Dom. Oct 20th, 2019

Venezuela: El ejército se mantiene leal a Maduro; Rusia advierte a Estados Unidos

Vladimir Padrino López, ministro de la defensa de Venezuela, declaró el jueves que las fuerzas armadas “apoyan al presidente constitucional” Nicolás Maduro.

 

CARACAS — El líder de las fuerzas armadas de Venezuela declaró su lealtad al presidente Nicolás Maduro y dijo que el plan de la oposición por remplazarlo con un gobierno de transición equivalía a un intento de golpe de Estado.

Vladimir Padrino López, ministro para la Defensa, hizo su anuncio el 24 de enero, un día después de que Juan Guaidó, el presidente de la opositora Asamblea Nacional, se autoproclamara como presidente encargado de Venezuela en medio de protestas contra el gobierno en todo el país. Guaidó también pidió a las fuerzas armadas que abandonaran a Maduro.

La declaración de Padrino López fue un revés para Guaidó, cuya juramentación ha sido respaldada por varios países, incluido Estados Unidos. Otro contratiempo para la oposición venezolana fueron las declaraciones del gobierno ruso que el jueves advirtió a Estados Unidos que no interviniera en Venezuela, un país aliado del Kremlin desde hace mucho tiempo.

El presidente ruso, Vladimir Putin, habló por teléfono con Maduro y le dijo que “cualquier interferencia exterior destructiva es una violación burda de las normas fundamentales del derecho internacional”, según un comunicado del gobierno de Rusia.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ignoró las advertencias desde Rusia y reforzó el llamado del gobierno de Donald Trump a que más países reconozcan a Guaidó y desconozcan a Maduro.

Un mural vandalizado del presidente Nicolás Maduro ubicado en el centro de Caracas, el jueves.

“Su régimen está en bancarrota moral, es económicamente incompetente y es profundamente corrupto, además de ser antidemocrático en su centro”, le dijo Pompeo a los representantes de los países miembro reunidos en la Organización de Estados Americanos el jueves.

Estados Unidos ya ofreció un paquete de 20 millones de dólares en fondos de emergencia al bando de Guaidó y convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el sábado 26 de enero con el fin de discutir la crisis en Venezuela. Diplomáticos estadounidenses afirmaron que estaba previsto que Pompeo asista a la reunión.

En su conjunto, los eventos del último día han aumentado la confusión y el conflicto sobre quién es el presidente legítimo de Venezuela, un país petrolero que fue muy próspero pero durante la gestión de Maduro se ha visto afectado por la represión política y severos problemas económicos.

Maduro anunció el fin de relaciones con Washington el miércoles y ordenó que todo el personal diplomático dejara el país en un plazo de 72 horas. Pompeo dijo que Estados Unidos no acataría la medida.

Pero un funcionario diplomático estadounidense de alto rango, quien hizo comentarios con la condición de mantener el anonimato, dijo que la embajada en Caracas ya estaba en el proceso de evacuar a familiares de las personas designadas ahí y a algunos integrantes del cuerpo diplomático; su plan es mantener a ciertos oficiales importantes ahí, aunque no hay claridad sobre cuánto tiempo se quedarían.

Maduro dijo, durante un evento con jueces del Tribunal Supremo venezolano, que los estadounidenses deben retirarse a más tardar el fin de semana. “Si queda algo de sensatez y racionalidad, yo le digo al Departamento de Estado: con base en el derecho internacional, ustedes tienen que cumplir la orden”, dijo.

Nicolás Maduro durante una visita al Tribunal Supremo, en Caracas, el 24 de enero

Añadió que las misiones diplomáticas de Venezuela en territorio de Estados Unidos, incluidas las embajadas en Washington y los consulados en Florida y en Texas, cerrarán sus puertas a más tardar el sábado.

La oposición esperaba que miembros clave de las fuerzas armadas cambiaran de bando después del miércoles debido a las grandes muestras de apoyo hacia Guaidó que se vieron en las calles de Venezuela, así como por el respaldo de varias naciones en América Latina y las amenazas del gobierno de Trump de que podría recurrir a una posible “opción militar” con la intención de restaurar la democracia en Venezuela.

