Zak Bennett-Eko, asesinó a su hijo de 11 meses arrojándolo a un río porque decía que era el diablo.

Emma, la madre del niño, estaba embarazada de ocho meses cuando su hijo Zakari fue arrojado por su pareja por encima de una valla de al río Irwell en Mancheste, Inglaterra.

Zak Bennett-Eko, quien mantuvo en secreto una historia de esquizofrenia, creía que su hijo de tan solo 11 meses, se estaba convirtiendo en el diablo.

Emma ahora está haciendo campaña para una nueva ley que obligue a las parejas y las familias a estar informadas sobre las enfermedades mentales graves de sus seres queridos.