el silencio. Ya no esconden las diferencias políticas y el resentimiento que desde hace décadas sienten respecto de sus autoridades. No los acusan de derechistas, porque no es así que hablan en el interior de la Iglesia, pero sí de elitistas, de darles la espalda a los dramas de su pueblo. “A esos obispos uno no les cree; es una pena, pero qué se le va a hacer”, dijo el cura Percival Cowley. Y agregó: “Si se van todos, quizás habrá que salir por las calles con un megáfono a buscar gente que esté dispuesta, como se hizo con san Ambrosio, a quien llamaron un día, lo ordenaron sacerdote y obispo de un suácate y terminó como patrono de san Agustín”.

Al mismo tiempo que siguen apareciendo casos de pederastia en esta secretista iglesia de hombres (la semana pasada estalló el escándalo de la Cofradía, una asociación de curas y otros funcionarios de la diócesis de Rancagua, organizados jerárquicamente —“la abuela”, “las tías”, “las hijas” y “las sobrinas”— para cometer y encubrir supuestos abusos sexuales, algunos que implican a menores de edad), en Chile hay 26 universidades en las que el movimiento feminista ha sido una voz protagónica: exigen protocolos para acabar con los abusos y menoscabos que sufren las mujeres tanto física como psicológicamente. “¡Llegó la hora de terminar con el patriarcado!”, gritan algunas activistas. El proceso de secularización y cambio cultural en Chile ha sido vertiginoso. Las jerarquías de todo tipo, y muy especialmente las morales, han sucumbido ante relaciones más igualitarias.

Por estos lados, el papa argentino sabe que ya no tiene un rebaño manso. Ninguna señal cosmética bastará para calmarlo. Desde ya, esas víctimas de Karadima —Hamilton, Cruz y Murillo— que fueron invitadas al Vaticano para escuchar al pontífice pedirles perdón, deberán aprobar las medidas que tomen si la Iglesia aspira a que el resto de los chilenos también las acepten. Y a ellos, en comunión con los tiempos que corren, no les basta con la marginación de los obispos y cardenales encubridores: han pedido una comisión que investigue y asuma de manera objetiva las causas de las perversiones, abusos y encubrimientos que abundan en la Iglesia católica, y que el papa dé señales claras de que en el interior de la organización que dirige viene una reestructuración del poder, con una mayor injerencia de los laicos y las mujeres, a quienes esperan ver incorporadas dentro de los próximos meses en nuevas responsabilidades institucionales.

El santo padre aseguró querer “pastores con olor a oveja”, pero todo indica que en Chile ya no hay paciencia para metáforas bucólicas. Recuperar la confianza perdida, esta vez, deberá ser con medidas contundentes y argumentos racionales.

El Poder y La Pasión

La encuesta electoral de hoy
Por Rubén Morales Aburto
Me dicen que en una encuesta publicada en diario Reforma, pone en un empate técnico a los candidatos al gobierno de Veracruz de las coaliciones Por Veracruz al Frente (PAN-PRD-MC) y Juntos Haremos Historia (Morena-PT-PES), Miguel Ángel Yunes Márquez y Cuitláhuac García Jiménez y a según el estudio, el hijo del actual gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, cuenta con una intención de voto de 43 por ciento, mientras que García Jiménez tiene 42 por ciento y que la tercera posición es paraJosé Francisco Yunes Zorrilla, de la coalición formada por los partidos Revolucionario Institucional y Verde Ecologista de México, con una pobre preferencia de apenas un 14 por ciento, ya la candidata del partido Nueva Alianza, (Títere del Gobernador para golpear y desprestigiar al candidato de MORENA), Miriam González Sheridan, aparece muy rezagada con sólo 1 por ciento de intención de voto, la encuesta reveló que 55 por ciento del electorado está en desacuerdo con que la coalición “Por Veracruz al Frente” haya lanzado como candidato al hijo del actual gobernador y que en cuanto a la elección presidencial, el candidato de “Juntos Haremos Historia”,Andrés Manuel López Obrador, cuenta con 52 por ciento de las preferencias, mientras que el frentista Ricardo Anaya tiene un pobre 32 por ciento, y José Antonio Meade sólo 15 por ciento, lo cierto es que esta elección sigue siendo como la moneda en el aire, nadie sabe quién va a ganar.
Ecos del distrito de Coatepec
Que dicen, dicen que fue a una gira de trabajo proselitista, el candidato del PAN, PRD MC, a la región de Cosautlán, Ver., y que aseguran los que saben, que según dijo Esteban, que Doña Carmen Mora, ya había renunciado a sus aspiraciones de candidata de MORENA, PT, ES, por lo que lo tomamos por borregazo, aún no hablo con la gente de Doña Carmen Mora, pero se me hace muy, muy desatinado eso.
Américo como líder estatal del PRI, bien fajado
Es que hoy miércoles, en un encuentro con miembros de la estructura del partido en Xalapa, celebrado en las instalaciones de la CNOP, puntualizó que hay una gran tarea“atajar la soberbia de la ignorancia, y detener la monarquía que se encuentra establecida en Veracruz, y eso se logrará con Pepe Yunes, candidato a la gubernatura, un hombre probo, honesto, inteligente y sensible que ganará en Xalapa”y dice que es el único candidato a la gubernatura que no trae padrino, el único al que no se le puede tachar un acto de deshonestidad; un gran gestor de recursos, con más de 4 mil millones de pesos para Veracruz, lo que da muestra de lo que podría hacer para el estado, luego se fue al crucero de Ruiz Cortines y 28 de agosto, para hace lo que llamaron, Mega crucero proselitista, para recordar a los que circularon por esa vía que voten en las cinco boletas por los pepes.
El OPLE y su directora de prerrogativa
Que hay errores graves ortográficos en los candidatos, en los nombres de los candidatos, como acentos, todo por esa directora, quien se dice muy amiguita del consejero presidente quien todo le persona, a quien le dice bom-bom, y eso tiene verdadero costo, cuanto el costará al OPLE, eso,   cuanto, ella se llama, Claudia Iveth Mesa Ripoll, ozuuuuuuu.