No obstante, hasta el momento, los comandantes militares de altos rangos parecen estar del lado de Maduro, aunque expresan su preocupación por las posibles consecuencias de las reivindicaciones de poder rivales.

“Estamos aquí para evitar a todo trance y lo vamos a evitar, un enfrentamiento entre venezolanos”, dijo Padrino López en un discurso televisado y en el que apareció flanqueado por diversos integrantes de los altos mandos. “No es la guerra civil entre hermanos la que va a solucionar los problemas de los venezolanos; es el diálogo”.

Padrino calificó la proclamación de Guaidó como “risible” y lo describió como un peón de sectores de la derecha, serviles a Estados Unidos.

“Dan ganas de reír pero tengo que alertar al pueblo de la alta peligrosidad que esto significa para nuestra soberanía nacional”, dijo.

Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Paraguay, Perú, Ecuador, Guatemala y la Organización de Estados Americanos han reconocido a Guaidó como el presidente encargado de Venezuela.

Guaidó juramentó el 23 de enero que lideraría Venezuela hasta que se puedan efectuar elecciones justas. El líder opositor ha argumentado que como presidente de la Asamblea Nacional, un órgano legislativo controlado por la oposición, tiene la autoridad constitucional de asumir el poder después de que Maduro inició un segundo periodo a principios de este mes tras una elección considerada como amañada.

Después de que el gobierno de Donald Trump respaldó la proclamación de Guaidó, Maduro dijo que Venezuela rompería relaciones diplomáticas con Estados Unidos y dio 72 horas a los diplomáticos estadounidenses para abandonar el país.

El Departamento de Estado estadounidense respondió que no hará caso a la orden de partida porque Guaidó ha invitado a Estados Unidos a permanecer en el país.

El apoyo militar a Maduro mostrado este jueves elevó las posibilidades de un punto muerto que los funcionarios estadounidenses esperaban que se resolviera rápidamente.

Los diplomáticos que respaldan a Guaidó confiaban en que miembros clave de las fuerzas armadas cambiaran de bando después de las abundantes muestras de apoyo para Guaidó en las calles de Venezuela, así como por el respaldo de varias naciones en América Latina.

Analistas militares y diplomáticos estaban sorprendidos de que Padrino había permanecido en silencio e invisible en las horas siguientes a la juramentación de Guaidó. Algunos buscaban señales de escisiones dentro de las fuerzas armadas.

No obstante, Padrino dijo este jueves que hablaba por un comando unificado.

“Un gobierno paralelo de facto carece de legalidad y de sustento popular”, dijo Padrino al leer un comunicado que, mencionó, representa la postura de las fuerzas armadas. Agregó que la oposición tenía “el oscuro propósito de generar caos y anarquía en nuestra sociedad”.

Trabajadores limpian las calles de Caracas el jueves, después de las protestas masivas en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

Hasta el momento, catorce personas murieron en los enfrentamientos entre las fuerzas policiales venezolanas y los manifestantes, así como en otros hechos violentos relacionados con la situación política, según el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos, Provea.

Poco después de las declaraciones de Padrino, la televisora estatal venezolana emitió otros pronunciamientos de comandantes regionales en los que se dicen leales a Maduro.

Rocío San Miguel, analista de las fuerzas armadas en Venezuela, dijo que era notable que el ejército se hubiera pronunciado tanto tiempo después de que Guaidó se juramentó. Por el momento, según San Miguel, los comandantes parecen haber concluido que Maduro tiene la ventaja.

Mientras las fuerzas armadas “aspiren a que haya una resolución pacífica” a la crisis, se “mantendrán con la estructura de poder más concreta, por pragmatismo”, dijo San Miguel, directora del organismo Control Ciudadano.

A decir de la analista, los líderes militares aún podrían cambiar de parecer y eso sucedería si las tropas dejan en claro que no quieren reprimir a los manifestantes. “Esa sería una señal de que Maduro debe irse”, dijo San Miguel.

Antes de la declaración de Padrino López, Rusia acusó a Estados Unidos de promover un cambio de régimen en Venezuela y advirtió sobre las consecuencias “catastróficas” de desestabilizar a uno de los aliados clave en Sudamérica del Kremlin.

