Triunfa Valeria Lynch en concierto en México y demuestra ser “Única”

La cantante argentina Valeria Lynch ofreció un “show” emotivo y nostálgico en el Teatro Metropólitan, con el que refrendó ser “Única” en toda la extensión de la palabra.

Su peculiar estilo hizo vibrar al público que disfrutó el recorrido que realizó por su trayectoria musical que inició en la década de los 80.

Luego de no presentarse en un escenario mexicano desde hace aproximadamente 30 años, esta noche reapareció en la capital mexicana para interpretar clásicos que siguen tan vigentes como el día en que los dio a conocer.

La velada inició con “Muñeca rota”, para seguir con “Como una loba”, “Te llamé”, “Cámara lenta”, “Amiga mía”, “Piensa en mí” y uno de sus temas más intensos: “Fuera de mi vida”.

A continuación recordó el momento en que grabó el tema “Hay un mañana”, al lado de José José, a quien le envió saludos; otro tema que encantó al público fue “Extraña dama”.

Sin más elementos escenográficos que un juego de luces y sus músicos, la voz de Lynch inundó el Metropólitan con su potente voz para interpretar “Señor amante” y su gran éxito “Que ganas de no verte nunca más”, el cual fue coreado por el público que no dejó de celebrar el retorno de la intérprete a tierras mexicanas.

“No llores por mí Argentina” fue la canción con la que recordó su pasó por México cuando en la década de los 80 protagonizó el musical “Evita”, en el que alternó el papel de Eva Duarte de Perón con la cantante mexicana Rocío Banquells.

Ante la fuerza interpretativa de este tema el público de aplaudió de pie a rabiar al grado que Lynch no contuvo las lágrimas.

Lynch, lució tres vestuarios y en cada cambio, sus coros, exalumnos egresados de las escuelas que la cantautora tiene en su natal Argentina, interpretaron temas populares como “Volver a amar”, “Yo no te pido la luna” y “Popotitos”, por mencionar algunos.

Lynch se dio la oportunidad de sorprender al público con temas con arreglos de rock como “Salta pequeña langosta”, “Una lágrima”, “Hay que venir al sur”, entre otras. En este bloque Lynch dejó en claro que el paso de los años solo le han inyectado vitalidad.

Para despedirse, Valeria prometió volver a México el año entrante, y cerró con “Cada día más”, y para rendir tributo a Juan Gabriel, ofreció una versión rítmica de “No tengo dinero”, y concluyó con su “Muñeca rota”.

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