Gustavo Petro, el sobreviviente de la izquierda colombiana

Gustavo Petro, candidato presidencial del movimiento Colombia Humana, cerró su campaña electoral con un discurso en la Plaza de Bolívar en Bogotá, el 17 de mayo de 2018. 

BOGOTÁ — La noche del 17 de mayo, en la Plaza de Bolívar, en pleno centro de Bogotá, Gustavo Petro cerró su campaña presidencial rodeado de símbolos. A sus espaldas tenía el Palacio de Justicia, asaltado en 1985 por el M-19, la guerrilla en la que militó en su juventud. A la derecha podía ver la alcaldía que gobernó entre 2012 y 2015. Al frente, el Congreso, donde promovió debates como parlamentario. Y al fondo, fuera de su vista, la Casa de Nariño, sede del gobierno, donde espera vivir los próximos cuatro años.

Frente a decenas de miles de seguidores, el candidato del movimiento Colombia Humana evocó las “voces antiguas”, un recuento histórico que se ha vuelto obligatorio en sus mítines. Recordó a Rafael Uribe Uribe, un militar y político liberal asesinado a machetazos en una esquina de la plaza en 1914. Mencionó enseguida a Jorge Eliécer Gaitán, caudillo liberal baleado un par de cuadras al norte, en 1948. Y cerró con Luis Carlos Galán, el candidato liberal masacrado en 1989, en otra plaza ubicada a pocos kilómetros.

En sus discursos, Petro también suele recordar a Carlos Pizarro, líder del M-19, y al conservador Álvaro Gómez Hurtado, ambos acallados por las balas. En un país donde el asesinato es el megáfono de la opinión política, Petro se identifica como un heredero de esos liderazgos abortados; el único que ha sobrevivido para vislumbrar la presidencia. Aquella noche, expuesto ante la multitud, el candidato se acomodó varias veces el chaleco antibalas que llevaba oculto bajo una camisa blanca.

Durante cuatro décadas de ejercicio político, Petro ha recibido muchas amenazas y un ataque reciente. En Colombia, su activismo de izquierda coquetea con el martirio de forma permanente.

“Pero no es por deporte, es por vocación”, me dijo el 6 de abril durante un almuerzo, minutos antes de llegar a Ciénaga de Oro, el pueblo ganadero donde nació el 19 de abril de 1960. “Hemos tenido un país donde nada se ha podido cambiar en dos siglos; y a mí me dan ganas de cambiarlo. Ser el primero que lo cambie”.

 Simpatizantes de Gustavo Petro desbordaron los espacios de la Plaza de Bolívar durante el cierre de campaña en Bogotá, el 17 de mayo.

Petro vivió su infancia en ese rincón caluroso del Caribe colombiano, rodeado de fincas donde pastaban las vacas o crecían los cultivos de arroz y maíz. Hoy el centro de Ciénaga de Oro tiene casas antiguas bien conservadas, y otras con paredes de adobe y techo de paja. En las calles de la periferia falta el pavimento y el agua llega de forma irregular.

A principios de la década de los setenta, la familia del candidato se mudó a Zipaquirá, un pueblo frío ubicado a 50 kilómetros de Bogotá, donde él terminó sus estudios de bachillerato y empezó a cultivar el germen ideológico que sellaría su destino.