Moscú ha sido un aliado cercano de Venezuela durante más de una década, al apuntalar su economía deteriorada con miles de millones de dólares en préstamos, así como en apoyo militar.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia emitió una serie de declaraciones mordaces, particularmente en referencia a la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Venezuela.

“Las señales provenientes de ciertas capitales que indican la posibilidad de interferencia militar externa lucen particularmente inquietantes”, dijo el ministerio. “Advertimos en contra de tales acciones imprudentes, que amenazan consecuencias catastróficas”.

No especificó cuáles pueden ser dichas consecuencias.

Serguéi Lavrov, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, acusó a Estados Unidos de hipocresía al acusar a Rusia de interferir en las elecciones estadounidenses cuando Washington ha intervenido descaradamente en los asuntos internos de Venezuela.

También dijo que los indicios de una intervención armada eran particularmente alarmantes.

“Esta es injerencia en los asuntos internos del Estado y, como saben, hubo un claro intento de destituir a Nicolás Maduro del poder”, dijo Lavrov en una conferencia de prensa en Argel, la capital de Argelia, donde estaba de visita. También indicó que Estados Unidos ha estado involucrado en planes para “eliminarlo físicamente [a Maduro]”.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, con el mandatario de Rusia, Vladimir Putin, el mes pasado. El gobierno de Maduro ha dependido de los préstamos de miles de millones de dólares de Rusia y de su apoyo militar.

“El que Estados Unidos y algunos otros países hayan reconocido al autoproclamado presidente muestra que desempeñaron un papel directo en la crisis de Venezuela”, dijo Lavrov y agregó que un país con dos líderes llevará “al caos y la inestabilidad”.

El ministro dijo que Rusia estaba lista para unirse con otros “países responsables” para lanzar un diálogo nacional entre venezolanos y evitar llamados a derrocar al gobierno legítimo.

Apenas en diciembre, Rusia envió una pequeña flotilla de aeronaves a Venezuela como muestra de solidaridad con Maduro, incluidos dos bombarderos Tu-160 con capacidad nuclear que volaron casi 10.000 kilómetros.

Lo más importante, ha dado a Venezuela más de 10.000 millones de dólares en asistencia financiera en los últimos años. A cambio, Rosneft, la compañía petrolera estatal rusa, ha adquirido acciones en el sector energético de Venezuela.

Venezuela también ha sido uno de los mercados más grandes para las exportaciones de armas rusas a América Latina. Firmó treinta contratos con valor de 11.000 millones de dólares desde 2005 hasta 2013, según la agencia informativa Tass.

Peskov declinó comentar qué podría pasar con los préstamos si el gobierno de Maduro es derrocado, tampoco especuló si Rusia podría ofrecerle asilo, al recalcar que desde el punto de vista del Kremlin él continúa siendo el “presidente legítimo” de Venezuela.

China, otro de los socios extranjeros más importantes de Maduro, ofreció un mensaje más neutral, sin condenar explícitamente el apoyo estadounidense. En una declaración el jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China expresó su esperanza de que todas las partes en el conflicto “resuelvan sus diferencias políticas a través del diálogo y la consulta con base en el respeto al gobierno constitucional”.

China ha apoyado al gobierno de Venezuela desde que el predecesor de Maduro, Hugo Chávez, llegó al poder, y ambos líderes visitaron Pekín. La relación se ha visto respaldada por el creciente consumo de petróleo en China, el crudo parcialmente se paga con decenas de miles de millones de dólares en préstamos a Venezuela.

Para 2015, los préstamos de China a Venezuela habían aumentado a 65 mil millones de dólares, dijo ese año un investigador del Ministerio de Comercio chino.

Pero el entusiasmo de China por Venezuela se ha atenuado en los últimos años a medida que la economía venezolana se ha tambaleado. En 2016, China aceptó flexibilizar las condiciones de los pagos de Venezuela en un acuerdo en el que recibían petróleo a cambio de proveer ayuda financiera al gobierno venezolano.

Cuando Maduro visitó China el año pasado, los reportes indicaron que no logró sus aspiraciones de recibir una gran inyección de préstamos chinos.