“Zipaquirá era un pueblo industrial; la mitad de la población era obrera y eso fue lo que yo encontré”. Mientras terminaba un plato de sopa, Petro recordaba esa época, a ratos interrumpido por seguidores que se acercaban a saludarlo. “Entonces pude ver el mundo teórico, el del marxismo que leía en los libros, en su aplicación real y no apartado de la sociedad”. Justo ahí, en el trecho que divide las políticas ideales y su aplicación práctica, están algunas fallas que le critican al candidato.

Frente a las multitudes que congrega en distintos lugares del país, en los ochenta discursos que ha pronunciado durante esta campaña, Petro repite el mismo método: largas intervenciones, de hasta dos horas, como el discurso que pronunció en Bogotá, donde expone su diagnóstico del país: la desigualdad, el escaso acceso a la educación, la salud ineficaz para muchos, la tierra para pocos.

 Gustavo Petro y Verónica Alcocer, su esposa, durante su participación en las elecciones legislativas del 11 de marzo de 2018.

Y remata con sus propuestas: transición progresiva del carbón y el petróleo a energías limpias, créditos oficiales para campesinos y pequeños emprendedores, educación superior gratuita y salud preventiva sin mediación privada.

Sobre la tarima, siempre con sus lentes de lector asiduo, Petro no alza la voz. Su estilo es el de un profesor aferrado a la pedagogía política: “Para mí la comunicación es un asunto central”.

La experiencia guerrillera

Según Petro, a fines de los años setenta la izquierda colombiana era representada de forma ortodoxa por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y por el Partido Comunista, pero estaba casi tan divorciada de la clase obrera como le sucedía a los partidos de derecha.

Pero entonces surgió una alternativa que sedujo a muchos jóvenes: el Movimiento 19 de abril (M-19). Este grupo insurgente, lleno de universitarios, desafió al gobierno de Julio César Turbay, quien había decretado el Estatuto de Seguridad, una política oficial que provocó persecuciones, torturas y exilios.

Petro, quien nació un 19 de abril, se enroló en el M-19 a los 17 años y dedicó su militancia a trabajar con sindicalistas y obreros de Zipaquirá. Así organizó a centenares de familias sin techo y fundó con ellas el barrio Bolívar 83 en un terreno que lograron ocupar.

En 1985, convertido en concejal de Zipaquirá, ese barrio se convirtió en el refugio donde Petro, todavía guerrillero, pasó meses escondido mientras lo buscaba la policía. Cuando lo detuvieron por porte ilícito de armas, ese mismo día supo que Nicolás, su primer hijo, venía en camino. Meses después lo conoció en prisión. Hoy el político tiene seis hijos de sus matrimonios con Katia Burgos, Mary Luz Herrán y Verónica Alcocer, su actual esposa.

Los azares de la guerrilla y la vida fugitiva pueden transmitir una imagen temeraria del personaje, pero Gustavo Petro nunca fue un verdadero hombre de acción: “No me gustan las armas ni los uniformes, y en la guerrilla me aburría la jerarquía militar. No creo que gente que se ordene de ese modo termine haciendo una revolución. Le tengo temor a jerarquizar las estructuras políticas, porque derivan en dictaduras y autoritarismos”.

 A la izquierda, Iván Duque, candidato del Centro Democrático, y Gustavo Petro, abanderado de Colombia Humana, ríen durante un debate en Medellín el 3 de abril de 2018.

 

En 1977, Petro se había graduado de bachiller con uno de los mejores promedios de todo el país y se ganó una beca para estudiar economía en la Universidad Externado de Colombia. Desde las aulas siguió militando, pero en esa época empezaron sus dudas sobre la pertinencia de la lucha armada.

Alberto Peñaranda, un escritor y viejo amigo del candidato, recuerda un diálogo que tuvieron en la universidad: “Él me preguntó qué pensaba de las elecciones y le contesté que eran una farsa. Se me quedó mirando un rato y al fin, como desahogándose, me dijo que algún día tendríamos que confrontar al establecimiento con candidatos y programas propios”.

Conquistar el poder con los votos

A principios de 1990, después de una larga negociación con el gobierno, el M-19 entregó las armas y dio lugar a un nuevo partido político: la Alianza Democrática M-19, que logró una amplia participación en la Asamblea Constituyente de 1991.

“Esa fue nuestra gran victoria”, explica el candidato. “Porque llevamos el proyecto democrático, el Estado Social de Derecho, a la Constitución”.

Petro fue representante a la Cámara y dos veces senador. En el Senado destapó el caso de la llamada “parapolítica”, que demostró los vínculos entre los ejércitos paramilitares y decenas de funcionarios ahora condenados. También lideró debates contra la corrupción en los contratos de grandes obras públicas.

Desde el Congreso, Petro construyó una fama nacional de personaje intransigente y corajudo, enfrentado a la corrupción de la clase dominante. Las amenazas, que a mediados de los años noventa lo obligaron a exiliarse en Bélgica, volvieron y salpicaron esta vez a la familia: su madre, su hermana y sus sobrinos tuvieron que dejar el país durante varios años. Pero él se quedó en Colombia.

 Gustavo Petro habló ante sus simpatizantes en la ciudad de Cúcuta, el 2 de marzo de 2018. Ese día su equipo de campaña denunció un ataque contra el vehículo que lo transportaba.

El Senado fue para Petro un campo de batalla y un trampolín: de ahí saltó a la primera candidatura presidencial, en 2010. Pero llegó de tercero y decidió probar suerte en el segundo cargo más importante del país: la alcaldía de Bogotá. Muchos políticos en Colombia usan este cargo como un paso intermedio en la búsqueda del poder nacional. La ciudad, con nueve millones de habitantes, da entrenamiento, exposición y votos para intentar después la presidencia. Petro siguió ese camino.

Eduardo Durango, un sacerdote de izquierda que lo ha acompañado desde los tiempos de la guerrilla, ve la gestión en Bogotá como el laboratorio donde ensayó su propuesta con relativo éxito: “Se logró mucho en términos de inclusión de personas: niños, ancianos, drogadictos. Fueron cosas bien hechas, pero desafortunadamente esa clase oligárquica con la que él se metió, y sus intereses económicos, no dejaron que avanzara más la Bogotá Humana”.

Petro ganó esa elección en 2011 y empezó una administración que fue conflictiva y tensa. El balance oficial dice que redujo la pobreza, mejoró la inclusión social y el acceso a la educación pública, pero muchos proyectos no llegaron a completarse. Petro intentó cambiar el esquema de recolección de basura, controlada según él por mafias poderosas, y la Procuraduría lo destituyó. Entonces convocó a multitudes que lo apoyaron y pasó más de un año fuera del cargo, antes de regresar por decisión de un tribunal.

Petro salió de la alcaldía bastante golpeado, con una estela de historias en los medios que retrataban su talante soberbio y su supuesta incapacidad para trabajar en equipo. Algunos también afirman que sus logros son exagerados, y cuentan más metas fallidas que éxitos demostrables.
En resumen, Petro figuraba como un líder valioso para la oposición y la denuncia, pero ineficaz como gobernante. Y todavía carga con ese fardo.

Reformas y justicia social

A Gustavo Petro lo han vinculado al “castrochavismo”, porque propone expropiar latifundios y ponerlos a producir. Cada tanto lo relacionan con Hugo Chávez, a quien recibió en Bogotá durante su primera visita, en 1994.

El Centro Democrático, partido que apoya a Iván Duque, el joven candidato que puntea en las encuestas seguido por Petro, dice que una eventual victoria del abanderado de Colombia Humana traería a Colombia el comunismo y sus ruinas. Ante esos señalamientos, Petro responde que los verdaderos chavistas son el expresidente Uribe y sus aliados: “Porque nos expropiaron todo, privatizando: la tierra, la salud, el saber. Nos quitaron las condiciones para el trabajo, que es la única forma de construir riqueza”.

Petro insiste en que su proyecto no es de extrema izquierda. Durante el discurso de cierre de campaña en Bogotá se desmarcó aún más de Nicolás Maduro, a quien atribuyó la corrupción, el abuso de poder y la persecución política que tantos han denunciado en Venezuela.

“En cualquier otro país yo sería visto como un tipo de centro, pero esto es Colombia, un país conservador”, me dijo a principios de abril, mientras recorríamos su región en una caravana, siempre acompañado por su esposa, Verónica, y su hijo mayor, Nicolás, quien trabaja de forma activa en la campaña. “Mis adversarios promueven la violencia y la guerra porque sin ellas no se sostiene el discurso del miedo. Si no hay violencia, el país entra en otra discusión”.

Petro, que pasó de la guerrilla a la política después de un acuerdo de paz, ha defendido el que firmó el gobierno de Colombia con las antiguas Farc. Duque, su principal contendor, dice que someterá a revisión lo acordado. Petro, sin embargo, prefiere revisar la Constitución.

 Gustavo Petro durante su juramentación como alcalde de Bogotá, el 1 de enero de 2012.

“El tema de la justicia social amerita también unas reformas”, sostiene. “Me refiero a la salud y a la educación; me refiero a la necesidad de separar la justicia de la política. Para eso es necesaria una reforma constitucional”.

Cuando se le pregunta cómo se haría esa reforma, el candidato dice: “El problema es que el Congreso está en manos de quien no quiere hacer las reformas. Entonces la posibilidad de una constituyente está abierta, pero no para hacer una nueva constitución ni adueñarme del poder, sino para construir un país más equitativo”.

Colombia tiene una de las sociedades más desiguales del continente, y también una de las más violentas. Este doble indicador no es casual, según Petro, uno explica al otro. Muchos lo acusan de promover el odio de clases, mientras otros opinan que su discurso solo evidencia una lucha que ya existe desde hace tiempo.

“El mío no es un programa radical”, sostiene el candidato. “Es solo un programa de reformas democráticas que hace un siglo debieron hacerse, y por no hacerlas fue que el país entró en la violencia”.

Petro se ve a sí mismo como una consecuencia del sistema y como un instrumento de justicia para la mayoría marginada. Esta elección, ha dicho, consiste en escoger a los mismos de siempre, o darle a él y al país, como escribió Gabriel García Márquez, uno de sus autores favoritos, “una segunda oportunidad sobre la Tierra”.

Si gana las elecciones, Petro será el segundo presidente de origen caribeño en toda la historia del país (el primero fue Rafael Núñez, durante el siglo XIX), cuyos líderes andinos han dominado el poder de forma casi hereditaria. Y será también el primero abiertamente de izquierda.

Pero enfrentará a grandes intereses y a una oposición que domina el Congreso. Repetirá por cuatro años la resistencia que encontró en la alcaldía de Bogotá, pero a una escala mayor. Él prevé ese destino y suele resumir su estrategia con la frase “defenderme en medio de las transformaciones”.

Esto sucederá si gana. Si pierde y llega de segundo, una reciente reforma constitucional le garantiza el regreso al Senado, donde tendrá la oportunidad de liderar a la oposición e intentar una tercera campaña en 2022.

Pero Gustavo Petro, el guerrillero atípico, el provinciano que llegó a gobernar la capital, no está pensando en la derrota. “Yo aspiro a ganar”, dice convencido.

 

Tus células podrían contener el secreto de cuánto vivirás

En una ocasión, un experimento produjo un gusano mutante que vivió 46 días. Eso superó el tiempo de vida del gusano normal más longevo que solo vivió 22.

Los investigadores identificaron que el gen mutado que alargó la vida del gusano parecía estar controlado por procesos metabólicos, lo cual condujo a un avance en el estudio del envejecimiento. Posteriormente, a medida que los investigadores estudiaban esos procesos, todas las pruebas parecían apuntar al nucléolo.

Bajo un microscopio es difícil no verlo. Basta tomar cualquier célula y encontrar el núcleo, en su interior se ve una burbuja oscura y pequeña que es el nucléolo. Si la célula fuera un globo ocular, estarías viendo su pupila.

Hay uno en el núcleo de cada una de las células de nuestro cuerpo; de igual manera pasa con los animales, las plantas y las levaduras. Cualquier cosa que tenga una célula con un núcleo tiene un nucléolo. Además ha cobrado una gran importancia en nuestra comprensión de cómo funcionan las células.

“Pensamos que el nucléolo ocupa un lugar importante en la regulación de la expectativa de vida de los animales”, comentó Adam Antebi, biólogo celular del Departamento de Biología del Envejecimiento del Instituto Max Planck en Alemania. Es el autor de un nuevo análisis publicado el 17 de mayo en Trends in Cell Biology que examina los nuevos hallazgos sobre el nucléolo que apasionan a los investigadores, en particular por su relación con el envejecimiento.

Tal vez hayas olvidado esto de tu clase de Biología, pero el nucléolo es la fábrica de ribosomas de la célula. Los ribosomas son como micromáquinas productoras de proteínas que las células usan para, por ejemplo, construir paredes, formar cabellos, crear recuerdos, comunicarse, así como empezar, detener y desacelerar reacciones que ayudan a mantener el funcionamiento de las células. El nucléolo usa alrededor del 80 por ciento de toda la energía de la célula para este trabajo.

Sin embargo, el nucléolo hace mucho más que solo fabricar ribosomas.

Si construir una célula fuera como construir un edificio y el ADN incluyera el plano, el nucléolo sería el gerente o ingeniero de construcción. “Conoce la cadena de suministro, coordina todos los trabajos de construcción, lleva a cabo revisiones de calidad y se asegura de que las cosas sigan funcionando bien”, explicó Antebi.

De lo bien que equilibre estas tareas depende la salud y la longevidad de una célula. En ciertas células, su tamaño tiene que ver con eso.

El nucléolo puede crecer y decrecer en respuesta a los nutrientes disponibles en el cuerpo y las señales de crecimiento.

Cuantas más señales de crecimiento intercepta, más máquinas o ribosomas fabrica. Se hace más grande para contenerlas pero, misteriosamente, eso también disminuye la vida de la célula o del organismo. Cuando el alimento está limitado, o un camino metabólico se silencia o disminuye, los nucléolos se encogen, elaboran menos ribosomas y las células viven más.

Antebi piensa que a medida que el nucléolo se hace más pequeño, también comienza a remodelar las cosas que va a crear para aprovechar al máximo los suministros disponibles.

Este es un proceso altamente coordinado, explicó, y es posible considerar la longevidad como cuán bien equilibra el nucléolo la necesidad de crecer con la necesidad de reparar, corregir errores y asegurarse de que todo funcione.

Un medicamento llamado rapamicina —que bloquea las señales de un camino metabólico— alarga la vida de distintas especies, desde las levaduras y los gusanos hasta las moscas de la fruta y los ratones. Los centenarios tienden a tener células en las que hay una señalización reducida de otro proceso que involucra a la insulina.

Los investigadores han descubierto que una modesta restricción dietética y el ejercicio encogen a los nucleolos en las células musculares de algunas personas mayores de 60 años. La gente con enfermedades como cáncer o progeria, una especie de envejecimiento acelerado, tienden a tener núcleos más grandes.

Estos efectos se pueden observar en muchas especies distintas. “Es sorprendente; incluso si son genéticamente idénticas, algunas viven menos y otras más”, comentó Antebi.

“Pensamos que los núcleos más pequeños pueden ser una marca distintiva de longevidad” en ciertas células y con ciertas condiciones, agregó.

Se necesita más investigación para ver si el tamaño de estas estructuras es un marcador de longevidad o envejecimiento, o si en realidad es su causa.

“Hemos invertido enormes sumas de dinero en tratar de encontrar biomarcadores de longevidad o envejecimiento y quizá solo basta con sentarnos frente el microscopio para verlo”, concluyó Antebi.

Tercios en Veracruz

Según las diversas mediciones electorales, Pepe Yunes Zorrilla es el candidato que ha ido aumentando sus preferencias, mientras que el aspirante por MORENA Cuitláhuac García, luego de llegar al pico de un 39%, su apoyo ciudadano indudablemente va a la baja.

Es decir, Cuitláhuac ya no crecerá más. Bien pelado.

Y como no, si el diputado federal con licencia, que por cierto no logró concretar ninguna iniciativa o gestión en beneficio de su distrito Xalapa, solo se mete en la pelea cuando Andrés Manuel López Obrador visita Veracruz. Y si su mesiánico líder no está, el candidato del Movimiento de Regeneración Nacional se convierte en un don nadie, en un perfecto desconocido.

La neta.

Tal y cómo se ha adelantado, se espera una elección de tercios en Veracruz, ya que conforme se acerque el día de la jornada, los tres principales contendientes seguramente estarán muy parejos, y la diferencia radicará en su capacidad de ir cerrando filas con líderes y personajes claves para el primero de julio, así como su estructura y operación, temas con los que el PAN-PRD y Movimiento Ciudadano han avanzado mucho.

  De esta manera, el arrastre que se pudiera pensar exista por “el efecto AMLO” en la entidad, no servirá de mucho.

Pues por un lado el panista Miguel Ángel Yunes Márquez ha sumado a diversos sectores a su causa. Y por otro, con Pepe se está logrando concretar el resurgimiento del priismo veracruzano, cosa que hasta hace unas semanas parecía imposible.

Sin embargo, gracias al oficio y a su buen nombre, Pepe Yunes está impidiendo la fuga de votos dentro del Revolucionario Institucional, metiéndose en serio en esta pelea, la cual pinta de histórica, pues marcaría la consolidación de un proyecto de 8 años con el ex alcalde Boca del Río, o el regreso del PRI al Palacio de Gobierno vía el oriundo de Perote.

En fin, ya veremos de qué cuero salen más correas, pero lo cierto es que al igual de que lo que pasará a nivel nacional, MORENA en Veracruz empezará a caer estrepitosamente.

Al tiempo.

POR CIERTO, según escribe la destacada periodista del Notiver, Ana Laura Pérez Mendoza, en su muy leída columna “Agenda”, en el PRI nacional el semáforo pasó de rojo a amarillo casi verde en el distrito 14 con Fabiola Balmori, ya que el trabajo de esta dama está dando muy buenos resultados según las mediciones de los bunkers priistas.

Como da cuenta la columnista, Balmori es de los pocos cartuchos rojos que se esperan rescatar, pues trae un quirúrgico trabajo de acuerdos y amarres en toda esta demarcación territorial, siendo lo anterior parte fundamental de su avance, dándole muy buenos resultados.

Inflación se ubica en 4.46% en primera quincena de mayo

Ciudad de México.- En la primera quincena de mayo de 2018, los precios al consumidor disminuyeron 0.29 por ciento, con lo cual la inflación a tasa anual se ubicó en 4.46 por ciento, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El organismo explicó que esta reducción quincenal se debió sobre todo la baja estacional de las tarifas eléctricas en algunas ciudades, así como a menores precios de varias frutas y verduras, mientras que las mayores alzas se dieron en gas LP, gasolina y transporte aéreo.

No obstante, la reducción de la inflación en la primera quincena de mayo de este año, de 0.29 por ciento, resultó menor al 0.35 por ciento esperado por analistas, aunque es su segunda contracción luego de la registrada en la primera quincena de abril.

Con ello, la inflación anual se ubicó en 4.46 por ciento desde 4.41 por ciento en la segunda quincena de abril, que había sido su menor nivel desde enero de 2017, interrumpiendo así su disminución de las últimas quincenas y por arriba del 4.40 por ciento esperado por el mercado.

El INEGI comparó que en los primeros 15 días de mayo de 2017, la inflación quincenal bajó 0.34 por ciento y a tasa anual se situó en 6.17 por ciento.

Rechaza EPN que haya tragedia en México

  • Hay quienes quieren ver el vaso medio vacío, hay quienes no logran apreciar los avances, dijo.

Ciudad de México.- Hay quienes quieren ver el vaso medio vacío, hay quienes no logran apreciar los avances, así recriminó el Presidente Enrique Peña Nieto a quienes afirman que México se estancó durante su gestión y la situación empeoró.

“Por eso, cuando dicen: Qué mal estamos; o algunos refieren: Qué mal está nuestro país, ha sido una tragedia lo que a México le ha ocurrido, francamente es no querer ver, o no reconocer, lo que sí hemos logrado y los avances que tenemos”, expuso.

“Qué tan mal estamos que hemos logrado generar el mayor número de empleos en la historia de nuestro país. En ninguna otra Administración de ningún otro tiempo se habían generado 3.6 millones de empleos”.

El Mandatario también aprovechó el aniversario del Instituto Politécnico Nacional (IPN) para defender las reformas, especialmente la educativa.

“El avance y los frutos de una reforma educativa se darán con el tiempo”, aseguró.

El Mandatario insistió en que un país no se construye en seis años, por lo que cada Gobierno aporta a esa construcción, y por ello es necesario seguir por esa ruta.

“Un país avanza y lograr mayor desarrollo a partir de la suma de esfuerzos de varios gobiernos, y hemos tenido gobiernos que nos han llevado a retrocesos, y hemos tenido gobiernos que nos han permitido avanzar”, abundó.

El Presidente cerró su discurso comparando el desarrollo de un país con la felicidad.

“Miren, esto es como la felicidad, siempre se habla y es parte de la retórica de todos los discursos, el México que queremos alcanzar. Es como la felicidad que todos buscan alcanzar”, expuso.

“La felicidad se encuentra en cada momento de la vida, no es que llegues un día a encontrarte con la felicidad, la felicidad se procura, se logra en distintos momentos de la vida, como llegan otros de tristeza. La felicidad está en que cada uno la procure a lo largo de su vida en diferentes momentos y las más de las veces. Como Nación nos pasa exactamente lo mismo”.

Reforzará el Grupo de Coordinación Veracruz, vigilancia sobre la red ferroviaria

  • Se actuará con energía contra quienes afecten las vías ferroviarias y ponga en riesgo la integridad de las personas.

Xalapa, Ver.- El Grupo de Coordinación Veracruz informó que se actuará con energía en contra de quienes cometan hechos delictivos que afecten las vías férreas sobre el territorio estatal.

Luego de analizar la situación del transporte ferroviario en el Estado y los incidentes presentados en las últimas semanas, se informó que se reforzará, a partir de hoy, la presencia de las Fuerzas del Estado Mexicano, particularmente entre Orizaba y los límites con Puebla.

Los operativos en los que participarán el Ejército, la Marina, Policía Federal, Procuraduría General de la República y Policía Estatal, se concentrarán en tres grupos, serán reforzados por la Gendarmería Nacional y contarán con elementos tecnológicos avanzados, como es el uso de drones, equipos de radiocomunicación y un mayor número de patrullas.

Por su parte, Ferrosur se compromete a fortalecer las medidas de seguridad y a proporcionar información precisa acerca del movimiento de carga sobre la cual pudiera existir un mayor interés por parte de los delincuentes.

También se dio a conocer que derivado de las tareas de inteligencia, se tiene información de quiénes están operando en esta zona.

Con base en estos trabajos se ha podido determinar que está operando fundamentalmente una estructura encabezada por Roberto de los Santos de Jesús, alias “El Bukana´s” o “El Bukana”, quien se hace llamar líder de un grupo “Sangre Nueva Z (SNZ)” y por quien se ofrece una recompensa de hasta 5 millones de pesos a quien proporcione información que permita su localización.

En la reunión del Grupo de Coordinación Veracruz también participaron el Almirante Fernando Arturo Castañón Zamacona, comandante de la Primera Región Naval; el General Adalberto Sergio Rojas Mira, jefe del Estado Mayor de la 26ª Zona Militar; el Comisionado General de la Policía Federal, Manelich Castilla Craviotto; el director del Centro SCT en Veracruz, Ricardo Ortiz Estrada; y la vicepresidenta de Relaciones con el Gobierno, de Ferromex y Ferrosur, Lourdes Aranda Bezaury.

Recibe Congreso del COPIPEV propuesta de reforma al Instituto de Pensiones

Xalapa, Ver.- La LXIV Legislatura del Estado recibió este 24 de mayo, de la Coalición de Pensionistas Independientes del Estado de Veracruz (COPIPEV), la documentación relativa a una iniciativa popular que busca reformar al Instituto de Pensiones del Estado (IPE).

La propuesta viene acompañada de la documentación complementaria, de acuerdo al COPIPEV está respaldada por 14 mil 673 firmas.

De acuerdo al procedimiento será la Secretaría General del Congreso del Estado la que la enliste en el Orden del Día de la próxima sesión esta iniciativa, para que el Pleno de este Poder le dé el trámite legislativo que corresponde.

Analizan reformas al Código Penal para proteger a hijos de víctimas de feminicidio

Xalapa, Ver.- La diputada Guadalupe Osorno Maldonado, encabezó la Mesa de Trabajo -realizada en la biblioteca del Congreso del Estado- para analizar la propuesta de iniciativa de reformas al Código Penal y de la Ley de Víctimas del Estado de Veracruz para salvaguardar a hijas e hijos de víctimas de feminicidio.

En dicha reunión, a la que asistieron representantes de autoridades municipales, estatales y de la sociedad civil, se expusieron las alternativas para modificar las leyes referidas, a fin de que permitan proteger a las huérfanas y huérfanos.

En su calidad de vocal de la Comisión para la Igualdad de Género, en la LXIV Legislatura, Guadalupe Osorno dijo: “Cómo no preocuparse, si bien sabemos el nivel de acceso a la justicia que tienen los casos de feminicidios, pero además ahí estamos dejando un vacío muy importante y es: ¿Qué pasa con los hijos e hijas de estas mujeres?, ¿qué pasa con ellos?, ¿quién se hace a cargo?, ¿de qué manera se hace cargo?, ¿cuáles son las protecciones que tienen?, ¿tienen algún tipo de resarcimiento a un posible daño psicológico?, todas estas situaciones están desatendidas”.

La legisladora informó que en México, de 1985 a 2016, se tiene un cálculo de 7.5 mujeres asesinadas diariamente, según ONU Mujeres.

Por lo anterior, Guadalupe Osorno destacó que “tenemos que hacer visible que los feminicidios no nada más afectan a las mujeres, no sólo es violencia contra las mujeres sino contra la sociedad en su conjunto”.

En su turno, Yadira Hidalgo González, directora del Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa (IMMX), destacó la urgencia de atender la situación de acceso a derechos de las huérfanas y huérfanos de las mujeres que han sido víctimas de feminicidio.

La funcionaria destacó que la Ley General de Víctimas ofrece el sustento para realizar las adecuaciones a las leyes estatales específicas sobre este tema.

También participaron en la Mesa de Trabajo Izu Martínez Vázquez, Titular de la Unidad de Género de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH); Tersa Magaly Cruz Gómez, Jefa de la Oficina de Orientación Jurídica del Centro Estatal de Atención a Víctimas del Delito de la Fiscalía General del Estado (FGE); Fabiola Isabel Torres Escamilla, Jefa del Departamento de la Unidad de Género de la Fiscalía General del Estado (FGE); Ana María Fonseca, auxiliar de la Fiscalía Especializada en Asuntos Indígenas y de Derechos Humanos; Rosa Aurora García Luna y Juan Caballero de Hagamos Algo A.C.